Evolución Social y Económica en el Paleolítico y Neolítico: Arte Rupestre

1. Sociedad y economía en el Paleolítico y Neolítico. La pintura rupestre

Modos de vida del ser humano en el Paleolítico: las sociedades de cazadores-recolectores

El Paleolítico es la primera etapa de la prehistoria en la que se produjo el proceso de hominización que culminó con la aparición de la especie Homo. Esto conllevó una serie de adquisiciones fundamentales de carácter físico (bipedismo, pulgar oponible, capacidad de lenguaje) y culturales (fabricación de utensilios, descubrimiento del fuego, ritos funerarios y manifestaciones artísticas). Desde la aparición de los primeros homínidos (en el Paleolítico inferior se inicia con el Homo antecessor, con una antigüedad de entre 800.000 y 1.200.000 años, primer representante del género Homo y antepasado común del Homo neanderthalensis en el Paleolítico medio y el Homo sapiens sapiens en el Paleolítico superior) hasta el 10.000 a.C.

Las sociedades paleolíticas vivían de la caza, la pesca, la recolección de frutos silvestres y el carroñeo; era una economía depredadora. Eran nómadas y fabricaron útiles de piedra tallada cada vez más especializados. Los individuos se reunían en pequeños grupos con una organización social muy elemental e igualitaria. A partir del Paleolítico medio, habitaron también en cuevas, para lo que fue necesario primero dominar el fuego, algo que hizo el Neanderthal.

El Epipaleolítico como etapa de transición (10.000 a 5.000 a.C.)

Hacia el 10.000-9.000 a.C. finaliza la última glaciación y, hasta el 5.000 a.C., surge un periodo de transición denominado Epipaleolítico o Mesolítico. Se caracteriza por la economía depredadora paleolítica con cierta presión demográfica al desaparecer los grandes herbívoros de clima frío como consecuencia del cambio climático, destacando la importancia de la caza menor y la pesca; por ello, los objetos líticos sufren un proceso de microlitización.

El Neolítico en la península Ibérica (5.000 a 2.000 a.C.)

El Neolítico es el período de la prehistoria en el que surge una nueva forma de vida basada en la producción de alimentos a partir de la agricultura y la ganadería. El Neolítico se origina en el Próximo Oriente hacia el 8.000 a.C. como resultado del crecimiento de la población y la disminución de la caza, al desaparecer los grandes herbívoros del clima frío debido al final de la última glaciación, lo que obliga a pasar de una economía depredadora a una productora.

Llegando a la península Ibérica hacia el 5.000 a.C. en las zonas del sur y del Levante, los primeros cultivos fueron el trigo y la cebada, y los primeros animales domésticos fueron el perro, la oveja, la cabra y la vaca.

El desarrollo de una economía productora permite la aparición de excedentes y, con el tiempo, la aparición del comercio y de la minería. Los grupos humanos se hicieron sedentarios. Desde el punto de vista tecnológico, la aparición de la agricultura y la ganadería se tradujo en una serie de cambios:

  • El desarrollo de la pulimentación de la piedra y la aparición de útiles agrícolas.
  • La aparición de la cerámica a mano.

Todo ello exigió una organización social más compleja, determinada por la división del trabajo y por el control del excedente alimentario. Estos factores contribuyen al surgimiento de una primera jerarquización social.

Los monumentos megalíticos: construidos con enormes piedras, se trata de enterramientos colectivos. En la península predominan el dolmen, el sepulcro de corredor y el tholos.

La pintura rupestre

Durante el Paleolítico superior, con el Homo sapiens sapiens, se desarrolla el arte rupestre que se concentra en la cornisa cantábrica española, por lo que se conoce como pintura franco-cantábrica:

  • Temática: predomina la representación de animales individuales, es decir, figuras aisladas, a menudo superpuestas, ya que no existen escenas compuestas. Son frecuentes los signos abstractos y las estampaciones de manos. Raramente aparecen imágenes humanas.
  • Aspectos formales: representación naturalista de los animales aprovechando los entrantes y salientes de techos y paredes para dotar de volumen. Se utiliza un trazo grueso de color negro para definir el contorno y se trata de pinturas policromadas (usan el rojo y el negro).
  • Localización: se encuentran en el interior de las cuevas.

Entre el Paleolítico y los inicios del Neolítico apareció el arte rupestre levantino, localizado en la vertiente mediterránea desde Cataluña hasta Murcia:

  • Las figuras humanas asumen el protagonismo y se las representa formando escenas. Suelen tener sentido narrativo.
  • Las figuras tienen formas estilizadas y esquemáticas, sin volumen. Son monocromáticas y las composiciones son dinámicas.
  • Se localizan en abrigos rocosos relativamente bien iluminados.