Transformaciones y Conflictos de la Segunda República y la Guerra Civil Española

El Bienio Reformista y el Programa de Modernización

23. Tras la aprobación de la Constitución de 1931, Niceto Alcalá-Zamora es nombrado presidente de la República y Manuel Azaña ocupa la presidencia del Gobierno (formado por republicanos de izquierda y socialistas) hasta noviembre de 1933. Su objetivo fue modernizar la sociedad española mediante un amplio programa de reformas.

a) Las reformas laborales

Promovidas por Largo Caballero, líder de la UGT, desde el Ministerio de Trabajo, crean un nuevo marco de relaciones laborales entre empresarios y trabajadores y llevan los beneficios de la legislación laboral al campo. Se promovieron seguros sociales y se redujo la jornada laboral en el campo.

b) La reforma educativa

La política educativa de la II República, influida por la Institución Libre de Enseñanza, buscó crear un sistema educativo unificado, coeducativo, público, laico y gratuito, al menos en la enseñanza primaria. Se prohíbe a las asociaciones religiosas ejercer la enseñanza.

c) La reforma del ejército

Buscó reforzar la autoridad del Estado republicano frente al ejército y afirmar su carácter civil.

d) Reforma Agraria

Pretendió una redistribución de la propiedad agraria para resolver el problema de los jornaleros sin tierra. Estas tierras serían entregadas a los campesinos con la ayuda del IRA (Instituto de Reforma Agraria), el cual facilitaría créditos para la modernización agraria. Las medidas sobre la propiedad agraria crean una gran alarma social entre los terratenientes y unas enormes esperanzas entre los jornaleros, no contentando ni a unos ni a otros.

e) Reforma del Estado Centralista

La Constitución republicana dio respuesta a las aspiraciones de los nacionalismos periféricos, al posibilitar la existencia de regiones autónomas.

f) Las relaciones Iglesia-Estado

El objetivo es separar la Iglesia del Estado, crear un Estado laico. El Estado asume funciones que hasta ahora controlaba la Iglesia como la educación, el matrimonio o los cementerios. El clero y los católicos más combativos se oponen abiertamente a la República.

La Constitución de 1931: Características y Estructura

24. La Constitución de 1931 tenía un marcado carácter democrático y progresista, que se evidencia en el artículo primero del título preliminar, donde se define a España como “una República de trabajadores de todas las clases que se organiza en un régimen de Libertad y Justicia”.

Sus principales características fueron:

  • Soberanía popular.
  • La organización territorial del Estado se define como Estado integral, compatible con la autonomía de los municipios y las regiones. El Estado se divide en municipios y provincias.
  • La declaración de derechos y libertades es amplia, superando a las más progresistas del siglo XIX con nuevos derechos como el voto de la mujer y derechos sociales como el de la educación.
  • La separación de poderes es estricta, privilegiando al poder legislativo sobre los demás.
    • El poder legislativo recaía en unas Cortes Unicamerales, elegidas por sufragio universal (mayores de 23 años, incluyendo el voto femenino) que aprobaban las leyes y controlaban al gobierno.
    • El poder ejecutivo recaía en el Gobierno, que debía contar con la aprobación de las Cortes. El Jefe de Gobierno era nombrado por el Presidente de la República.
    • El poder judicial recaía en los tribunales de justicia independientes. Se introdujo la institución del jurado popular y se garantizó la gratuidad de la justicia para los más necesitados económicamente.
  • La nueva figura de Presidente de la República o Jefe de Estado es de elección indirecta. Nombraba o destituía al Presidente del gobierno y podía disolver las Cortes dos veces como máximo. Las Cortes podían destituirle.
  • En el plano económico se reconocía la propiedad privada pero quedaba subordinada al interés general, legalizando posibles expropiaciones –con indemnización– y nacionalizaciones de sectores económicos básicos.
  • Se estableció la separación entre la Iglesia y el Estado, que se declaraba laico. Los posibles conflictos entre poderes y las dudas sobre la interpretación de las leyes se resolvían en un Tribunal de Garantías Constitucionales.

Estuvo vigente entre los años 1931 y 1939.

El Frente Popular y la Polarización Política (1936)

26. Desde octubre de 1934, la sociedad y la vida política española habían quedado fuertemente polarizadas en dos bloques: derechas e izquierdas. Las continuas huelgas y las críticas a la actuación de las fuerzas de orden público en la represión obrera, junto a la corrupción generalizada y la falta de apoyo parlamentario al gobierno, provocaron nuevas crisis de gobierno que llevaron a la convocatoria de unas nuevas elecciones para el 16 de febrero de 1936.

