Filosofía Moderna: Contrastes entre el Empirismo de Hume y el Racionalismo de Descartes

David Hume: El Escepticismo Empirista

Problema de la Realidad y el Conocimiento en Hume

Hume, destacado representante del empirismo, rechaza la existencia de ideas innatas, sosteniendo que al nacer, nuestra mente es como una página en blanco. En su examen de la razón, distingue entre:

  • Impresiones: Percepciones sensoriales directas.
  • Ideas: Copias menos vívidas de las impresiones.

Hume clasifica el conocimiento en dos formas:

  1. A priori: Relaciones lógicas (como las matemáticas).
  2. A posteriori: Cuestiones de hecho.

Sostiene que todo conocimiento sobre la realidad proviene del razonamiento a posteriori, cuyo criterio de verdad es la experiencia.

Crítica a la Causalidad y la Sustancia

Hume cuestiona el principio de causalidad, argumentando que no podemos afirmarlo con certeza absoluta, ya que no hay impresión de una conexión universal y necesaria entre causa y efecto. Asegura que la creencia en la causalidad se basa en el hábito y la costumbre, siendo solo una suposición probable. A pesar de esto, reconoce la utilidad de estas creencias para la vida y la ciencia.

El autor también critica las sustancias cartesianas (Yo, Realidad Exterior, Dios), negando la posibilidad de conocer su existencia:

  • Rechaza la noción de un «yo» sustancial y permanente, argumentando que es una construcción ilícita de la memoria.
  • Duda de la existencia de la realidad extramental y de Dios, argumentando la imposibilidad de tener experiencias o impresiones correspondientes.

En su postura radical del empirismo, Hume establece el escepticismo al afirmar la imposibilidad de demostrar la existencia del mundo, del yo y de Dios. Abraza el fenomenismo al sostener que solo podemos conocer las impresiones como hechos mentales.

Problema Moral o Ética en Hume

Hume critica las teorías éticas que fundamentan la moral en la razón, argumentando que los juicios morales no se originan ni en relaciones lógicas a priori ni en hechos a posteriori. En su lugar, propone el emotivismo moral, que sostiene que la base de la moralidad radica en el sentimiento moral interior.

Este sentimiento, descrito como una emoción o «gusto», surge de la esencia individual y expresa agrado o desagrado hacia las acciones. Hume fundamenta este sentimiento en dos principios:

  1. La utilidad: Vinculada a la expectativa de placer de una acción.
  2. La simpatía: Que impulsa a participar en los sentimientos de los demás y buscar su felicidad.

Así, la moral humana no se reduce a un cálculo racional ni a un puro sentimiento, sino que ambos elementos se entrelazan, asegurando que el sentimiento moral sea universal y no egoísta, constituyendo una parte inherente de la humanidad.


René Descartes: El Fundamento Racionalista

Problema de la Realidad, Conocimiento y Dios en Descartes

Descartes, fundador del racionalismo en el siglo XVII, busca un conocimiento seguro y cierto sin dudas. Establece un método basado en la razón, distinguiendo:

  • Intuición: Ideas simples claras y distintas.
  • Deducción: Conexiones entre ideas para verdades complejas.

Su método sigue cuatro reglas fundamentales:

  1. Evidencia
  2. Análisis
  3. Síntesis
  4. Enumeración
La Certeza del Cogito

Aplicando la duda metódica, Descartes duda de los sentidos, la realidad extramental y la razón, pero encuentra certeza en el pensamiento: «cogito ergo sum» (pienso, luego existo). Partiendo del «cogito», construye una metafísica cierta.

Las ideas pueden ser adventicias, facticias o innatas, y entre estas últimas está la idea de Infinito, identificada con Dios.

Demostración de Dios y las Sustancias

Descartes demuestra la existencia de Dios mediante el principio de causalidad y el argumento ontológico. Dios garantiza la correspondencia entre las ideas y la realidad extramental.

Postula tres sustancias:

  1. El cogito (pensante).
  2. Dios (infinito).
  3. La realidad exterior (extensa).

Define «sustancia» como lo que existe independientemente, considerando a Dios como la única sustancia en sentido estricto, aunque la realidad exterior y el cogito también son tratados como sustancias.

Problema del Ser Humano y de la Moral en Descartes

Dualismo Cartesiano

Descartes sostiene un dualismo entre el alma (cogito) y el cuerpo (sustancia extensa), que interactúan a través de la glándula pineal. El ser humano es esencialmente la sustancia pensante, independiente de su cuerpo, considerado una máquina según el mecanicismo. El alma, inmortal, debe gobernar la máquina corporal para lograr la libertad y la felicidad.

Libertad y Ética Provisional

La perfección del alma se vincula con la libertad, lograda al dominar los deseos y pasiones corporales. La libertad implica seguir la voluntad, guiada por el entendimiento hacia el bien y la verdad.

Descartes aborda una ética provisional debido a la duda metódica, aconsejando la moderación en la conducta según las costumbres y leyes locales, hasta desarrollar una ética segura y definitiva basada en el método de conocimiento de la razón.