Fundamentos de la Epistemología y Teoría del Conocimiento Filosófico

1. Introducción a la epistemología

En unidades anteriores nos hemos ocupado de las principales características de la realidad. Ahora nos preguntaremos cómo la conocemos. El conocimiento, es decir, el saber que adquirimos sobre el mundo que nos rodea, sobre la realidad, es algo habitual entre nosotros. Continuamente conocemos personas, lugares, hechos…

Lo primero que debemos tener presente es que en todo acto de conocimiento encontramos siempre dos elementos fundamentales: el sujeto que conoce y el objeto conocido.

2.1. El conocimiento sensible

El conocimiento sensible es el resultado de procesar en la mente toda la información que nos llega desde los sentidos, de modo que seamos capaces de captar lo que ocurre a nuestro alrededor.

Este tipo de conocimiento facilita la supervivencia: gracias a él encontramos comida, notamos el frío o el calor excesivos y oímos las alarmas que nos advierten del peligro. Está formado por la sensación y la percepción.

  • Las sensaciones: son fenómenos psicofísicos que se originan en los órganos sensoriales cuando son estimulados.
  • La percepción: consiste en la interpretación que hacemos de las sensaciones captadas por los sentidos.

Tanto la sensación como la percepción tienen carácter selectivo. La primera selección la realiza la sensibilidad al hacer que, de los muchos estímulos que llegan a los sentidos, solo unos pocos sean realmente advertidos.

Podemos concluir afirmando que la percepción es el resultado final de la interacción entre el objeto percibido y el sujeto que percibe.

2.2. El conocimiento racional

El conocimiento racional es exclusivo del ser humano, ya que solo él puede pensar racionalmente, aunque todos los animales poseen conocimiento sensible. Es un conocimiento abstracto porque trabaja con conceptos, que se forman por abstracción al extraer las características comunes de varios objetos y dejar de lado sus diferencias.

El conocimiento racional no se limita a conceptos, sino que los organiza en:

  • Juicios: oraciones enunciativas que pueden ser verdaderas o falsas y que expresan conocimiento.
  • Razonamientos: cadenas de juicios conectadas por leyes lógicas que permiten obtener nuevos conocimientos a partir de otros ya aceptados como verdaderos.

La filósofa María Zambrano distingue dos tipos de razón:

  1. La razón discursiva: que crea conceptos y razonamientos para descubrir una verdad única y universal.
  2. La razón poética: que capta y expresa una verdad más íntima y múltiple, imposible de encerrar en conceptos y que se manifiesta mediante metáforas.

Mientras los filósofos han buscado definir y clasificar la verdad, los poetas la celebran tal como se les presenta, siendo conscientes de que es solo una entre muchas posibles.

2.3. Racionalismo, empirismo y criticismo

Básicamente, existen tres posiciones enfrentadas sobre el papel que deben desempeñar los sentidos y la razón en el conocimiento: el racionalismo, el empirismo y el criticismo.

El Racionalismo

Es la corriente filosófica integrada por quienes sostienen que el único conocimiento válido es el que procede exclusivamente de la razón. Los racionalistas desconfían profundamente de los sentidos. Los desajustes detectados entre la realidad y la información procedente de aquellos son motivo suficiente para negarles la consideración de base del conocimiento.

La solución racionalista consiste en distinguir entre los conceptos que tienen su origen en la experiencia sensible y los que son generados por la propia razón. Solo estos últimos constituyen la base sobre la que construir el conocimiento.

El Empirismo

Se opone directamente al racionalismo, al afirmar que los sentidos son la única fuente de conocimiento válido. La razón solo puede trabajar sobre los datos provenientes de la experiencia sensible. Los empiristas, por tanto, no desechan el trabajo de la razón, pero lo sitúan en un segundo término: niegan la existencia de conceptos que no procedan de la experiencia o afirman que, si existen, son imaginarios, de modo que no pueden ser la base de ningún conocimiento fiable sobre la realidad.

El Criticismo

Se coloca en una posición intermedia. Sus defensores están de acuerdo con los empiristas en que no hay conocimiento válido que no se base en la experiencia sensible, al tiempo que admiten, con los racionalistas, la existencia de conceptos e intuiciones que no proceden de la experiencia y que son imprescindibles para construir el conocimiento.

Sin embargo, al afirmar que tales conceptos únicamente proporcionan conocimiento cuando se aplican a la información proveniente de los sentidos, se aparta de la tesis principal defendida por el racionalismo. Para el criticismo, la función de la razón consiste en ordenar los datos sensibles de modo que puedan ser conocidos por el sujeto.

