1. La localización y dimensión de la empresa
La localización y la dimensión son decisiones estratégicas (a largo plazo), ya que suelen implicar grandes inversiones iniciales. Por lo tanto, una vez tomadas, un cambio de idea puede conllevar graves costes irrecuperables.
La localización
La localización es el lugar donde queremos ubicar la empresa geográficamente. Para decidirla, hay que considerar una serie de factores que pueden influir en la elección, cuya importancia dependerá de la actividad que desarrolle la empresa:
- Proximidad a clientes: Negocios que necesitan estar cerca de su público objetivo.
- Aprovisionamiento de materias primas: Importante para reducir costes logísticos.
- Mano de obra: Disponibilidad de personal cualificado o costes salariales competitivos.
- Comunicaciones e infraestructuras: Necesidad de estar bien conectados con otras zonas.
- Coste del local: Variación de precios según la zona geográfica.
- Legislación y ayudas económicas: Diferencias legales o incentivos fiscales por región o país.
- Servicios complementarios: Acceso a servicios cercanos necesarios para la actividad.
- Otros factores: Desarrollo económico, situación política o hábitos de vida.
La dimensión
La dimensión o tamaño de la empresa nos indica su capacidad productiva, entendida como la cantidad máxima que es capaz de producir en un periodo determinado.
La dimensión óptima
Elegir la dimensión es determinar la capacidad máxima de producción según la demanda prevista. Esta decisión es crítica:
- Falta de capacidad (empresa infradimensionada): La empresa es pequeña para atender a todos los clientes. Ocurre si la demanda crece mucho, provocando pérdida de clientes.
- Exceso de capacidad (empresa sobredimensionada): La empresa es demasiado grande para los clientes que tiene. Ocurre si la demanda baja, impidiendo cubrir los costes.
El crecimiento de la empresa
El crecimiento es el aumento de la dimensión y, por ende, de la capacidad productiva. Presenta ventajas e inconvenientes:
- Ventajas:
- Técnicas/Productivas: Especialización de trabajadores y mejores máquinas.
- Comerciales: Mejores precios al comprar a proveedores en grandes cantidades.
- Financieras: Mejores condiciones de financiación bancaria.
- Inconvenientes:
- Problemas de coordinación: Dificultad para controlar todas las operaciones.
- Insatisfacción laboral: Trato menos humano y posible aburrimiento por especialización excesiva.
Crecimiento interno vs. externo
Crecimiento interno
Se produce a través de inversiones propias:
- Especialización: Penetración de mercado, desarrollo de producto o desarrollo de mercados.
- Diversificación: Relacionada (horizontal), no relacionada (heterogénea) o vertical (hacia delante o hacia atrás).
Crecimiento externo
Unión o cooperación con otras empresas:
- Cooperación: Joint-venture, cárteles (ilegales), uniones temporales de empresas (UTE) y clústeres.
- Concentración: Participación (holding), integración horizontal (fusión o absorción) e integración vertical.
Globalización e internacionalización
La globalización es el proceso de creciente interdependencia e integración mundial. Esto permite a las multinacionales generar economías de escala, aunque aumenta la dependencia entre países.
La internacionalización sigue varias fases: empresa exportadora, empresa internacional (filiales de venta), empresa multinacional (filiales de producción) y empresa global.
Las multinacionales
Empresas formadas por una matriz y filiales en otros países. Se caracterizan por su gran tamaño, liderazgo sectorial, alta inversión en I+D y estrategias de diversificación. Aunque favorecen el desarrollo, pueden generar abusos medioambientales y desigualdad.
Las PYMES
Pequeñas y medianas empresas con un número limitado de trabajadores y actividad. Su supervivencia se basa en la cercanía al cliente, flexibilidad y especialización. A pesar de sus ventajas, enfrentan dificultades de financiación, costes de producción más elevados y menor capacidad tecnológica.