Fundamentos del Pensamiento Filosófico: Del Arché al Logos y la Razón

1.2. El Primer Filosofar: La Búsqueda del *Arché*

Aristóteles denominó a estos primeros filósofos «físicos» (del griego *physis*, naturaleza) por situar en la naturaleza el objeto principal de sus reflexiones. Para los griegos, la noción de naturaleza poseía un doble significado:

  • Entendida como conjunto de lo existente, lo que excluye lo artificial. La naturaleza, en ese sentido, es toda la realidad.
  • Entendida como sustrato último de la realidad (sustancia), caracterizada por poseer una fuerza interna vital (*hilozoísmo*) de la que emanan todos los seres naturales.

Por este motivo, estas primeras reflexiones en torno a la naturaleza cristalizaron en los siguientes interrogantes:

  • ¿Cuál es el origen, el principio de la realidad, de todo lo existente?
  • ¿Cuál es ese sustrato, fundamento o constitutivo último de la realidad de lo que todo emana?
  • ¿Cuál es la explicación (causa) de las distintas transformaciones de la realidad?

El término griego *arché* hace referencia tanto a ese origen o principio como a ese sustrato o fundamento último. Por tanto, este primer filosofar es, en definitiva, preguntar por el *arché*:

  • La cuestión sobre el origen de todo lo existente.
  • La interrogación por ese sustrato común.
  • La pregunta por la causa.

Los primeros filósofos situaron ese *arché* en uno o varios elementos de la naturaleza. En función de este criterio, se les clasifica tradicionalmente en dos grupos.

Filósofos Monistas y Pluralistas

Filósofos Monistas

El *arché* es un único elemento. Incluye a Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras, Heráclito y Parménides.

Filósofos Pluralistas

El *arché* lo constituyen varios elementos. Incluye a Empédocles, Anaxágoras y Demócrito.

Definiciones clave:

  • Hilozoísmo: Del griego *hylē* (‘materia’), y *zōē* (‘vida’). Doctrina que sostiene que la materia está dotada de vida.

Ejemplos de *Arché* propuesto:

  • Tales de Mileto: el *arché* es el agua.
  • Anaximandro: el *arché* es lo indeterminado (ápeiron).
  • Anaxímenes: el *arché* es el aire.
  • Pitágoras: el *arché* es el número.
  • Heráclito: el *arché* es el fuego.
  • Parménides: el *arché* es el Ser.

Filósofos pluralistas:

  • Empédocles: el *arché* son los cuatro elementos (fuego, aire, agua y tierra).
  • Anaxágoras: el *arché* son las semillas u homeomerías.
  • Demócrito: el *arché* son los átomos.

2. La Filosofía como Paso del Mito al *Logos*

Abordado ya ese «primer filosofar» realizado por aquellos considerados como primeros filósofos, podemos concretar una primera definición de filosofía. Atendiendo a su origen, puede definirse como el paso del mito al *logos*. *Logos* (en griego) entendido como explicación racional (idea de necesidad).

Cabe preguntarse qué circunstancias favorecieron este tránsito del mito al *logos*, es decir, por qué surgió la filosofía en Grecia y no en otro lugar, o por qué en ese siglo y no en otro momento de la historia. Dilucidar dichos interrogantes propiciará una adecuada comprensión de la definición propuesta.

2.1. El Nacimiento de la Filosofía

La filosofía occidental tiene su comienzo en la Grecia antigua. En ella se dieron una serie de circunstancias que favorecieron dicho surgimiento y que pueden organizarse en tres grandes grupos: geográficas, socioeconómicas, culturales y religiosas.

a) Circunstancias Geográficas

Grecia era un país eminentemente marítimo, rodeado de mares como el acceso a los mares Mediterráneo, Jónico y Egeo. Esta circunstancia, unida a ciertos momentos de escasez de alimentos, propició que los griegos emprendieran la búsqueda de nuevos enclaves que permitieran alimentar a su población y se convirtieran en fundadores de pequeñas colonias. Las consecuencias fueron:

  • Grecia recibió influencias externas de otros pueblos que propiciaron un vivo interés por otras formas de vida.
  • Los griegos adquirieron un espíritu crítico con el que observaron sus costumbres y formas de ser y de funcionar.

b) Circunstancias Socioeconómicas

El orden social griego estaba estructurado en torno a una minoría privilegiada, la nobleza, principalmente porque eran los propietarios de la riqueza, disponían de los instrumentos de poder y otorgaban préstamos, de difícil devolución, a los pequeños propietarios. Esta situación obligó a muchos habitantes a emigrar en busca de mejores condiciones de vida. Con el tiempo, la colonización de nuevos territorios ocasionó la estabilidad económica y cierto bienestar; muchos pudieron dedicar tiempo a cuestiones distintas del mero hecho de trabajar para sobrevivir. Surgió una sociedad que se enfrentaba con espíritu crítico a las visiones dogmáticas sobre la realidad o la vida.

