Pro marcelo cicerón

LA ORATORIA Y LA RETÓRICA.

Introducción.

La oratoria, o arte de hablar con elocuencia, es necesaria en todas las sociedades, siempre habrá una ocasión en la que haya que dirigirse a un auditorio. Para discursos en las asambleas, en los banquetes, etc.

En una sociedad como la romana, el dominio de la palabra era necesario para los jóvenes de buena posición que quisieran dedicarse a la política, prácticamente la única opción que tenía un joven patricio. Dichos patricios eran a su vez patronos o protectores de varios clientes, sus protegidos, y el patrono era quien defendía al cliente en los juicios. La ley se saltaba o burlaba de todas las maneras, sustituyendo la remuneración por un ´´regalo´´. Por eso los patronos debían aprender oratoria.

Los primeros romanos consideraban que en la oratoria lo importante era ser poseedor de la verdad. No hablaban solo ante hombres, sino también ante dioses. Decían que el orador debía tener las cualidades de la gravitas, dignitas, maiestas y bona fides. Muchas veces la verdad es plural, no la tiene solo uno, hay que demostrarla. No convence el que tiene más razón, sino el que defiende mejor ´´su´´ razón. Aquí ya entra en juego la técnica, es decir, la retórica que es el conjunto de procedimientos para hablar bien.

Esto lo aprendían los romanos con la práctica y en escuelas de retóricas griegas.

En Grecia la sofística enseñaba a defender igualmente tanto un punto de vista como el contrario.

En Roma las escuelas de retórica empezaron a asentarse en el s. I a. C. Desde ahí los jóvenes, al acabar sus estudios primarios y secundarios, pasaban al retor y con él aprendían las técnicas de la oratoria, que muchos perfeccionarían con estudios posteriores en Grecia.

Para ser orador, necesitaban, formación en derecho, historia, filosofía y literatura.

Es muy escaso el bagaje de discursos de que disponemos de la elocuencia romana. Contamos con el caso excepcional de Cicerón. Cicerón es la oratoria romana. Sin él, apenas podrían enhebrarse unas líneas sobre esta parcela de la literatura latina; no nos faltaría el material de sus discursos, sino también la doctrina básica, los fundamentos teóricos de la elocuencia y la mayor parte de las noticias sobre los oradores que le precedieron; apenas existiría la oratoria posterior a él ni las obras teóricas que la fundamentan, pues dependen de la oratoria ciceroniana.

Cicerón y su entorno.

2.1 Ambiente oratorio del s. I a. C

Los problemas socio políticos, van a acentuarse hasta culminar en el s. I con la desaparición de la república. Estos problemas, con el enfrentamiento de los partidos y el papel cada vez más preponderante del pueblo, fueron causas determinantes de un desarrollo vigoroso de la elocuencia.

Por otro lado, el desarrollo de la poesía y el progreso de la retórica hacen brotar en el campo de la elocuencia la consideración y el sentimiento de que un discurso es una obra de arte y merece ser escrito con sujeción a las reglas del género y publicado como cualquier obra literaria. La preocupación artística transplanta a Roma las diversas tendencias o <<escuelas>> de la oratoria.

La escuela asíática, que tiende a períodos largos, a la expresión florida y la hinchazón patética, con gran cuidado del ritmo oratorio.

La escuela ática, que se distingue, por la desnudez de la expresión, por el desprecio de la hojarasca ornamental.

2.2 Marco Tulio Cicerón

1)Su vida

Nacíó en Arpino, al sur de Lacio, en una familia de clase media; se formó en Roma y la completo en Grecia. Vive en el medio siglo final de la república: Guerra Civil entre César y Pompeyo. Estos sucesos los vive de cerca.

En su primer actuación pública se enfrentó con Crisógono, el todopoderoso liberto de Sila, lo que decidíó su subsiguiente viaje a Grecia en evitación de represalias. Protagonista directo de la conjuración de Catilina. En la Guerra Civil estuvo del lado de Pompeyo. César vencedor, lo perdónó generosamente; pero él se retiró entonces a la vida privada, dedicó sus últimos años a redactar su obra filosófica. Tras el asesinato de César, Cicerón, ardiente republicano, creyó erróneamente que era posible la plena restauración de la república. Vuelve a la palestra política intensa, actividad intelectual incesante. Su producción literaria se despliega en 3 campos: oratoria, filosofía, epistolografía.

