La Dialéctica de la Historia y la Lucha de Clases en el Pensamiento Marxista

Teoría de la historia: el materialismo histórico

Según Marx, la filosofía tiene que ponerse al servicio de la transformación social; tiene que ir más allá de la pura especulación, tratando de impulsar un cambio real en las condiciones de vida de la sociedad. La propuesta materialista de Marx está en clara oposición con la teoría de Hegel acerca del Espíritu.

Como Hegel, Marx creía que los acontecimientos históricos no suceden de manera casual, sino que responden a una lógica interna que es posible llegar a comprender. Admite como eje el que, para captar el sentido de la historia, es necesario interpretarla como una evolución dialéctica. Sin embargo, se aparta de Hegel por completo al determinar cuál es el protagonista último de la dinámica histórica.

El sujeto de la historia: del Espíritu al ser humano material

Hegel pensaba que el verdadero protagonista de la historia es el Espíritu (Geist), que se manifiesta a lo largo del tiempo desplegándose en forma de acontecimientos. Los individuos particulares no hacen la historia, sino que más bien son configurados por ella como únicos instrumentos de los que se sirve el Espíritu para hacer realidad sus planes.

Para Marx, este enfoque idealista resulta insostenible. Los procesos históricos se explican a partir de las condiciones materiales en las que viven los seres humanos. La historia es el resultado de luchas y enfrentamientos que pueden explicarse si atendemos a factores como la necesidad que tienen todos los individuos de obtener recursos básicos para poder subsistir. Esta teoría de Marx es lo que se conoce como materialismo histórico.

El doble significado de la dialéctica marxista

Por un lado, el materialismo dialéctico no fue propuesto originalmente por Marx, sino por Engels, en un intento de extender la dialéctica marxista más allá de la historia hacia el campo de la naturaleza y de la realidad en su conjunto. Engels trató de elaborar una teoría metafísica que explicase la evolución de toda la realidad como un proceso de incesantes contradicciones de acuerdo con tres leyes generales:

  • La ley de la transformación de la cantidad en cualidad.
  • La ley de la unidad de los opuestos.
  • La ley de la negación de la negación.

Por otro lado, Marx desarrolla el materialismo histórico, que trata de comprender la historia y la economía a través de la dialéctica. El materialismo de Marx es una determinada concepción de la realidad: la realidad es objeto de transformación. La naturaleza y el mundo social están ahí para ser transformados por un ser humano que, por esencia, es actividad (trabajo) y, por tanto, está ligado a las condiciones materiales de existencia. Estas condiciones materiales están regidas por la dialéctica y por su carácter histórico.

La estructura de la sociedad: Infraestructura y Superestructura

El materialismo histórico debe ser comprendido como una teoría de la economía, la sociedad y la historia, y no meramente como una filosofía. En estas tres dimensiones de la vida humana existe una misma clave explicativa y un mismo motor: la contradicción y la lucha de clases hacia la sociedad comunista. Esta teoría es la interpretación de la historia desde la economía y desde la producción de bienes materiales; el sistema de producción condiciona toda la historia humana que camina a través de la lucha de clases.

La transformación social se explica desde la dialéctica de una estructura y una superestructura ideológica:

La Infraestructura

Constituye la base real de la sociedad y se corresponde con el sistema económico que asegura la producción y la distribución de los recursos materiales. Está constituida por las relaciones de producción, que son relaciones que se establecen entre los seres humanos de acuerdo con su situación respecto a las fuerzas de producción. Jurídicamente, se expresan en las relaciones de propiedad. En el sistema capitalista, la burguesía posee los medios de producción y el trabajador solo posee la fuerza de trabajo.

La Superestructura

Está constituida por las formas de conciencia o ideológicas; por el conjunto de representaciones y valores de la sociedad en un momento dado. La función de la ideología consiste, por un lado, en que mistifica la realidad de modo que, en lugar de revelar, oculta la verdadera realidad económica y social; y por otro, funciona como una justificación (aunque el texto original mencione ‘no es una justificación interesada’, se entiende en el contexto de la crítica a la clase dominante) de la ideología de la clase dominante en cada momento histórico.

La lucha de clases como motor de la historia

La historia sería un proceso dinámico en constante evolución impulsado por el contraste entre posiciones dialécticas contrarias: entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La lucha continua entre estos grupos se denomina lucha de clases, que es el motor de la historia. Marx afirma que, aunque existe una acción recíproca o dialéctica, la estructura económica determina o condiciona la superestructura de cada momento.

Marx explica que cuando el desarrollo técnico modifica las fuerzas productivas, estas acaban por entrar en contradicción con las relaciones de producción vigentes, y aparecen unas nuevas relaciones de producción ajustadas al nuevo desarrollo económico.

Evolución de los modos de producción

Los diversos modos de producción que se suceden en la historia son:

  • Comunismo primitivo: Donde todos compartían por igual los recursos disponibles.
  • Modo de producción asiático: Control de una casta sacerdotal sobre las técnicas de riego y cultivo.
  • Esclavista: Basado en la propiedad del ser humano.
  • Feudal: Donde los señores eran los dueños e imponían su poder mediante las armas.
  • Capitalismo: Como modo de producción de la burguesía.

El capitalismo se caracteriza por establecer dos clases sociales: los propietarios de los medios de producción y los que no tienen acceso al capital o proletarios. El capital está en manos de los burgueses que controlan el sistema productivo, mientras el proletario, para sobrevivir, se ve obligado a vender su propia fuerza de trabajo recibiendo a cambio un salario.

El advenimiento del Comunismo

Según Marx, este sistema está condenado a desaparecer. La alienación y la injusticia harán que el proletariado tome conciencia de clase y se levantará contra el sistema capitalista. La revolución social comenzará con la transformación de la infraestructura y, como consecuencia, se producirá la aparición de una nueva superestructura.

Surgirá entonces el comunismo, que terminará con la propiedad privada de los medios de producción. Será una realidad cuando la clase obrera se apodere del Estado e imponga la dictadura del proletariado. Según Marx, será un breve período, violento y convulso, que permitirá derrotar a los burgueses e implantar la socialización de los medios de producción, dando lugar finalmente a una sociedad sin clases.