El Sexenio Democrático: El Primer Ensayo Republicano y su Fracaso
Proclamación y Brevedad de la Primera República (1873)
La renuncia o abdicación de Amadeo I facilitó la proclamación de la Primera República Española. El 11 de febrero de 1873, las Cortes aprobaron el nuevo régimen, estableciéndose que Estanislao Figueras sería su presidente. Paradójicamente, muchos elementos monárquicos votaron a favor de la República, como modo de ganar tiempo para preparar la llegada al trono del hijo de Isabel II, Alfonso.
Si el reinado de Amadeo I fue breve e inestable, aún más lo fue la Primera República, que duró apenas once meses. En menos de un año se sucedieron cuatro presidentes:
- Estanislao Figueras
- Francisco Pi y Margall
- Nicolás Salmerón
- Emilio Castelar
No obstante, la República sufrió el aislamiento internacional en su corta vida, pues tan solo EE. UU. y Suiza fueron las potencias que reconocieron el nuevo régimen republicano. Esto contrastaba con el entusiasmo popular que suscitó la proclamación.
En muchas ciudades, los republicanos ocuparon cargos municipales y formaron Juntas Revolucionarias. En Andalucía se produjo un movimiento insurreccional que pretendía un justo reparto de las tierras, y en otras ciudades se repitieron movimientos similares protagonizados por los sectores obreros. Aun así, los líderes republicanos se mantuvieron lejos de los extremos revolucionarios: eran partidarios de la legalidad, por lo que no tardaron en disolver las Juntas y reprimir las revueltas.
La Fragmentación Ideológica: Federalismo vs. Unitarismo
El republicanismo estaba fragmentado en dos corrientes principales:
- Federalista
- Abogaba por un Estado descentralizado, basado en pactos regionales y autonómicos.
- Unitario
- Defendía un Estado centralizado fuerte.
En las elecciones subsiguientes a Cortes Constituyentes, los federalistas vencieron por una amplia mayoría (aunque con una fuerte abstención del 60%). El 7 de junio se proclamó la República Federal, con Estanislao Figueras como presidente. Cuando este dimitió, Pi y Margall ocupó la presidencia. A pesar de que se intentó llevar a cabo un amplio programa de reformas, apenas se consiguieron algunas debido a la corta vida que tuvo el régimen.
Se realizó un proyecto de Constitución federal (no fue promulgada), muy en línea con la Constitución de 1869, con la novedad de la división del país en 17 Estados (incluyendo Cuba y Puerto Rico). Establecía que la soberanía residía en los ciudadanos, implementaba el sufragio universal masculino y organizaba el poder en instituciones autónomas.
Los Tres Grandes Desafíos de la República
- La Tercera Guerra Carlista: Un reorganizado ejército carlista volvió a consolidar su dominio sobre territorios de tradición foral, hasta llegar a constituir un auténtico Estado embrionario. Las tropas republicanas impidieron que se hicieran con ciudades relevantes, pero nunca fueron capaces de imponerse por completo.
- La Guerra de Cuba: La República se mostró ineficaz. Existía un mal entendimiento con las autoridades españolas en la isla, de intereses monárquicos y contrarios a la abolición de la esclavitud en la isla.
- La Sublevación Cantonal: Fue un movimiento vinculado al republicanismo intransigente, mezclado con aspiraciones de corte social y obrero. Se dio en zonas de fuerte implantación republicana, que se alzaron en cantones independientes (Cádiz, Cartagena, Sevilla, Granada, Algeciras, Andújar, Tarifa, Valencia, etc.), protagonizadas por artesanos, comerciantes y asalariados. Pi y Margall se mostró contrario al uso de la fuerza y dimitió. Su sucesor, Nicolás Salmerón, ejerció la acción militar, y de nuevo el ejército apareció como el único garante de la situación.
El Fin de la República: El Golpe de Pavía y la Restauración Borbónica
Cuando Salmerón dimitió por no querer firmar unas sentencias de muerte, ascendió a la presidencia Emilio Castelar, de posturas más conservadoras y autoritarias. Castelar consiguió plenos poderes del Congreso, reorganizó el ejército, reprimió el cantonalismo, suspendió el debate constitucional por su carácter federal y abolió la esclavitud en Cuba.
Tras el cierre de las Cortes por Castelar, la oposición republicana tuvo la determinación de plantear una moción de censura al presidente una vez reabiertas, ya que no gobernaba con mayoría. Plantearon la moción el 3 de enero de 1874, y Castelar la perdió. Antes de que se formase un gobierno de izquierdas, el Capitán General Manuel Pavía exigió la disolución de las Cortes republicanas, llegando incluso a tomar el edificio del Congreso (un golpe de Estado).
Este evento dio paso a una dictadura unitaria bajo el mandato del general Serrano, quien se oponía a cualquier forma de federalismo e intentó estabilizar un régimen republicano conservador. Sin embargo, meses más tarde, el 29 de diciembre de 1874, el general Martínez Campos proclamó a Alfonso XII como rey de España en un pronunciamiento militar en Sagunto. Este acto fue rápidamente apoyado por diversas fuerzas políticas y militares, llevando a Serrano a huir y marcando el final del Sexenio Democrático con el restablecimiento de la monarquía borbónica en España.