La Literatura de Posguerra (Años 40 y 50)
1. La literatura durante la Guerra Civil (1936-1939)
La guerra no detuvo la creación literaria, pero transformó radicalmente su finalidad: la estética pura dio paso a la literatura de urgencia, una herramienta de propaganda y combate.
- El compromiso ideológico: El escritor siente el deber de que su palabra sea un arma de guerra.
- Difusión y revistas: Las revistas fueron clave para la propaganda. En el bando republicano destacan El mono azul y Hora de España; en el bando franquista, Jerarquía y Vértice.
- El Romancero: Fue la forma métrica estrella por su facilidad para ser recitado y su calado popular.
- Autores: En el bando republicano sobresale Miguel Hernández (poesía de trinchera) junto a Machado y Alberti. En el bando nacional, destacan Ridruejo y Luis Rosales.
2. La posguerra: Marco histórico y social
La victoria de Franco en 1939 supuso una ruptura total con la Edad de Plata.
- 2.1 El aislamiento y la censura: España sufre una desconexión cultural con Europa debido a la autarquía. La censura (eclesiástica y política) mutila o prohíbe obras que no encajen con los valores del régimen.
- 2.2 El exilio: La mayor parte de la inteligencia española (Juan Ramón Jiménez, Alberti, Rosa Chacel, Francisco Ayala) huye al extranjero, creando una literatura de nostalgia y pérdida.
3. La poesía de los años 40 y 50
3.1 La poesía en los años 40: Arraigada y desarraigada
- Poesía Arraigada (Garcilasismo): Visión luminosa y ordenada del mundo. Formas clásicas y temas como Dios y la Patria (Luis Rosales, Leopoldo Panero).
- Poesía Desarraigada (Existencial): Visión trágica y angustiada. El hito es Hijos de la ira de Dámaso Alonso y la revista Espadaña.
3.2 La poesía social (Años 50)
La poesía se ve como una herramienta de comunicación para cambiar la sociedad.
Características: Lenguaje sencillo y temas de denuncia (injusticia, libertad). Autores: Blas de Otero (Pido la paz y la palabra) y Gabriel Celaya (Cantos íberos).
4. La novela de los años 40 y 50
4.1 La novela en los años 40: Existencialismo y tremendismo
- Tremendismo: La familia de Pascual Duarte (1942) de Cela. Refleja la brutalidad y la violencia marginal.
- Novela existencial: Nada (1944) de Carmen Laforet. Refleja la asfixia moral de la posguerra.
4.2 El realismo social (Años 50)
La novela se convierte en un documento de denuncia social.
- Técnicas: Objetivismo y protagonista colectivo.
- Obras: La colmena de Cela y El Jarama de Sánchez Ferlosio.
5. El teatro de posguerra
- 5.1 Teatro de evasión: Comedias de salón de Jacinto Benavente.
- 5.2 Teatro del humor y lo absurdo: Miguel Mihura (Tres sombreros de copa) y Enrique Jardiel Poncela.
- 5.3 Teatro social (Comprometido): Antonio Buero Vallejo con Historia de una escalera (1949), planteando la imposibilidad de salir de la miseria.
6. Literatura desde los años 60 a la actualidad
6.1 La década de los 60: La experimentación
Se abandona el realismo social por la búsqueda de nuevas formas narrativas influenciadas por la novela europea y el «boom» hispanoamericano.
- Novela: Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín-Santos. Usa el monólogo interior y la perspectiva múltiple.
- Poesía: Los «Novísimos» (Pere Gimferrer), centrados en lo estético y lo culturalista (cine, jazz).
6.2 La literatura en la democracia (Años 75 en adelante)
Tras la muerte de Franco desaparece la censura y hay una explosión de libertad.
- Poesía de la experiencia: Poesía urbana, cotidiana y clara. Destaca Luis García Montero.
- Novela actual: Coexisten muchos géneros:
- Novela histórica: Arturo Pérez-Reverte.
- Novela de la memoria: Aborda la Guerra Civil desde la distancia (Javier Cercas).
- Novela policíaca y parodia: Eduardo Mendoza (La aventura del tocador de señoras).
6.3 Autores contemporáneos destacados
- Eduardo Mendoza: Mezcla humor, parodia y crítica social. Su obra clave de estilo policíaco es El misterio de la cripta embrujada.
- Antonio Muñoz Molina: Evoluciona de la novela negra (El invierno en Lisboa) a la memoria personal (El jinete polaco).
- Nuevas tendencias: El uso del collage, la estética del reciclaje y el influjo de las nuevas tecnologías (blogs, redes sociales) en la forma de escribir.