Cuentos hispanoamericanos

3.1. La evolución del cuento a partir de 1940: Julio Cortázar, Jorge Luis Borges

Junto con la novela, el cuento ha sido un género narrativo ampliamente cultivado en Hispanoamérica desde los años cuarenta hasta la actualidad, rompiendo los límites tradicionales del género en cuanto a extensión, temática, estructura.

De entre todos los autores hispanoamericanos destaca Jorge Luis Borges.

Jorge Luis BORGES, con sus libros de relatos cortos Historia universal de la infamia, Ficciones, El Aleph y El libro de arena, erradica la noción de cuento como género menor. Las fronteras entre cuento, novela, ensayo y poesía se difuminan favoreciendo la intertextualidad: algunos de sus ensayos presentan un sutil aire de fábula, al igual que muchos de sus cuentos ofrecen cierto aire de ensayo; muchos de sus poemas son narrativos, otros son de contenido ensayístico y en sus cuentos siempre encontramos pasajes descriptivos que podrían calificarse de poéticos. El paso de un género a otro se produce en 1935, con Historia universal de la infamia, conjunto de relatos sobre personajes reales entre los que se encuentra ya una invención plenamente original, el cuento titulado “Hombre de la esquina rosada”. En 1938, durante una convalecencia tras un accidente, compone su primer cuento fantástico, “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, que publicará con otros en el volumen titulado El jardín de senderos que se bifurcan (1941). En 1944, publica Ficciones, libro que contiene al anterior y añade nueve cuentos más. En 1949 aparece El Aleph (con diecisiete cuentos). Estos dos libros son, sin duda, los que le han dado más fama. Les han seguido otros como El Hacedor (1960), que incluye también poemas, El informe de Brodie (1970) o El libro de arena.

Los cuentos de Borges se caracterizan, ante todo, y salvo excepciones, porque nos ponen en contacto con lo excepcional, con lo insólito.
No es, sin embargo, un simple autor de “cuentos fantásticos”, aunque muchos de ellos puedan ampararse bajo tal etiqueta. Su verdadero objetivo es proponernos sutiles juegos mentales, invitarnos a complejos ejercicios de imaginación y ponernos ante abismales problemas metafísicos. Entre sus temas predilectos destacan: la identidad humana, el destino del hombre, el tiempo, la eternidad y el infinito, el mundo como laberinto y la muerte.

A mediados del Siglo XX otros autores, que serán los narradores del boom hispanoamericano comienzan a publicar cuentos. Estos autores erradicaron la concepción regionalista que del cuento se tenía hasta entonces. Algunos ejemplos de la nueva cuentística fueron Juan RULFO, que supo crear el poder de tensión que mezcla lo real y lo irreal en el relato; ALEJO CARPENTIER, que utiliza el barroquismo para su estética de lo real maravilloso; GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ, que representa la escritura de la imaginación en toda su trayectoria hasta Doce cuentos peregrinos; Mario BENEDETTI, que incorpora problemáticas sociales y existenciales; y, destacando de entre todos ellos, Julio CORTÁZAR.

Julio CORTÁZAR incorpora lo fantástico a su cuentísitca para superar la dicotomía imaginación-realidad. La trasgresión de la realidad supone una interrupción momentánea de la normalidad sin trasgredir las leyes de la verosimilitud; por eso son muy importantes los elementos realistas en el relato. Sus cuentos siempre parten de una situación cotidiana que se trasgrede para dar paso a lo sorprendente o fantástico. Muchas veces no entenderemos del todo el relato, porque el autor pretende que el lector se implique en la resolución de los significados posibles no resueltos que se plantean. La ruptura temporal, cultivada en sus cuentos, provoca ambigüedad y confusión, la fusión de la vida y la literatura, en la que la realidad y la ficción se interrelacionan. Algunas de sus obras de cuentos más importantes son Bestiario (1951) e Historias de Cronopios y de Famas (1962).

Otros narradores destacados son Augusto MONTERROSO con La oveja negra y demás fábulas (1969); y ROBERTO BOLAÑO, el autor hispanoamericano más importante de las últimas décadas, con Llamadas telefónicas (1997) y Putas asesinas (2001).

En resumen, el cuento hispanoamericano evoluciona desde el Realismo de corte “regionalista”, “indigenista” o “criollo” de la primera mitad del Siglo XX hasta el intelectualismo borgeano, el Realismo mágico y el humorismo de los años 60 y 70.

En la actualidad, la cuentística hispanoamericana se desenvuelve en los siguientes horizontes temáticos:

  • Cuentística de la realidad


    Representado una realidad caótica y trasgresora (Roberto Bolaño), Realismo sucio (Fuguet), realidades políticas y marginales (Ferrer), relatos testimoniales (Molano) o también, muy cultivado, el relato policial (Bolaño, Cueto).

  • Cuentística más allá de lo real

    Relatos fantásticos (Fuentes, Iwasaki), relatos de ciencia ficción y relatos del Realismo mágico (García Márquez, Allende).

  • Cuentística metaficcional (Cabrera Infante, Iwasaki, Fogwill, Neuman).