La Desamortización en España: Transformación de la Propiedad y el Estado Liberal

1. Introducción: La Doctrina Liberal y la Propiedad

Según la doctrina liberal, los hombres deberían ser felices. Para alcanzar dicha felicidad, es necesario poseer los bienes que aseguren tanto el presente como el futuro. Desde esta perspectiva, la propiedad se convierte en un derecho natural, pues se trata del medio imprescindible para alcanzar la felicidad. Ya que todos los hombres buscan la felicidad, es necesario que gocen de total libertad y se encuentren en igualdad de oportunidades. Atendiendo a esto, el Estado debe garantizar:

  • La propiedad privada.
  • La libertad.

2. La Desamortización y la Transformación Agraria

2.1. Características de la agricultura en la España de principios del siglo XIX

De acuerdo con estos razonamientos, la revolución liberal burguesa actuó sobre el sistema de tenencia y propiedad de la tierra, logrando cambios significativos. En el Antiguo Régimen, gran parte de la tierra era de manos muertas, es decir, estaban fuera del mercado. Pertenecían a la Iglesia o a los municipios; además de no tributar, no podían ser vendidas. Al encontrarse fuera del mercado, se obstaculizaba su capitalización y mejora.

En el siglo XVIII, los reformistas ilustrados, preocupados por maximizar los beneficios procedentes de la explotación de la tierra, trataron tímidamente de cambiar el sistema señorial de propiedad. Sin embargo, habrá que esperar al siglo XIX para que se produzcan verdaderos cambios. Para ello fue necesario desvincular los bienes de la nobleza y desamortizar los bienes eclesiásticos y municipales:

  • Desvinculaciones: Se liberan las tierras de los patrimonios vinculados, pasando sus titulares de usufructuarios a propietarios, pudiendo vender libremente sus posesiones.
  • Abolición de los señoríos: Implicaba acabar con las relaciones de dominio de los señores sobre los habitantes de sus territorios.
  • Supresión de los mayorazgos: Institución de origen medieval que aseguraba la integridad de los patrimonios, transmitiéndolos al primogénito, quien no podía vender los bienes heredados.
  • Desamortización: El Estado nacionaliza los bienes eclesiásticos o civiles para su posterior venta en subasta pública.

2.2. Antecedentes históricos

  • Reinado de Carlos III: El despotismo ilustrado impulsa la redacción de una ley agraria, aunque el intento es finalmente derogado.
  • Reinado de Carlos IV: Godoy propone la venta de tierras eclesiásticas para sanear la economía estatal.
  • José I: Desamortiza tierras de la Iglesia.
  • Cortes de Cádiz (1813): Se decreta la venta de tierras de conventos y jesuitas para pagar la deuda pública. Fernando VII anula este decreto a su llegada.
  • Trienio Liberal: Se restablece la ley de 1813, pero el regreso al absolutismo tras la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis impide su desarrollo.

3. El Proceso Desamortizador en España

La desamortización se produjo de manera discontinua. Desde 1767 hasta 1924, pasaron a manos privadas casi 20 millones de hectáreas, el 39% de la superficie del Estado.

3.1. Desamortización de Mendizábal (1836)

Denominada eclesiástica, se desarrolló durante el bienio progresista (1835-1837) en plena I Guerra Carlista. El objetivo era financiar la guerra y disminuir la deuda pública. Se pusieron en venta los bienes del clero regular y, posteriormente, del secular. Como consecuencia, surgió una nueva burguesía agraria y se produjo la ruptura de relaciones diplomáticas con Roma. El campesinado no pudo participar en las subastas debido a su incapacidad económica.

3.2. Desamortización de Madoz (1855)

A través de la Ley de Desamortización General, se pusieron en venta los bienes eclesiásticos restantes y los bienes de los pueblos (bienes de propios y comunales). A diferencia de la anterior, se exigió el pago en metálico, lo que redujo el interés de la burguesía, permitiendo una mayor participación del campesinado en el norte y centro peninsular.

4. Consecuencias del Proceso

  • La tierra no se repartió de manera equitativa; el objetivo principal fue recaudar fondos para el Estado.
  • Aumentó la superficie de cultivo y la productividad.
  • Surgió un proletariado agrícola compuesto por más de dos millones de jornaleros.
  • Se consolidó la nueva burguesía agraria.
  • Se acentuó el latifundismo en el centro-sur y el minifundismo en el norte.