Demografía de Andalucía: Evolución, Distribución y Estructura Poblacional

1. Volumen y distribución de la población

La población es el conjunto de habitantes de un territorio. Andalucía cuenta con 8.518.053 habitantes (2021), siendo la comunidad autónoma más poblada de España y representando el 18% del total. La densidad de población es de 97 hab/km², superior a la media nacional, aunque presenta fuertes desigualdades internas.

La población se concentra en dos ejes principales:

  • Eje litoral: debido al turismo, la agricultura intensiva y la presencia de capitales provinciales.
  • Eje del valle del Guadalquivir: por el mayor peso de la actividad industrial.

Las zonas menos pobladas son las áreas de montaña, como Sierra Morena y las Cordilleras Béticas, y la franja fronteriza con Portugal, debido a la pobreza de recursos y las dificultades del medio físico. A escala provincial, las mayores densidades se encuentran en Málaga, Cádiz y Sevilla, mientras que las más bajas se dan en Jaén, Huelva y Córdoba.

2. Movimiento natural de la población

El movimiento natural de la población es el crecimiento o decrecimiento de la población por causas naturales (nacimientos y defunciones). El crecimiento natural es la diferencia entre natalidad y mortalidad.

Indicadores demográficos clave

Se analiza mediante varias tasas:

  • Tasa de natalidad (TN): relaciona los nacimientos con la población total.
  • Tasa de fecundidad (TF): relaciona los nacimientos con las mujeres en edad fértil.
  • Índice sintético de fecundidad (ISF): indica el número medio de hijos por mujer.
  • Tasa de mortalidad (TM): relaciona las defunciones con la población total.
  • Tasa de mortalidad infantil (TMI): mide los fallecimientos de menores de un año.
  • Esperanza de vida (EV): indica los años que se espera vivir al nacer.

Regímenes demográficos

Se distinguen tres etapas:

  1. Régimen demográfico antiguo (hasta 1930): caracterizado por altas tasas de natalidad y mortalidad debido a una sociedad rural, analfabetismo, enfermedades y pobreza, con un crecimiento bajo.
  2. Transición demográfica (1935-1975): descenso de la mortalidad por mejoras sanitarias y del nivel de vida, y una reducción de la natalidad, aunque con recuperación en el baby boom, dando lugar a un crecimiento elevado.
  3. Régimen demográfico moderno (desde 1975): baja natalidad debido a la crisis económica y cambios sociales, una mortalidad baja pero en aumento por el envejecimiento, y un crecimiento natural negativo.

3. Movimientos migratorios

Las migraciones son los movimientos de población en el espacio, debidos principalmente a causas económicas y sociales. La emigración es la salida de población, la inmigración es la llegada, y el saldo migratorio es la diferencia entre ambas (SM = I − E).

Evolución histórica

  • 1900-1950: Emigración moderada, principalmente en Andalucía oriental, debido a la crisis agraria, la filoxera y la crisis de la minería.
  • 1950-1975: Éxodo rural provocado por el aumento del paro, el crecimiento demográfico y la mecanización agraria. Los destinos fueron capitales provinciales, el litoral andaluz, regiones industrializadas (Cataluña, Madrid, País Vasco, Baleares) y países europeos (Alemania, Francia, Suiza).
  • Desde 1980: Andalucía pasa a ser una región inmigratoria. Destaca el periodo 1995-2008 por la prosperidad económica y la llegada de población extranjera. Tras la crisis de 2008-2013, desde 2014 la recuperación económica ha incrementado el saldo migratorio positivo (42.527 personas en 2021).

4. Crecimiento y estructura de la población

La población andaluza ha experimentado un crecimiento desde 1850 en distintas etapas, marcado por crisis sanitarias, el descenso de la mortalidad y los flujos migratorios.

Estructura demográfica

  • Por sexo: Nacen más hombres, pero a partir de edades adultas predominan las mujeres debido a su mayor esperanza de vida.
  • Por edad: Andalucía presenta un menor envejecimiento que la media española (14,9% jóvenes, 67,1% adultos, 18% ancianos). Las provincias más envejecidas son Jaén y Córdoba; las más jóvenes, Almería y Cádiz.
  • Estructura económica: La tasa de actividad es inferior a la media nacional y la tasa de paro es elevada. Por sectores, la población ocupada es superior a la media en el sector primario, inferior en el secundario y muy elevada en el terciario, debido al peso del turismo y los servicios.