La Grecia de la época, en especial la *polis* de Atenas (la más importante), se estructuraba políticamente en torno a la democracia, si bien presentaba mayores restricciones que el sentido actual del término. Este tipo de organización política fomentó:

  • La participación ciudadana en los asuntos públicos.
  • Una incipiente libertad de expresión y de pensamiento.
  • La posibilidad de expresar una reflexión libre, esencial para el surgimiento de la filosofía.

c) Circunstancias Religiosas y Culturales

La Grecia clásica carecía de un orden religioso fundamentado que estructurara el pensamiento de sus ciudadanos. La religión no les ofrecía respuestas. Por eso, al principio, los griegos recurrieron a las explicaciones mitológicas. Sin embargo, esas respuestas, como ya explicamos, se mostraron progresivamente insuficientes para la nueva sociedad que estaba surgiendo.

3. La Filosofía como Ejercicio de la Racionalidad Teórica y Práctica

Una vez definida la filosofía (en su origen como paso del mito al *logos*), es momento de explicar con respecto a su actividad. En este sentido, la filosofía puede ser entendida como el ejercicio de la racionalidad teórica y práctica.

Racionalidad nos remite a la razón, facultad humana que nos permite pensar o reflexionar sobre algo con objeto de encontrar la mejor respuesta posible. Así, por ejemplo, hacemos uso de nuestra racionalidad cuando nos preguntamos cómo resolver un problema matemático o cuál es el mejor modo de actuar en una situación.

Immanuel Kant, filósofo ilustrado del siglo XVIII, afirmaba que nuestra racionalidad se pone en marcha por dos motivos fundamentales: para conocer (por ejemplo, resolver el problema matemático) y para actuar (es decir, llegar a ese lugar).

Aplicamos ahora esta distinción kantiana al campo de la actividad filosófica y sustituimos los ejemplos planteados por cuestiones eminentemente filosóficas.

Para Conocer (Racionalidad Teórica)

  • ¿Qué es la realidad?
  • ¿Cómo puedo conocerla?

Para Actuar (Racionalidad Práctica)

  • ¿Debo evitar hacer esto?
  • ¿Cómo convivir con los demás?

Quedan, así, delimitados los dos ámbitos de la razón:

Racionalidad Teórica

Conocimiento de la realidad o de algún aspecto de esta y cómo es posible ese conocimiento.

Racionalidad Práctica

Reflexión sobre nuestro comportamiento tanto en el plano individual como en el social.

Estos dos ámbitos de actuación no suponen que tengamos dos tipos de razón distintas, ya que teoría y práctica no dejan de ser las dos caras de una misma moneda. Si me cuestiono, por ejemplo, qué es la felicidad (racionalidad teórica), me preguntaré, al mismo tiempo, qué debo hacer para alcanzarla (racionalidad práctica). Estas dos dimensiones nos permiten clasificar la actividad filosófica en diferentes ramas y de esta manera podremos comprender el alcance de definir la filosofía como ejercicio de la racionalidad teórica y práctica.

6. La Filosofía y su Desarrollo Histórico

Idea general: La historia de la filosofía se divide en etapas y en cada una cambia el problema principal que preocupa a los filósofos.

6.1. Edad Antigua

  • Problema central: la realidad. Los primeros filósofos buscan el *arché* de la realidad. Platón sitúa el *arché* en el mundo de las Ideas, una realidad inmaterial.
  • Dos giros importantes:
    • Giro antropológico (sofistas y Sócrates): el centro pasa a ser el ser humano.
    • Helenismo: la filosofía se orienta a la ética y a la búsqueda de la felicidad.
  • Claves para V/F: Decir que solo se estudia la naturaleza es falso. Decir que Sócrates se centra en el ser humano es verdadero.

6.2. Edad Media

  • Problema central: la relación entre fe y razón. El cristianismo influye decisivamente en la filosofía. La filosofía intenta armonizar fe y razón.
  • Corrientes principales: Patrística (San Agustín). Escolástica (Santo Tomás, Guillermo de Ockham). La filosofía está muy ligada a la teología.
  • Claves para V/F: Decir que la razón es rechazada es falso. Decir que fe y razón se intentan armonizar es verdadero.

6.3. Edad Moderna

  • Problema central: el conocimiento (giro epistemológico). Comienza con Descartes. Influencia de la revolución científica.
  • Dos corrientes principales: Racionalismo y Empirismo. Kant intenta superar ambas. También se reflexiona sobre política y el Estado moderno.
  • Claves para V/F: Decir que el problema central es la realidad es falso. Decir que el problema central es el conocimiento es verdadero.

6.4. Edad Contemporánea

  • Idea clave: crítica de la razón y de los valores tradicionales. No hay un único tema central. Se cuestiona la razón como instrumento absoluto.
  • Autores clave: Marx, Nietzsche y Freud (filósofos de la sospecha).
  • Claves para V/F: Decir que confían plenamente en la razón es falso.

6.5. La Filosofía como Revisión Crítica

  • Idea clave: crítica de la tradición. La filosofía denuncia discriminaciones (raza, sexo, género, edad). Busca una sociedad más justa e igualitaria. Se incorporan nuevas voces filosóficas.
  • Claves para V/F: Decir que la filosofía acepta la tradición sin crítica es falso.

6.6. Filosofía e Infancia

  • Idea clave: todos pueden filosofar. El asombro y la curiosidad son el origen de la filosofía. Los niños pueden filosofar. La filosofía desarrolla el pensamiento crítico desde edades tempranas.