1. Poesía Épica: La Épica Medieval
La épica medieval se caracteriza por una serie de rasgos fundamentales:
- Oralidad: Los poemas épicos se transmiten mediante el canto o la recitación. Unas veces son obra de recitadores profesionales (aedos, juglares, rapsodas…) y otras poetas cultos que reelaboran un material legendario anterior y que no son los encargados de transmitir el texto.
- Exaltación del héroe: El héroe representa el modelo de las virtudes apreciadas por la comunidad –del grupo o estamento dominante–. Se busca la identificación entre el héroe y el auditorio, con el fin de transmitir una serie de valores y exaltar la identidad nacional.
- Recreación de un mundo viril, guerrero y violento: Son poemas que surgen en periodos de expansión bélica de una comunidad. Los valores imperantes son, por tanto, la valentía, la fuerza, la lealtad y la astucia.
- Carácter legendario: Se basan en un pasado remoto y suelen tener un trasfondo histórico. A este material histórico se añaden con el tiempo episodios fabulosos y elementos fantásticos hasta configurar la leyenda que sirve de base al poema épico.
1.2 Épica Medieval Castellana
Los poemas épicos castellanos reciben el nombre de cantares de gesta (gesta: hazaña). Aparte del Cantar de Mio Cid, que se conserva casi íntegro, apenas se han conservado otros cantares de gesta: un centenar de versos del Cantar de Roncesvalles y fragmentos de las Mocedades de Rodrigo (1164 versos). El realismo de los cantares permitió que se utilizaran como fuentes para las crónicas. En la Estoria de España de Alfonso X el Sabio se han rastreado prosificaciones de otros poemas:
- Cantar de Sancho II y el cerco de Zamora. Narra el asesinato de Sancho II de Castilla instigado por su hermano Alfonso VI de León, que posteriormente heredó el trono castellano.
- Cantar de los siete infantes de Lara. Relata una historia violenta de asesinatos y venganzas entre dos familias castellanas a finales del siglo X.
1.4 Cantar de Mio Cid
El protagonista del Cantar de Mio Cid es un personaje histórico. Rodrigo Díaz de Vivar (c. 1044-1099) fue un destacado líder militar castellano que llegó a conquistar Valencia a los musulmanes y a establecer allí un reino independiente hasta su muerte. Sobre la base histórica de la vida de este personaje se construyó una leyenda que posteriormente cristalizó en varias obras literarias, de las cuales la más importante es el Cantar de Mío Cid.
Autoría y Difusión
El Cantar fue compuesto a finales del siglo XII o comienzos del siglo XIII por un autor culto con conocimientos jurídicos y notariales, aunque pudo inspirarse en versiones anteriores. Es una obra concebida para su difusión oral por juglares (artistas que combinaban en sus espectáculos la recitación, la música y la danza), lo que ha dejado huellas en el estilo del poema como las apelaciones al auditorio (“bien oiréis lo que dirá”), las descripciones vivas y realistas de los momentos más emocionantes para impresionar al público o los diálogos en estilo directo, que favorecían una recitación próxima a la representación teatral.
Argumento y Estructura
El poema se divide tradicionalmente en tres partes:
- Cantar del destierro: El Cid es desterrado de Castilla y debe abandonar sus posesiones, a su mujer y a sus hijas (a las que deja recogidas en un monasterio). Acompañado de sus mesnadas, empieza a ganar batallas contra los musulmanes y, tras repartir el botín con sus hombres, nunca olvida enviar una parte al rey, buscando la reconciliación con el monarca.
- Cantar de las bodas: Rodrigo ha conquistado Valencia y puede mandar a por su mujer y sus hijas, con las que comparte su fortuna. Además consigue el perdón del rey, que concierta el matrimonio de las hijas del Cid (doña Elvira y doña Sol) con los infantes de Carrión (de la alta nobleza, mientras que el Cid pertenece a la baja nobleza –es un infanzón–).
- Cantar de la afrenta de Corpes: Los infantes de Carrión, molestos en su orgullo por haber mostrado su cobardía ante el Cid y sus hombres, se vengan maltratando a las hijas del Cid y abandonándolas en el robledal de Corpes. El Cid solicita justicia del rey y convoca un “riepto” (duelo en el que el vencido es considerado culpable). Los infantes son derrotados y deshonrados y el rey anula los anteriores matrimonios de las hijas del Cid y las casa con los príncipes de Navarra y Aragón, con lo que se restaura plenamente su honor.
