Carlos I y la Monarquía Universal
Con la llegada al trono de Carlos I (1516-1556), la corona pasó a manos de la casa de Austria. Carlos I era hijo de Felipe (heredero de Maximiliano I de Austria) y de Juana (hija y heredera de los Reyes Católicos). Recibió de sus abuelos maternos la Corona de Castilla, Canarias, algunas ciudades del norte de África y los territorios de América, la Corona de Aragón, Cerdeña, Nápoles y Sicilia. De sus abuelos paternos heredó los Países Bajos, Borgoña y el Franco Condado, posesiones en Alemania y Austria y los derechos al trono del Sacro Imperio Romano Germánico, siendo proclamado emperador como Carlos V de Alemania en 1520.
Añadió el Milanesado, territorios de América y plazas en el norte de África, con un poder efectivo muy limitado.
La estructura del Imperio
La monarquía hispánica se convirtió en el centro del Imperio, y sobre ella, y especialmente sobre Castilla, recayó el esfuerzo de mantenerlo. El ideal de Carlos era una monarquía universal y cristiana, dirigida por un doble poder: el espiritual, que concernía al papado, y el terrenal, al emperador.
Carlos I regentó una monarquía compuesta; para el gobierno del territorio existían Consejos como los de Castilla, de Aragón, de Navarra y de Indias. Se añadían el Consejo de Estado e Inquisición junto a otros órganos más técnicos.
Conflictos y desafíos
- La hostilidad de sus vecinos: La idea de la monarquía universal chocaba con la oposición de Francia. En el Mediterráneo, los turcos practicaron la piratería para obtener botines y esclavos. Carlos lanzó con éxito un ataque contra Túnez (1535), pero fracasó en la conquista de Argel.
- El desafío religioso: El protestantismo se expandió por Alemania y los Países Bajos gracias a Lutero, amenazando una de las bases de la monarquía: la unidad religiosa. Surgió un conflicto que se cerró con la Paz de Augsburgo (1555), en la que los protestantes consiguieron que cada príncipe alemán pudiera elegir la religión de sus Estados.
El fracaso ante los protestantes llevó a Carlos a renunciar al poder. Dividió sus posesiones entre su hermano Fernando, a quien cedió el título imperial y los Estados alemanes, y el resto a su hijo Felipe.
La Oposición Política en la Restauración
La oposición a la restauración estuvo representada por el republicanismo, el carlismo, los nacionalismos catalán y vasco y el movimiento obrero. La oposición no logró participar en el Gobierno ni articular una alternativa viable hasta 1930.
2.1. El republicanismo
El republicanismo era el principal grupo de la oposición política. En 1903 nació Unión Republicana, coalición que intentaba agrupar a los diferentes grupos alrededor de Nicolás Salmerón. Posteriormente, surgieron figuras como Alejandro Lerroux (Partido Republicano Radical) y Vicente Blasco Ibáñez (blasquismo). En 1909 se constituyó la Conjunción Republicano-Socialista, y en 1912, Melquíades Álvarez fundó el Partido Reformista.
2.2. Del carlismo al tradicionalismo
Tras la muerte de Carlos María de Borbón, el movimiento pasó a denominarse jaimismo. Tras la Primera Guerra Mundial, Juan Vázquez de Mella fundó el Partido Tradicionalista en 1919. Con la llegada de la República en 1931, los grupos se reunificaron en la Comunión Tradicionalista.
2.3. Nacionalismos catalán y vasco
En Cataluña, la Lliga Regionalista (Prat de la Riba y Cambó) y posteriormente la Solidaritat Catalana marcaron la agenda política. En el País Vasco, el PNV incrementó su influencia, escindiéndose en 1921 el grupo independentista Aberri.
La Descomposición del Sistema Parlamentario (1918-1923)
A partir de 1918 se agravó la crisis del sistema de la Restauración debido a la crisis económica, la agitación social y el desastre de la Guerra de Marruecos.
- Crisis económica: El fin de la Primera Guerra Mundial provocó recesión e inflación. Destaca el conflicto de La Canadiense (1919) y el trienio bolchevique en el campo andaluz.
- Desastre de Annual (1921): La derrota militar en Marruecos, bajo el mando del general Silvestre, causó más de 13.000 muertos y provocó una grave crisis política que el Expediente Picasso intentó investigar, siendo interrumpido por el golpe de Estado de Primo de Rivera.
El Nuevo Régimen Republicano
La Constitución de 1931
La Constitución definió a España como una «república de trabajadores de todas las clases sociales». Estableció:
- Soberanía popular y Cortes unicamerales.
- Amplia declaración de derechos: sufragio femenino, educación primaria gratuita y laicidad del Estado.
- Derecho a la autonomía regional.
El Pucherazo: Fraude Electoral en la Restauración
El término pucherazo hace referencia a la manipulación electoral sistemática durante la Restauración. Según Valentí Almirall, el proceso involucraba al Ministro de Gobernación, gobernadores y caciques locales para asegurar el resultado del «encasillado».
Conceptos clave
- Oligarquía: Grupo reducido que ostentaba el poder político y económico.
- Caciquismo: Control del poder en zonas rurales mediante la influencia social y la dependencia personal.