Crisis y Ocaso de la Restauración Borbónica: De Alfonso XIII a la Dictadura

1. Características generales del reinado

El 17 de mayo de 1902, Alfonso XIII asumió el poder efectivo a los 16 años. Durante su reinado, el monarca tuvo un notable protagonismo político, ejerciendo su derecho a designar y hacer dimitir al Gobierno. Tras el asesinato de Cánovas (1897) y la muerte de Sagasta (1903), los partidos Conservador y Liberal sufrieron luchas internas que propiciaron una mayor implicación del rey en las decisiones políticas.

2. Reformismo dinástico

Bajo un espíritu regeneracionista, los gobiernos se propusieron realizar una reforma del sistema para rectificar defectos y adaptarse a las nuevas demandas. Sin embargo, la Semana Trágica de Barcelona (1909) evidenció que las reformas eran insuficientes ante el conflicto social.

Revisionismo conservador: La “Revolución desde arriba” de Maura

Antonio Maura, líder del Partido Conservador, impulsó durante su “Gobierno largo” (1907-1909) un programa de reformas con el objetivo de realizar una “revolución desde arriba”:

  • Ley de Reforma Electoral (1907): Introdujo el voto obligatorio y la proclamación directa de candidatos sin proceso electoral cuando el número de candidatos fuese igual al de elegibles. No obstante, mantuvo inalterado el carácter caciquil.
  • Medidas sociales y laborales:
    • Creación del Instituto Nacional de Previsión (1908) para promover seguros sociales y el “retiro obrero”.
    • Ley de Huelga (1909): Reguló el anuncio previo de huelgas y garantizó la libertad de elección de los trabajadores.

Cuestión de Marruecos y Semana Trágica (1909)

Marruecos se convirtió en el objetivo colonial español tras la Conferencia Internacional de Algeciras (1906). La ocupación militar de 1909 provocó un fuerte descontento popular debido a los reclutamientos forzosos. La movilización de reservistas y la posibilidad de librarse del servicio mediante pago agudizaron la tensión social.

La huelga general convocada en Barcelona derivó en la Semana Trágica, marcada por el anticlericalismo y la represión. Las consecuencias fueron la caída de Maura, la ejecución de Francesc Ferrer i Guàrdia y la fundación de la CNT (1910).

3. Reformismo social de Canalejas

José Canalejas presidió el Gobierno entre 1910 y 1912. Sus reformas buscaron revisar las relaciones Iglesia-Estado y mejorar la situación social:

  • Medidas sociales: Jornada laboral de 9 horas en minas, regulación del trabajo femenino y supresión del impuesto de consumo sobre artículos de primera necesidad.
  • Servicio militar obligatorio: La Ley de Reclutamiento de 1912 acabó parcialmente con la práctica clasista de la «cuota».

Su asesinato en 1912 interrumpió los intentos de regeneración interna del sistema.

4. Hacia la crisis del sistema político

La crisis se manifestó por la división de los partidos dinásticos, la ruptura del turno pacífico y el auge de la oposición:

  • Republicanos: Surgieron el Partido Radical de Lerroux y el Partido Reformista de Melquíades Álvarez. El PSOE, mediante la Conjunción Republicano-Socialista, logró que Pablo Iglesias accediera a las Cortes en 1910.
  • Nacionalismos: La Lliga Regionalista (Cataluña), el PNV (País Vasco) y el incipiente nacionalismo gallego ganaron peso político.

5. España ante la Primera Guerra Mundial

España se mantuvo neutral, aunque la opinión pública se dividió entre aliadófilos y germanófilos. Económicamente, la neutralidad provocó un crecimiento de la demanda exterior que derivó en un proceso inflacionista, reduciendo el poder adquisitivo de los salarios.

6. Crisis general de 1917

El descontento social estalló en tres frentes:

  1. Juntas Militares de Defensa: Creadas por oficiales para protestar por la inflación y el sistema de ascensos.
  2. Asamblea de Parlamentarios: Impulsada por la Lliga Regionalista para solicitar Cortes Constituyentes y autonomía para Cataluña.
  3. Huelga General: Convocada por UGT y CNT, fue duramente reprimida por el Gobierno.

7. Quiebra definitiva del sistema (1918-1923)

El sistema entró en colapso debido a la agitación social (influenciada por la Revolución Rusa y el «trienio bolchevique» en Andalucía) y la violencia en Cataluña. En 1921, el Desastre de Annual en Marruecos supuso un golpe mortal para el prestigio del régimen, precipitando el golpe de Estado de Primo de Rivera en 1923.