Temas Centrales del CMC
Los ejes temáticos principales son:
- La honra: En su triple dimensión de reputación, hacienda (posesiones) y rango social. El Cid pasa de una posición inicial en la que ha perdido todo (la reputación pública, por el destierro decretado por el rey; la privada, por la afrenta de los infantes de Carrión a sus hijas) a una situación en la que no solo ha recuperado lo que tenía, sino que ha sobrepasado con mucho la posición que tenía antes de perderlo todo.
- El enfrentamiento entre la baja y la alta nobleza: El Cid, miembro de la baja nobleza, se opone en el poema a los infantes de Carrión, de la alta nobleza. Se exalta el mérito frente a la nobleza de sangre. El Cid consigue escalar socialmente gracias a su talento militar, mientras que los infantes de Carrión lo deben todo a la posición de su familia y la herencia.
- El joven reino de Castilla frente al viejo reino de León: El Cid representa a la nueva nobleza castellana que asciende socialmente por su papel clave en la Reconquista, mientras que los infantes de Carrión representan a la antigua nobleza leonesa, anclada en sus privilegios heredados.
Figuras del Héroe Cidiano
El Cid representa las virtudes del perfecto caballero medieval: religioso, fiel vasallo del rey, fuerte y valiente –física y psicológicamente–, generoso y justo con sus hombres, amante esposo y padre. Pero aparte destaca por otras cualidades que contribuyen a redondear la caracterización del personaje y a humanizarlo:
- Mesura: El Cid se conduce con prudencia y serenidad. No se desespera en las derrotas o en las crisis, ni se envanece en la victoria. Y cuando recibe el golpe más duro –el ataque a sus hijas– recurre a la ley, no a la venganza o a la violencia.
- Sentido del humor: Que muestra en varios momentos, sobre todo frente a sus enemigos.
- Ternura: A pesar de su virilidad y su fuerza, el Cid es un héroe que es capaz de llorar y mostrarse tierno con su mujer y sus hijas.
2. Los Romances
Los romances son poemas breves, casi siempre de carácter narrativo (cuentan una historia) formados por versos octosílabos (de 8 sílabas) con rima asonante en los versos pares. Probablemente nacieron de la fragmentación de los poemas épicos a principios del siglo XIV. Los pasajes más atractivos serían repetidos por los juglares y transmitidos oralmente. Debido a esta transmisión oral, a menudo existen variantes del mismo romance. Posteriormente los romances se agruparán en colecciones denominadas romanceros.
Clasificación de los Romances
- Romances históricos o noticieros: Sobre hechos históricos. Destacan los romances fronterizos, que recrean episodios de los conflictos entre cristianos y musulmanes.
- Romances literarios: Inspirados en textos anteriores como poemas épicos, crónicas, leyendas, narraciones… Se agrupan en varios ciclos:
- Ciclo del Cid: A partir de episodios del Cantar, de las Mocedades del Cid o del Cantar de Sancho II.
- Ciclo carolingio: Sobre Roldán –héroe del poema épico francés Cantar de Roldán–, su esposa doña Alda y otros caballeros del ejército de Carlomagno muertos en Roncesvalles.
- Ciclo de Bernardo del Carpio: Héroe que derrota a Roldán y a las tropas de Carlomagno en Roncesvalles.
- Ciclo del rey Rodrigo: Sobre el último rey visigodo que, según la leyenda, propició la entrada de los árabes y la pérdida de España por su conducta lujuriosa.
- Ciclo artúrico: Protagonizados por el rey Arturo y sus caballeros.
- Romances novelescos: Su materia es inventada –no provienen de hechos históricos ni de obras literarias.
3. El Mester de Clerecía
El Mester de Clerecía floreció en la Castilla de los siglos XIII y XIV y fue una escuela poética cuyos autores fueron clérigos (religiosos y personas dedicadas al estudio que deseaban distinguir su arte culto del de los juglares, que consideraban descuidado y anárquico). Las principales características son:
- Empleo de la cuaderna vía: (Tetrástrofo monorrimo), una estrofa formada por cuatro versos de 14 sílabas (divididos en dos hemistiquios de 7 sílabas cada una, separados por una pausa o cesura) con una única rima consonante.
- Importancia de las fuentes escritas: Los autores de esta escuela se fundan en fuentes escritas y, a su vez, conservan sus obras en manuscritos.
- Finalidad didáctica y moralizadora: Sus obras tienen como propósito divulgar la cultura, promover la religiosidad del pueblo y presentar modelos de conducta. Para ello adoptan muchas de las técnicas de los juglares (captatio benevolientiae, apelaciones al auditorio, inserción de diálogos y anécdotas…). Muchas de sus obras fueron concebidas para la lectura pública.