Dualismo, alma y Dios en Descartes y Platón: conceptos y críticas al conocimiento

Dualismo alma-cuerpo (Descartes)

Dualismo alma-cuerpo: Descartes señala que la característica del cuerpo es la extensión; no obstante, la sustancia alma es inextensa. Esto quiere decir que cuerpo y alma son realidades diferentes, que una naturaleza no coincide con la otra. El cuerpo no puede pensar y el alma es la esencia del ser humano que puede existir sin el cuerpo. Para Descartes, se existe mientras no se deje de pensar, y para él el acto de pensar no depende de algo material; por lo tanto, el alma es algo enteramente distinto al cuerpo. Y aunque el cuerpo no existiera, el alma seguiría siendo todo lo que es.

Descartes, por lo tanto, expone una concepción dualista del ser humano: el alma como sustancia pensante y el cuerpo como sustancia extensa. El ser humano es la unión de las dos sustancias, que son independientes. Pero aunque estén separados, el grado de integración entre cuerpo y alma es estrecho y ambos forman una totalidad. Para explicar esta relación y cómo influyen las pasiones en el cuerpo escribió un libro llamado Las pasiones del alma, aunque no superó este dualismo: remitió a la glándula pineal en el cerebro y acabó diciendo que el alma controla las pasiones sin dejar que estas la dominen.

Descartes también alude a la libertad de la voluntad humana, diciendo que solamente el alma es libre, con capacidad de iniciativa y que controla las acciones del cuerpo. Por tanto, tiene autonomía. Además, afirma que el alma es exclusiva del ser humano; por lo tanto, los animales no tienen alma y los ve como simples máquinas, materia en movimiento, que no tienen sentimientos ni emociones.

Dios: Descartes y Platón

Dios en Descartes: El concepto de Dios para Descartes es una sustancia infinita, eterna, inmutable, independiente, omnisciente y omnipotente, por la cual todas las cosas que existen han sido creadas. Esta sustancia divina también es buena y bondadosa y pone en nosotros las ideas innatas, que son las que traemos al nacer.

Para Descartes hay tres leyes de la física que él expone:

  • Inercia.
  • Movimiento rectilíneo.
  • Conservación del movimiento.

El mundo se mueve por el primer impulso dado por Dios.

Dios en Platón: En contraste, para Platón Dios es la medida de todas las cosas. Para él existe una especie de Dios al cual llama Demiurgo, que se encarga de ordenar el mundo solamente; no ejerce la función creadora absoluta como en Descartes. Este Demiurgo obra por configurar el mundo lo mejor posible. Tiene atributos de divinidad, como la eternidad, pero para Platón no es perfecto y no ha puesto el mundo en movimiento de la misma manera que el Dios cartesiano.

Pienso, luego existo (Segunda meditación)

Pienso, luego existo (esto está dentro de la 2ª meditación): Descartes, a partir de la duda radical, plantea motivos para desconfiar de la experiencia: los sentidos, la dificultad de distinguir vigilia y sueño, y la hipótesis del genio maligno. Llega a la conclusión de que, aunque este genio maligno, poderoso e inteligente, le engañe, no podrá conseguir nunca que no exista mientras siga pensando que es una cosa pensante.

Descartes necesitaba una verdad indubitable y la encontró en la verdad de su propia existencia como sujeto que piensa y duda. Aunque haya muchos motivos para dudar, él existe porque duda, y lo expresa diciendo: pienso, luego existo. La actividad de pensar conlleva un sujeto pensante; es decir, si dudas de algo es porque piensas, y en el acto de pensar va implícita la propia existencia. Con este principio sólido supera la duda: esta certeza es una evidencia inmediata a la cual se accede por la intuición. Esto constituye una evidencia de certeza que significa que es verdadero, es decir, que concibo claro y distintamente.

A partir de esto deduce que en el hecho de dudar está implícito un ser finito e imperfecto, ya que uno perfecto no dudaría. Y a partir de esto llega a que la idea de infinito no puede proceder de una mente finita, y con esto establece tres clases de ideas:

  • Ideas adventicias: no son propias del sujeto; vienen de fuera, por ejemplo, el ruido.
  • Ideas facticias: las crea el sujeto; son imaginadas y formadas por la fantasía o la razón humana.
  • Ideas innatas: están en el sujeto pero no las construye él; han nacido en él y no provienen de la experiencia, como la idea de infinito o la idea de Dios.

A partir de estas ideas innatas, Descartes argumenta la existencia de Dios.

