Testimonios Gráficos de la Guerra Civil Española y la Dictadura

La propaganda en la Guerra Civil: Dos visiones enfrentadas

Se trata de dos carteles propagandísticos fechados en torno a 1936, coincidiendo con el inicio de la Guerra Civil española (1936-1939). Uno está dirigido a quienes apoyan el bando sublevado y el otro a los partidarios del bando republicano, por lo que son fuentes primarias de carácter sociopolítico. Ambos reflejan la internacionalización del conflicto, ya que cada bando contó con el respaldo de ideologías opuestas.

El bando sublevado y el nacionalcatolicismo

El cartel de la izquierda pertenece al bando sublevado y tiene un carácter religioso, haciendo referencia a la España católica que se impondrá mediante el nacionalcatolicismo en el franquismo. El elemento principal es una cruz con la palabra “cruzada”, y detrás aparece un mapa del mundo donde la sombra de la cruz se proyecta sobre España, simbolizando que el país debía regirse por valores católicos. Aparece también el lema “España orientadora espiritual del mundo”. Como la Iglesia había perdido poder durante la República al separarse del Estado, apoyó desde el inicio a los sublevados, considerando la guerra una cruzada, y tras su victoria recuperó su influencia.

El bando republicano y las Brigadas Internacionales

El segundo cartel pertenece al bando republicano y representa a los voluntarios extranjeros de las Brigadas Internacionales, organizadas desde 1936 y formadas por combatientes de numerosos países que luchaban contra el fascismo. En él aparece una alegoría de la República protegida por un soldado republicano y un brigadista, junto a símbolos como el puño cerrado y el mapa de España que representan la unión y la lucha, además del lema “Los internacionales unidos a los españoles luchamos contra el invasor”.

Contexto histórico y consecuencias

Estos carteles se sitúan en el contexto de la Guerra Civil, iniciada tras el golpe de Estado fallido de 1936 en un clima de gran tensión política y social. Durante la II República se impulsaron reformas que redujeron el poder de la Iglesia y de las élites, lo que generó conflictos que aumentaron con el paso de los años. En la guerra, el bando sublevado contó con el apoyo de Alemania e Italia, mientras que la República recibió ayuda soviética y de las Brigadas Internacionales, aunque en menor medida debido a la política de no intervención. Finalmente, los sublevados lograron la victoria tras varias fases del conflicto, lo que dio lugar a una dictadura de casi cuarenta años. Las consecuencias fueron muy graves en todos los ámbitos: numerosas muertes y exilio, crisis económica, pérdida de derechos y una profunda división social.


La represión de género durante la dictadura franquista

Se trata de una de las pocas fotografías de mujeres rapadas que se conservan de la dictadura franquista española (1936-1975), por lo que es una fuente primaria de carácter sociopolítico. La imagen recoge un acto de represión ocurrido en Oropesa (Toledo), utilizado como castigo ejemplar contra personas vinculadas al bando republicano.

El castigo como herramienta de humillación

En ella aparecen cuatro mujeres con la cabeza rapada, una de ellas con un bebé en brazos, y se sabe que una fue castigada por haber trabajado para soldados republicanos. En general, las represaliadas eran mujeres comprometidas con la República o simplemente familiares de vencidos, muchas de ellas con cierto nivel cultural. Este tipo de castigo buscaba la humillación pública, siendo frecuente:

  • Obligarlas a limpiar cuarteles, sedes de la Falange o iglesias.
  • Prohibirles guardar luto por sus allegados.
  • Pérdida de empleos, sumiéndolas en la pobreza.
  • Amenazas, abusos y violaciones.
  • Presiones para obtener favores a cambio de ayudar a familiares encarcelados.

El rapado se utilizaba como símbolo de castigo y ridiculización, en ocasiones acompañado de paseos por el pueblo, la colocación de símbolos del bando vencedor o situaciones destinadas a aumentar su humillación.

Evolución del régimen y transición

Esta fotografía se sitúa en el contexto de la dictadura franquista, iniciada tras la Guerra Civil española (1936-1939), que comenzó con el fracaso del golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Durante los primeros años del régimen se desarrolló una fuerte represión política y social, que obligó a muchos republicanos a exiliarse a países como Francia, México o la URSS. La oposición al franquismo se mantuvo mediante distintas formas, como la guerrilla de los maquis, los movimientos obreros y estudiantiles o la acción de partidos clandestinos, aunque fue duramente reprimida. Con el paso del tiempo, aumentaron las protestas y la oposición, especialmente en los últimos años del régimen. Tras la muerte de Franco en 1975, se inició la Transición hacia la democracia, con medidas como la amnistía de 1977 y la Constitución de 1978.