El teatro desde la posguerra hasta los años 70
Tras la Guerra Civil, durante el régimen franquista, el teatro catalán fue prohibido y estuvo desconectado del teatro europeo de normas americanas hasta 1946. Fue a partir de aquí cuando retomó su actividad profesional utilizando formas dramáticas tradicionales de la posguerra.
Destaca en este periodo de los años cuarenta Josep Maria de Sagarra, quien intentó hacer un teatro renovador que no tuvo éxito y volvió al teatro clásico del pasado: los poemas dramáticos y las comedias de costumbres.
La renovación teatral de los años cincuenta y sesenta
Entre los años cincuenta y sesenta hubo un intento de renovación teatral. Esta renovación se manifestó tanto en los textos teatrales aportados por escritores como Josep Palau i Fabre o Llorenç Villalonga, como por la creación de plataformas teatrales no profesionales: la Agrupación Dramática de Barcelona y la Escuela de Arte Dramático Adrià Gual.
- La primera tenía como objetivo conectar el teatro catalán con el europeo.
- La segunda favoreció el nacimiento y desarrollo del teatro independiente, que defendía el teatro como lucha con gran incidencia política y social.
Los grupos de teatro independiente hicieron una renovación profunda del teatro mediante la creación de un nuevo público y la renovación de las figuras del director, del escenógrafo y del intérprete. Otro de los factores que contribuyó a la renovación teatral fue la creación del premio Josep Maria de Sagarra, que dio impulso a autores jóvenes.
Cambios a finales de los sesenta y el teatro de imagen
A finales de los años sesenta tuvieron lugar unos cambios del teatro a nivel europeo. Cobran protagonismo los directores, la expresión corporal y la imagen en detrimento de los autores y la palabra. Se imponen las técnicas de trabajo colectivo y un acercamiento entre la sala y la escena. Es la época de los montajes y destacan los grupos Els Joglars, Els Comediants y Dagoll Dagom, que son los auténticos protagonistas de esta renovación.
Desarrollo del teatro valenciano
El teatro valenciano ha sido muy influenciado por dos autores: los hermanos Rodolf y Josep Lluís Sirera. Estos autores, junto a otros, intervinieron directamente en el Manifiesto del Teatro Valenciano, reivindicando la necesidad de un teatro actual que tuviera la lectura histórica de la tradición, la incorporación de autores clásicos, la normalización del lenguaje y la obtención de un apoyo económico y social.
El teatro de Rodolf Sirera se caracteriza por una búsqueda formal y por la incorporación de elementos y recursos provenientes de otros medios de comunicación, pero sobre todo por hacer una reflexión sobre el teatro. Otro dramaturgo que destaca es Manuel Molins por su reflexión sobre la historia de los valencianos.
Características básicas de la escritura teatral actual
Durante los años 70 y gran parte de los 80, el teatro se desentendía de la palabra y el protagonismo lo alcanzaba el espectáculo, destacando compañías como Els Joglars, Comediants o La Cubana, que hacían de la expresión corporal y de la imagen los objetivos principales. A finales de los 80, esta tendencia cambia y asistimos a un proceso de recuperación del texto que también se está dando en Europa.
La palabra se revaloriza como un elemento clave de la representación teatral, por su capacidad de abstracción y, sobre todo, de acción. Ahora, los modelos tradicionales quedan superados en beneficio de autores como Samuel Beckett o Harold Pinter. Uno de los protagonistas de la renovación es Benet i Jornet, punto de referencia para los autores más jóvenes.
Instituciones y salas alternativas
Por otra parte, las instituciones que se habían ido creando desde los inicios de la democracia (Teatre Lliure de Barcelona, centros dramáticos catalán, valenciano y balear) contribuyen a mejorar y consolidar la infraestructura teatral. Las salas alternativas son otro de los pilares en los que se asienta la aparición de nuevos dramaturgos.
El nuevo perfil del autor teatral
Se puede hablar, en estos últimos años, de un nuevo tipo de autor teatral que se implica plenamente en el proceso creativo, ya sea como director o, incluso, como actor. Sergi Belbel es un ejemplo de autor-director, y Carles Alberola, en Valencia, lo es de autor-director-actor.
Figuras destacadas: Sergi Belbel y Lluïsa Cunillé
Destacan Sergi Belbel y Lluïsa Cunillé en la nueva dramaturgia en catalán:
- Sergi Belbel: Es el autor más conocido en Europa; ha evolucionado desde el minimalismo hasta un teatro más realista que retrata los conflictos cotidianos con una mezcla de dramatismo y humor.
- Lluïsa Cunillé: Realiza un teatro de investigación con diálogos fragmentarios y tramas irrelevantes donde no existen los referentes, por lo que traslada el conflicto de la escena al espectador.
Conclusión: Riqueza y dinamismo en el siglo XXI
El panorama teatral de finales del siglo XX y principios del XXI se puede definir por su riqueza y su dinamismo. Una de las causas ha sido la capacidad de adaptación a espectáculos diversos, propia de una cultura de una sociedad postindustrial. Autores como Belbel, Benet i Jornet, Sirera o Alberola han escrito también musicales y guiones para series de televisión o comedias.