2)Su obra oratoria

A)Discursos

Judiciales, pronunciados ante un tribunal como abogado defensor o acusador y políticos, pronunciados en el Senado o en el Foro.

In C. Verrem (contra Verres) Cicerón fue cuestor en Sicilia y dejó allí un buen recuerdo; los sicilianos acusan  de concusión y extorsión a su ex-gobernador Gayo Verres, encomiendan a Cicerón la defensa de sus derechos, Verres era defendido por Hortensio. Cicerón después de un exhaustivo acopio de pruebas, contra las tropelías de Verres, escribe 7 discursos demoledores. Solo pronunció los dos primeros, se desterró voluntariamente, adelantándose al fallo del tribunal. Las Verrinas, dispararon definitivamente a Cicerón a la fama.

Pro lege Manilia. Apoya Cicerón la propuesta de ley del tribuno Manilio a que se conceda a Pompeyo el mando supremo de las tropas romanas en la guerra contra Mitrídates. Este discurso, que anuda la amistad entre el orador y el general, contiene el mayor elogio conocido de las cualidades militares y personales de Pompeyo.

In L.Catilinam. Catilina, candidato al consulado, no es elegido. Y trama una conjuración para hacerse con el poder, en ella el asesinato de Cicerón. Este, al tanto de todas las maquinaciones por la información que recibe de uno de los conjurados, pronuncia contra Catilina 4 discursos en el senado.

La actuación de Cicerón le acarreó la gloria apoteósica y el apelativo de <<padre de la patria>> pero con esta actuación fundara su mortal enemigo Clodio para enviarlo al destierro.

Pro Archia poeta. Toma como pretexto la defensa del poeta griego Arquias, al que se acusaba de usurpación del derecho de ciudadanía.

Pro Marcello y Pro Ligario. Tras el triunfo de César, Cicerón, pronunció algunos algunos discursos en defensa de personajes que habían sido, como él, enemigos del dictador; entre ellos los dos citados.

In M. Antonium orationes Philippicae, Cicerone pronuncio 14 discursos contra Marco Antonio, llamados Filipicas en homenaje a los discursos de Demóstenes contra Filipo de Macedonia, para muchos fueron sus mejores piezas oratorias.

B)Obras retóricas

Ha sabido enseñar como nadie cómo se forma un orador y como se compone un discurso; teoría y práctica se funden en él de manera admirable. 3 obras:

Brutus. Es una historia de elocuencia en Roma, precedida de un pequeño resumen sobre la elocuencia en Grecia. Encuadra 4 épocas. Cierra la obra hablando de sí mismo y de los comienzos de su carrera hasta conseguir la fama de que goza.

De oratore y orator. Tratan de la formación del orador y la técnica del discurso, Cicerón opina que el perfecto orador ha de ser una combinación de 3 factores: disposición, natural, cultura todo lo extensa posible y conocimiento de la técnica. De oratore abarca 5 puntos: inuentio, dispositio, elocutio, memoria y actio.

El discurso, tiene también diversas parte: exordium, narratio, argumentatio, probatio y refutatio. Cada una de estas partes exigía un método y una técnica adecuados, con la finalidad de todo discurso: instruir, agradar, conmover y convencer.

El Orator se centra más en la elocutio, 3 estilos: figuras de dicción y de pensamiento, elementos de la expresión, armónía de la frase.

La oratoria después de Cicerón.

3.1 Decadencia. Las secuelas de retórica

La causa profunda de la muerte de la oratoria en Roma en la época imperial no es otra que la <<desaparición de la libertad política>>. Al asumir los emperadores el poder total, la vida política de Roma, desaparece. Se acaban las rivalidades electorales, campañas de candidatos, busca de sufragios y de gloria. La vida política muere, y la oratoria también. La eloquentia se convierte en declamatio.

3.2 La obra de Quintiliano

En el s. I de nuestra era surge una reacción contra el estilo conceptuoso y afectado de la oratoria y un intento de retornar al clasicismo ciceroniano. Marco Fabio Quintiliano, español, de Calahorra, cursó estudios en Roma y luego abríó allí una escuela retórica. De Vespasiano a Trajano, lo tuvieron en gran estima y lo colmaron de honores. Fue el más importante educador de Roma, con 12 libros de su Institutio oratoria. No solo se preocupa por la técnica de la oratoria, sino de la formación del orador desde que nace.