4.1. El método analítico-sintético

René Descartes, en el siglo XVII, se interesó por descubrir un método que, aplicado correctamente, garantizase que cualquier investigación tuviera como resultado la consecución de la verdad. La formulación de este método, denominado método cartesiano, comprende cuatro reglas:

  • Evidencia: Es la captación de una verdad indudable por parte del sujeto. El filósofo francés identifica la evidencia con la certeza y entiende que esta se basa en la imposibilidad de dudar de aquello que una mente atenta capta de manera inmediata.
  • Análisis: Se basa en descomponer lo complejo en sus partes más simples para poder identificarlas y reconocerlas.
  • Síntesis: Una vez descompuesta una realidad compleja y reconocidos como verdaderos sus elementos, se trata de recomponer lo complejo a partir de lo simple para comprender ahora no solo estos elementos, sino también el modo en que están conectados unos con otros.
  • Enumeración y revisión: Se trata de realizar un repaso de los procesos de análisis y síntesis para asegurarnos de no haber cometido ningún error.

El método cartesiano se basa en la idea de que al entendimiento humano le resulta más fácil conocer lo simple que lo complejo.

4.2. El método trascendental

Los métodos de conocimiento diseñan estrategias que permiten al entendimiento humano adaptarse al objeto para alcanzar la meta de conocerlo. Immanuel Kant, en el siglo XVIII, propuso un cambio radical en el enfoque: el método trascendental.

El método trascendental sugiere que, en el proceso de conocimiento, el objeto se adapta al sujeto, y no a la inversa. Por eso, debemos dedicar nuestros esfuerzos a investigar cómo lograr esa adaptación del objeto al sujeto. Según Kant, en el proceso de conocimiento intervienen tres facultades humanas: la sensibilidad, el entendimiento y la razón.

4.3. El método dialéctico

El método dialéctico es un procedimiento de investigación filosófica basado en la confrontación de ideas. A diferencia del diálogo común, la oposición puede darse dentro del pensamiento de un único investigador. Cuando la confrontación es fructífera, conduce a una síntesis o consenso que supera la oposición inicial.

Dos filósofos destacan en su uso:

  • Platón: distingue entre conocimiento sensible (obtenido por los sentidos) y conocimiento intelectual (alcanzado por la razón), siendo este último el verdadero conocimiento. En El banquete muestra cómo la dialéctica permite ascender desde la belleza de un cuerpo particular hasta la Belleza en sí.
  • Hegel: sostiene que la realidad misma es dialéctica y dinámica. Todo cambia constantemente mediante el conflicto entre dos realidades opuestas, que se supera en una tercera realidad que integra y resuelve la contradicción.

5.2. Concepciones sobre la verdad

Existen varias teorías sobre la verdad, cada una conectada con criterios específicos para identificarla:

  • La verdad como correspondencia: La verdad consiste en la adecuación entre la realidad y el pensamiento. Un enunciado es verdadero si lo que expresa se corresponde con la realidad (ej. «la nieve es blanca»).
  • La verdad como certeza: Un enunciado es verdadero si nos resulta imposible dudar racionalmente de él (ej. «pienso, luego existo»). Se basa en la evidencia racional.
  • La verdad como coherencia: La verdad se encuentra en el sistema. Un enunciado es verdadero si no entra en contradicción con el resto de enunciados aceptados. Es el criterio de las ciencias formales.
  • La verdad como éxito: Un conocimiento es verdadero si nos permite actuar con éxito y falso si nos conduce al fracaso. Se valoran las consecuencias prácticas.

6.1. Realismo e idealismo

Si nos preguntamos en qué consiste el objeto de conocimiento, encontramos dos respuestas fundamentales:

El Realismo

El sujeto conoce directamente la realidad sin que la conciencia imponga un orden previo. Presenta dos vertientes:

  • Vertiente ontológica: La realidad existe de modo independiente del sujeto.
  • Vertiente epistemológica: El sujeto puede conocer la realidad tal cual es, sin alterarla.

El Idealismo

Sostiene que el objeto propio del conocimiento humano son las ideas, concebidas como representaciones mentales. No conocemos directamente la realidad, sino una representación de ella. El pensamiento piensa ideas, y estas representan la realidad.

6.2. Relativismo y perspectivismo

El relativismo plantea límites en el conocimiento humano porque niega la existencia de una verdad objetiva y universal. La verdad varía de unas épocas a otras o de unas sociedades a otras. Esto conduce al relativismo moral, que niega valores absolutos.

El perspectivismo, sin embargo, sostiene que sí existe una verdad absoluta, pero no es accesible a un individuo aislado. La verdad es compleja y cada individuo posee una perspectiva única. La verdad es como un paisaje que se ordena según el lugar desde donde lo contemplemos.