En que árbol murió María mirall trencat

XIX (Eladi Farriols de cuerpo presente)


LArmanda pone rosas en la barriga al cuerpo de lEladi, que se muerte. El cuerpo estaba en la biblioteca. No se sabía exactamente a qué hora había muerto lEladi. LArmanda y Jesús Masdéu hablaban del hijo que más estima lEladi. A lArmanda se le había metido en la cabeza saber de que se había muerto lEladi. LArmanda se va a preparar algo para comer y Masdéu se queda solo con el muerto, pero al cabo de una rato entró Sofía. A lestona entra lArmanda con una bandeja de comida y Sofía le hace sacar las flores que lArmanda le había puesto, porque eran de papel.

XX (Sofía)


A Lendema del funeral lArmanda le enseña a Sofía un frasco de medicina de lEladi. A Sofía le tocaba hacerse la manicura y entra Silvia y le dice a Sofía que Marcel la miraba y reía. Cuando Sofía se quedó sola sadona que tiene una mancha en el pie e intenta quitársela la pero no puede.

XXI (Sueños)

Teresa Valldaura, esta dormida, todo se le vuelve de azul, ella era azul, se pincha con una aguja y la sangre también era azul. Después se preguntaba a dónde estaba, le molestaba el azul porque le recordaba a Langoixa. Masdéu estaba con un fusil y lo lanza y sestiraren el suelo, el soldado (Masdeu) le desabrocha la blusa. Había una tormenta de manzanas y se le mete dentro de la barriga, un viejo cogíó la manzana y le tira y la cubre de brillantes. Una voz le grita que escupe y ella no hace. Teresa se despierta y se pregunta dónde está. Estaba con lArmanda y le explica el sueño y lArmanda le explica su: soñaba en un ángel, que le coge por la cintura y suben hasta la luna y làngel sen iba y le decía que volvería.

Capítulo XVI (Adeu.María)


María a muerte y las personas llegaban a la casa de Farriols para darles los pésames. LEladi estaba muy afectado, pero la gente pensaba que la hija no era de ellos, que era adoptada. Sofía aceptaba los pésames como si fuera la madre de la niña. LArmanda también lloraba a lágrima viva, recordaba todas las veces que lhavia peinada y pensaba en el carácter tan especial de María, en que nunca había querido a nadie. Récordó una frase que hace tiempo la María le dijo: Lhaver dormido con papá una temporada no le da derecho a tratarme como si fuera una criada eso afectó mucho a lArmanda. Cuando ya no quedaban visitas a la casa, Sofía fue a ver que hacía su madre. Esta estaba dormida y subíó deprisa las escaleras hasta su habitación. Rebuscó en el cajón del escritor y sacó unas cartas atadas con un nudo. Eran cartas de su juventud y rompíó a todas, más tarde pensó que porque las había desgarradas después de tantos años guardándolas e incluso pensó en rehacer-las, pero al final dejarlas tal y como estaban en la papelera.

Capítulo XVII (La losa)

A lEladi con grandes esfuerzos vivía. Le entró una pasión enferrissa por los libros. Las muchachas no podían limpiar la biblioteca, y por tanto hacía un olor a polvo importante. Un día encontró una libreta de notas de Valldaura. Algunas de estas notas decían que había amado a Teresa pero que no era el hombre que ella necesitaba, su corazón, al menos una parte había sido siempre vadat. Aún cuando hacía Lamor con Teresa, pensaba en la Bárbara. La libreta también decía que no creía haber estimado nunca a Sofía como los padres deben destimar a sus hijos, le faltaba Lesperit paternal. Decía que la dulzura del recuerdo de la Barbara no era comparable a ningún otro recuerdo. Un día lEladi salíó de casa y se dirigíó hacia la tienda del señor Jeremías para encargar una losa de piedra para ponerla bajo el árbol donde murió María.
LEladi encontró en el vestíbulo una carta del notario Rivera donde le decía que Ramón ya no vivía en la casa de la hermana y que trabajaba, pero no decía donde. LEladi estaba muy contento con la losa y pasaba horas y horas delante dell. La muerte de su hija lhavia hecho cambió para siempre y lunic recuerdo damor que tenía era el de Pilar.

Capítulo XVIII (otras criadas)

En la casa habían unas nuevas criadas. LArmanda había que estar muy encima de ellas porque no eran de tan buena hacer como las de antes. Todos los sábados limpiaban la sala de Teresa.
LArmanda se preguntaba que debía haber sido den Ramón, que nunca más dio señales de vida. Cuando los señoritos desaparecían de la casa las chicas se ponían desnudas bajo el sol con la piel mojada, hacían fiesta y se reían. Eran chicas jóvenes con cuerpos muy bonitos. Lanna, una de las chicas, descubríó que el señor Eladio hacía ver que Senan, tocaba el timbre para engañar y se metía entre los árboles en la caseta de los lavaderos. Desde aquí veía a todas las chicas desnudas. Lanna lo dijo a las chicas y ellas como locas corrían una y otra vez ante la ventana para que el señor sadonés que lhavien cogido.