Fundamentos del Racionalismo Cartesiano: Duda Metódica y Certeza en Descartes

El Legado Filosófico de René Descartes: Del Contexto a la Certeza

El Discurso del método, publicado en 1637 en Leyde (Holanda), aparece en un contexto histórico marcado por la censura y la persecución intelectual ejercida por la Iglesia. Descartes decide publicar la obra sin firmarla y en francés, con un estilo claro y divulgativo, para evitar problemas como los sufridos por Galileo o Giordano Bruno. El texto funciona como una autobiografía intelectual en la que el autor explica cómo ha llegado a sus ideas y cuál es el método correcto para alcanzar la verdad. La cuarta parte, que contiene sus ideas metafísicas, fue incluida con reticencias, ya que Descartes temía ser acusado de herejía.

El Objetivo Central: La Búsqueda del Criterio de Certeza

El objetivo central de la filosofía cartesiana es encontrar un criterio de certeza, es decir, un fundamento seguro sobre el que reconstruir todo el conocimiento. Para ello, Descartes introduce la duda metódica, que no es escéptica, sino un instrumento provisional para eliminar todo lo que no sea completamente seguro.

Fases de la Duda Radical

El proceso de duda se desarrolla en etapas progresivas:

  • Duda de los sentidos, porque a veces nos engañan.
  • Duda del mundo exterior, al no poder distinguir con certeza la vigilia del sueño.
  • Duda de las matemáticas, mediante la hipótesis del genio maligno, que podría engañarnos incluso cuando creemos razonar correctamente.

El Descubrimiento Fundacional: El Cogito

Tras este proceso de duda radical, Descartes descubre una verdad absolutamente indudable: el cogito (“pienso, luego existo”). Aunque todo sea falso, no puedo dudar de que existo como ser que piensa. El yo es, por tanto, una res cogitans, una sustancia cuya esencia es pensar y que es independiente del cuerpo.

Sin embargo, esta certeza conduce al problema del solipsismo, ya que parece que solo el yo pensante es seguro, mientras que el mundo exterior queda en duda.

La Superación del Solipsismo: La Existencia de Dios

Para superar esta dificultad, Descartes demuestra la existencia de Dios. La idea de un ser perfecto no puede proceder de un yo imperfecto como el nuestro, por lo que debe haber sido puesta en nosotros por un ser realmente perfecto: Dios. Además, si Dios es perfecto y bueno, no puede engañarnos.

La Reafirmación del Mundo Material

Gracias a esta garantía divina, Descartes puede confiar de nuevo en las ideas claras y distintas y afirmar la existencia del mundo material, la res extensa, caracterizada por la extensión y explicable matemáticamente.

El Método Cartesiano para el Conocimiento Válido

El conocimiento válido se obtiene mediante dos operaciones de la razón:

  1. Intuición: que capta verdades evidentes de forma inmediata.
  2. Deducción: que encadena esas verdades de manera necesaria.

A partir de ellas, Descartes formula las cuatro reglas del método, que aseguran el uso correcto de la razón:

Las Cuatro Reglas del Método
  • Evidencia
  • Análisis
  • Síntesis
  • Enumeración

El Dualismo Sustancial y el Legado

Finalmente, Descartes distingue tres sustancias:

  • Dios (res infinita)
  • El pensamiento (res cogitans)
  • La extensión (res extensa)

Aunque su filosofía no es atea, sí es deísta, ya que concibe a Dios como garante del orden racional del mundo, sin intervenir directamente en él. Esta concepción chocó con la Iglesia, que acabó prohibiendo sus obras, pero convirtió a Descartes en el iniciador de la filosofía moderna, basada en la autonomía de la razón y el método científico.