Interacción entre Fe, Cultura y Ciencia en el Mundo Contemporáneo

Introducción: El Diálogo entre Fe y Cultura

Desde sus orígenes, la Iglesia ha estado en diálogo con las más diversas culturas que ha encontrado a lo largo de su bimilenaria historia. Este diálogo forma parte esencial de su misión evangelizadora. La cultura es una realidad muy compleja; es todo aquello que es producto del ser humano en la naturaleza para lograr su humanización, integrando el pasado, el presente y la actitud ante el futuro.

Por otro lado, la fe de la Iglesia es, precisamente, la acogida de la Revelación de Dios que se hace hombre para mostrarle al propio ser humano el camino de una humanización integral y plena, el camino a su plenificación. Es lógico el diálogo entre la fe y la cultura, teniendo su referente modélico en los mismos Evangelios.

Sin embargo, el diálogo fe-cultura está hoy desautorizado, y no precisamente por la parte cristiana. Los cambios políticos recientes y la influencia de la generación «progre» han provocado que la Iglesia haya perdido la capacidad y legitimidad del pasado. Para ello, usamos la expresión genérica de secularización, para designar este complejo proceso social y cultural que ha afectado de manera profunda a las sociedades occidentales en su aceptación y valoración del hecho religioso.

No solamente la Iglesia debe hacer frente a este contexto secularizado y pluralista; todos los cristianos debemos hacerlo. En el diálogo de la Iglesia con el mundo, los dos interlocutores tienen que hablar y enseñar, pero también escuchar y aprender, dándose así un intercambio vivo en el que cada uno aporte su propia experiencia. La Iglesia debe hacer un esfuerzo decisivo por traducir su mensaje, sin mutilarlo ni vaciarlo, adecuando y renovando su lenguaje.

La Inculturación de la Fe y la Evangelización de la Cultura

La evangelización de la cultura consiste en hacer comprensible a nuestros contemporáneos el sentido existencial de la fe cristiana en medio de una dramática situación en la que Dios ha quedado excluido de la cultura y de la vida pública. La obra de evangelización nunca consiste solo en adaptarse a las culturas, sino en ofrecer un “servicio evangelizador” en los nuevos contextos culturales; un esfuerzo redoblado para comunicar, de un modo que sea comprensible a los hombres de nuestro tiempo, la esencia de nuestra fe.

Inculturación del Evangelio

Se define como el proceso por el que una comunidad cristiana hace comprensible, significativo y transformante el mensaje evangélico con las experiencias y categorías de su entorno cultural (donde se selecciona el elemento con el que se va a evangelizar).

Relación entre Razón, Ciencia y Fe

En el arranque del siglo XXI, es posible que parte de la crisis de fe que vive nuestra sociedad posmoderna venga dada porque, ante esas preguntas clave, seguimos rehuyendo de las respuestas avaladas por la ciencia para refugiarnos en una tradición religiosa muchas veces alejada de las explicaciones actualizadas, coherentes y consistentes con los tiempos que corren.

En efecto, la ciencia es muy útil para explicar el cómo de las cosas, pero no el porqué y el para qué. Las grandes cuestiones son las que más interesan al ser humano en cuanto que persona:

  • ¿Para qué existe el universo?
  • ¿Mi vida tiene sentido?
  • ¿Hay vida tras la muerte?

La ciencia tampoco puede responder a preguntas de índole moral o estético. Por ejemplo: ¿Qué ecuación puede decirme si un libro es bueno o no? Es necesario tener presente que la ciencia, la teología y la filosofía son modos parciales y complementarios de acercarse a la realidad, cada uno según su propia metodología.

En el momento en el que no se respetan los campos propios de estudio, se produce un salto metodológico ilegítimo. Esto ocurre en ambas direcciones: religiosos que pontifican sobre cuestiones científicas contra la evidencia empírica, y científicos que pontifican con mayor o menor acierto sobre cuestiones teológicas o filosóficas.

Límites y Posturas de la Ciencia

Las ciencias presuponen la existencia del mundo que nos rodea y tratan de dar una respuesta a la pregunta acerca de cómo está constituido, pero no entran en la cuestión del sentido ni de la razón de su existir. Ciertamente, la cuestión de Dios, al igual que muchas otras, cae fuera del alcance de la ciencia; esta no puede ni afirmar ni negar su existencia. Sin embargo, sí puede abordarse esta cuestión desde la lógica filosófica. De este modo, se dan dos posturas enfrentadas:

  • Una filosofía de la ciencia que ve en la estructura y orden del universo el indicio de la existencia de Dios: Postura teísta, inteligencia creadora o del ajuste fino.
  • Una filosofía de la ciencia que considera que el universo se creó a sí mismo: Postura cientificista o atea.

La teología estudia la creación, desde el Big Bang hasta el tiempo presente, afirmando que la creación es continua y evolutiva, y que el Creador habría dotado al universo de unas leyes y autonomía para que este fuera estructurándose a sí mismo.

La Concepción Cristiana del Milagro

Tradicionalmente, la temática del milagro ha sido un importante escollo de encuentro entre la fe y la ciencia. La teología tuvo gran culpa al asumir como propio un concepto de milagro que le era ajeno. En un principio, se veían los milagros como una ruptura de las leyes de la naturaleza; con ello, Jesús demostraba su divinidad y la gente que le seguía creía ciegamente en Él. Esta visión del milagro no es la correcta por las siguientes razones:

  1. En primer lugar, porque el milagro forzaría la fe, por lo que ¿dónde queda la libertad humana?
  2. En segundo lugar, se argumenta que se rompen las leyes naturales, pero no las conocemos todas. Lo que pudo ser considerado un milagro hoy, podría no serlo en el futuro bajo una explicación técnica.

El milagro hace referencia a un acontecimiento que, contemplado a la luz de la fe, se convierte en un signo de la presencia amorosa de Dios para un ser humano sufriente o necesitado.

Partes de un texto evangélico de un milagro:

  • Se pone de manifiesto una necesidad tras la inutilidad de todos los esfuerzos realizados.
  • Reconocimiento de su divinidad.
  • Se describe el hecho maravilloso.
  • Testigos que, asombrados, testifican su veracidad.

Causas del Acercamiento Actual entre Ciencia y Fe

Desde hace algunos años, las relaciones entre ciencia y fe están experimentando un acercamiento que hasta hace poco parecía impensable. En este proceso han influido tres factores principales:

  1. Factor de naturaleza religiosa: Las catequesis transmiten con claridad y eficacia la idea de que la Iglesia no es un «gueto» espiritual ajeno al desarrollo científico. La Iglesia es un garante vigoroso en la defensa del hombre ante una ciencia sin sentido que se puede volver contra el propio ser humano.
  2. Crisis de las ciencias experimentales: Iniciada a finales del siglo pasado, la propia ciencia se ve insuficiente para dar respuestas convincentes a los grandes interrogantes éticos y existenciales. Al mismo tiempo, las ciencias se han visto limitadas por la finitud del método experimental.
  3. Necesidad de interdisciplinariedad: La captación de que esta carencia de expectativas de la ciencia experimental está reclamando una unidad de saber. La interdisciplinariedad se ve como verdaderamente necesaria para adentrarse en los problemas más complejos del ser humano y de la naturaleza.