Alma: Platón y Descartes

Alma Platón-Descartes: Descartes tiene una visión dualista del ser humano: el cuerpo no es más que materia extensa y el alma, inextensa; es decir, son realidades diferentes, como en Platón, pero en conjunto forman lo que llamamos ser humano. Para Platón, alma y cuerpo no forman una unidad sustancial idéntica: el alma tiene una realidad distinta.

Para ambos, el alma es la esencia del ser humano, pero Platón tiene una visión tripartita del alma:

  • Parte racional: la parte inteligible; sería el conocimiento, el entendimiento y la capacidad de pensar. Su virtud es la inteligencia y se sitúa en la cabeza; es inmortal.
  • Parte irascible: fuente de pasiones nobles; su virtud es la fortaleza y se sitúa en el tórax; es mortal.
  • Parte apetitiva: fuente de pasiones más propiamente corporales; su virtud es la templanza y se sitúa en el abdomen; es mortal.

Podemos decir que Platón también tiene un punto de vista dualista en cuanto a que una parte del alma es inmortal y la otra es mortal. Para Descartes, el alma sería comparable a la parte racional del alma platónica, y el cuerpo o sustancia extensa correspondería a las partes irascible y apetitiva.

Crítica a los sentidos de René Descartes

Crítica a los sentidos de René Descartes: Descartes convirtió la duda en la base de su método para encontrar la certeza. No quiere aceptar algo como verdadero a no ser que sea verdaderamente evidente, evitando la precipitación hasta que el objeto se presente al intelecto claro y distinto. Por ese motivo, Descartes tenía que buscar algo que no ofreciera duda alguna, que fuese indubitable, y a partir de ahí construir un conocimiento cierto y sólido.

Se trata de una duda universal que se puede aplicar a todo tipo de conocimiento y que supone una etapa previa en la búsqueda de la certeza. ¿Qué razones tenía Descartes para dudar? Algunas son:

  • Las experiencias procedentes de los sentidos no son seguras; a veces son engañosas, como cuando observo algo muy pequeño o distante.
  • La dificultad de diferenciar la vigilia del sueño: ¿cómo podemos saber que lo que estamos experimentando es real y no un sueño?
  • La hipótesis del «genio maligno»: incluso verdades elementales (como que dos y tres son cinco o que un cuadrado tiene cuatro lados) podrían ser engaños si supusiéramos la existencia de un genio maligno con poder y astucia suficiente para hacernos errar sobre verdades evidentes.

Crítica a la noción de sustancia (Hume)

Sustancia y crítica de Hume: A partir del primer principio de Descartes —pienso, luego existo— Descartes llega a explicar la configuración de la realidad considerando tres sustancias: el ser humano o sustancia pensante; Dios o sustancia infinita; y el mundo o sustancia extensa, garantizado por Dios.

Hume se opone totalmente al concepto de sustancia. Considera que estas sustancias no existen porque no tenemos ninguna impresión correspondiente a ellas; solo podemos tener impresiones de cosas y de sus cualidades, y si quitamos las cualidades no nos queda nada perceptible. Esta idea de sustancia no puede derivarse de sensaciones ni de reflexiones; si la sustancia fuese percibida por los sentidos, por ejemplo por los ojos tendría que ser un color, por los oídos un sonido, etc. Por lo tanto, para Hume el concepto cartesiano de sustancia metafísica carece de valor, y para él la metafísica es una simple ilusión.

Términos clave y método cartesiano

  • Sustancia: la usa Descartes como sinónimo de cosa; para él es aquello concreto existente.
  • Sentidos: lo que podemos percibir de forma material; para él son engañosos cuando no se presentan claros y distintos.
  • Intuición: consiste en captar ideas simples que vienen de la propia razón; es un conocimiento inmediato y un instinto natural.
  • Deducción: proceso mental mediante el cual, a partir de intuiciones simples, se accede a lo complejo.
  • Claro: que no tiene duda alguna; que está presente de forma nítida para la mente.
  • Distinto: que se puede diferenciar con precisión de cualquier otra cosa.

Método claro y sencillo para todos (cuatro reglas):

  1. Evidencia: aceptar como verdadero solo lo que se presenta claro y distinto, evitando la precipitación.
  2. Análisis: dividir las dificultades en tantas partes como sea posible y necesario.
  3. Orden y síntesis: conducir los pensamientos desde lo más simple a lo más complejo mediante la deducción.
  4. Enumeración y revisión: hacer enumeraciones y revisiones generales para no omitir nada y revisar hasta estar seguros.