Contexto histórico y literario de La casa de Bernarda Alba
El texto propuesto pertenece al acto II de la obra teatral La casa de Bernarda Alba (1936), la obra cumbre de Federico García Lorca. El autor vivió desde sus inicios el estallido de la Guerra Civil Española, conflicto que enfrentó al bando republicano contra el bando nacional y que finalizó en 1939 con el ascenso al poder del dictador Franco.
En el ámbito teatral de la época, no hubo tanto incremento como en la poesía, pues los empresarios priorizaban el beneficio económico en taquilla. Fueron pocos los autores que lograron representar sus obras debido a la novedad de sus propuestas, como fue el caso de Lorca o el esperpento de Valle-Inclán.
- 1927: Escribe Romancero gitano, criticado por sus amigos Dalí y Buñuel.
- 1929: Viaja a Nueva York, donde escribe Poeta en Nueva York, obra que plasma sus impresiones sobre la ciudad y que no se publicaría hasta cuatro años después de su muerte.
Temática y conflicto en el segundo acto
La temática que caracteriza las obras teatrales lorquianas comienza con la lucha por la libertad de los personajes contra el orden social y la autoridad. Esto se observa claramente en La casa de Bernarda Alba a través de sus hijas, especialmente Adela, quien se rebela contra la autoridad de su madre, Bernarda, quien lucha por mantener la castidad de sus hijas por encima de todo.
Esta pieza, perteneciente al segundo acto, trata sobre la rebelión de Adela contra Martirio, quien descubrió la relación entre ella y Pepe el Romano. La obra comienza tras la muerte del segundo marido de Bernarda, lo que obliga a sus hijas a pasar ocho años de luto y vivir en prisión. Angustias, la hija mayor, atrae a Pepe el Romano como pretendiente debido al legado de su padre. Sin embargo, Pepe acaba enamorándose de Adela. Martirio, al sucumbir también a los encantos de Pepe, traiciona a Adela, estableciendo el clímax de la obra. Bernarda, enfadada por la deshonra, dispara sin éxito a Pepe el Romano, haciendo creer a Adela que este ha muerto.
La lucha por la honra y las apariencias
El tema principal del fragmento es la lucha verbal entre Adela y Martirio por el amor de Pepe, así como la revelación del posible embarazo de Adela. La autoridad de Bernarda está condicionada por la sociedad de la época, donde las apariencias, la honra y la tradición prevalecen sobre los deseos de las mujeres.
Asimismo, encontramos otros temas recurrentes:
- El amor prohibido entre Adela y Pepe el Romano.
- Las diferencias entre clases sociales.
- La presión social sobre la mujer, ejemplificada en el caso de la muchacha del pueblo perseguida por haber tenido un hijo fuera del matrimonio.
Personajes y simbolismo
Las mujeres son las protagonistas absolutas de la obra. Se establece una dicotomía entre los personajes autoritarios y las hijas que ansían una libertad que su madre les niega. Todas intentan sobrevivir en un mundo gobernado por hombres, donde el machismo y la sociedad patriarcal prevalecen.
Adela, con 20 años, representa el espíritu rebelde que intenta decidir por sí misma. Por otro lado, la acción del fragmento alcanza su punto álgido en la lucha verbal entre Martirio y Adela, cuando se menciona la situación de la muchacha del pueblo: «Martirio: (Mirando a Adela.) ¡Qué pague lo que debe!».
Tiempo y espacio en la obra
El tiempo de la obra comienza con el duelo del marido de Bernarda. En cuanto al espacio, se establece una dualidad clara:
- Espacio interior: Donde se encuentra la familia, representando la opresión.
- Espacio exterior: Donde se encuentran los hombres y, por lo tanto, la libertad.
Todos los personajes están acordes al tiempo y al espacio que les ha tocado vivir. La palabra “pecado” adquiere un importante significado sexual, pues para los personajes, no existe otro pecado que la vergüenza de una mujer.