Las derechas intentan contrarrestarlo formando el Bloque Nacional, pero no tienen la unidad de 1933. Los radicales de Lerroux están muy desprestigiados y Falange se mantuvo fuera de la coalición. La diferencia en número de votos no fue abrumadora entre los dos bandos, pero sí en escaños. El Frente Popular obtenía 278 actas frente a 146 de la derecha. La composición de las Cortes fue de mayoría absoluta del Frente Popular.

Actuaciones del nuevo gobierno

Las actuaciones más importantes del nuevo gobierno fueron:

  • La concesión de amnistía para los presos políticos.
  • Se obligó a las empresas a la readmisión de obreros despedidos a raíz de la huelga de 1934.
  • Restablecimiento del Estatuto y de la Generalitat de Cataluña. Se inicia el proceso para la aprobación de Estatutos para el País Vasco y Galicia.
  • Se intenta volver a la labor reformadora del Bienio Progresista. La reactivación de la reforma agraria produce fuerte malestar entre las clases privilegiadas.
  • Los generales proclives al golpismo (Franco y Mola) son apartados del poder.

La nueva situación fue recibida por la derecha con absoluto rechazo. Muchos propietarios de tierras se opusieron a las medidas del gobierno y algunos empresarios cerraron fábricas y expatriaron capitales. La Iglesia también se opondrá por temor al retorno a una política anticlerical.

Escalada de violencia y conspiración

La calle se convierte en escenario de la polarización y aspiraciones políticas. A partir de febrero se prepara una conspiración militar en la que participan militares golpistas y también civiles monárquicos, fascistas y carlistas, así como un sector de la CEDA. La izquierda se radicaliza, el movimiento sindical se lanza a una ofensiva encabezada por UGT y CNT para recuperar todo lo perdido en los años anteriores. Miles de jornaleros ocupan las tierras de las que habían sido desalojados en la etapa anterior.

Se producen numerosos actos violentos y asesinatos de diferente signo. Pistoleros falangistas y militantes de izquierda, encuadrados en milicias armadas, protagonizan atentados y se toman la justicia por su mano. El día 14 de julio de 1936 se produjo en Madrid el asesinato, a manos de un grupo de izquierdistas, del dirigente monárquico José Calvo Sotelo en respuesta al asesinato del teniente Castillo, que colaboraba con las milicias de izquierda.

Etapas de la Guerra Civil Española (1936-1939)

27. En la Guerra Civil Española, en la que se enfrentaron dos bandos (nacionales –sublevados– y republicanos), y en la que el bando franquista llevó siempre la iniciativa militar, se pueden distinguir varias etapas:

De los inicios (18 de julio de 1936) a la primavera de 1937

El planteamiento inicial de los rebeldes consistió en lograr la conquista de Madrid de la forma más rápida posible. Para ello avanzaron sobre la capital desde dos direcciones simultáneas: Mola desde el norte y Franco desde el sur. Franco, con la ayuda alemana e italiana, traslada las tropas a la Península. El ejército de Franco inició un rápido avance hacia Madrid deteniéndose para conquistar Badajoz y Toledo. Se produjo una enorme represión en ambos bandos; las ejecuciones y los asesinatos se extendieron por todo el país. El gobierno republicano se traslada a Valencia. Madrid se resiste a Franco, por lo que este decide abandonar el ataque directo e iniciar las llamadas Batallas de Madrid.

Etapa central (abril-mayo de 1937 a noviembre de 1938)

Se inicia la ofensiva en el norte. Los alemanes bombardean Guernica, experimentando nuevas bombas; la ciudad no tenía importancia militar, pero era el símbolo del nacionalismo vasco. El escándalo internacional fue enorme. El general Mola muere al estallar su avión. Las tropas sublevadas entran en Bilbao. Se inicia el ataque a Santander y a las dos semanas cae. Posteriormente cae Asturias. Los republicanos conquistan Teruel, pero en febrero la pierden. Franco conquista Lérida y Vinaroz (Castellón), Cataluña queda aislada y se dirige una ofensiva sobre Valencia. Tiene lugar la Batalla del Ebro, batalla decisiva y más sangrienta de toda la guerra, donde triunfa el ejército franquista.

Última etapa: de la Batalla del Ebro a la caída de Madrid (noviembre 1938 – marzo 1939)

Cae Barcelona y hay divisiones internas entre republicanos. Se decidió apresuradamente la entrega de la zona nacional a Franco. La entrada en Madrid de las tropas de Franco es el último capítulo de la guerra.