El nacimiento del régimen: un caudillo todopoderoso (1939)
Franco no quería una dictadura militar temporal que luego diera paso a una monarquía. Quería un nuevo orden político regenerador de España. Así que, bajo el título de “caudillo”, concentró todos los poderes: era jefe del Estado, presidente del Gobierno durante muchos años, generalísimo de los tres ejércitos (tierra, mar y aire) y jefe nacional del partido único.
Inspirándose en los regímenes fascistas de Mussolini en Italia y Hitler en Alemania, suprimió la Constitución, los derechos democráticos y todas las libertades. Prohibió todos los partidos políticos y sindicatos excepto los oficiales suyos. Hizo de España un Estado unitario y centralista: abolió los estatutos de autonomía de Cataluña, País Vasco y Galicia, y fomentó la marginación de sus lenguas y culturas.
La represión fue sistemática y brutal: se exterminó a los “vencidos” (republicanos, comunistas, socialistas, anarquistas). Miles fueron ejecutados, torturados, encarcelados o exiliados. Había censura total: los medios de comunicación eran el aparato de propaganda del régimen, y lo mismo pasaba con publicaciones y espectáculos. Era el “tiempo de miedo y silencio”.
Las columnas del régimen
- El Ejército: se convirtió en el principal soporte. Era el instrumento de la represión política y participaba activamente en el Gobierno.
- La Falange Española Tradicionalista y de las JONS: se convirtió en el partido único. Integraba a todos los que habían apoyado a Franco en la Guerra Civil. Controlaba la administración, difundía el discurso oficial y creaba organizaciones de masas para ganar apoyos sociales: el Frente de Juventudes, la Sección Femenina, el Sindicato Español Universitario (SEU) y la Central Nacional Sindicalista (CNS).
- La Iglesia católica: jugó un papel clave en la justificación y defensa del régimen. España se definía como un Estado confesional católico. La Iglesia recibió beneficios económicos enormes y una influencia gigantesca en la educación y en imponer los valores católicos a toda la sociedad.
La consolidación del franquismo (1939-1951): aislamiento y autarquía
Con la derrota de Alemania en 1945, Franco tuvo que cambiar de imagen. Se distanció del fascismo y se presentó como un régimen católico, conservador y anticomunista, dispuesto a evolucionar hacia una monarquía. Se marginó al falangismo más radical y se abandonaron símbolos fascistas. Aun así, mantuvo el núcleo totalitario.
Fueron los años del boicot internacional (1945-1947). La ONU condenó el régimen y recomendó retirar los embajadores de Madrid en 1946. España no entró en el Plan Marshall ni en la OTAN. Sin embargo, la Guerra Fría salvó al franquismo: a partir de 1947, los occidentales prefirieron a un Franco anticomunista antes que una democracia.
Economía autárquica
Franco impuso la autarquía (autosuficiencia total) basada en tres ejes:
- Reglamentación del comercio exterior: el Estado controlaba las importaciones, lo que encareció productos y provocó escasez.
- Fomento de la industria estratégica: en 1941 se creó el Instituto Nacional de Industria (INI).
- Regulación estatal de precios y comercialización agrícola: los precios bajos provocaron una caída de la producción.
El resultado fue un estancamiento total, racionamiento (cartillas de 1939 a 1952) y la aparición del mercado negro (estraperlo).
El reconocimiento internacional y el giro (1951-1959)
La dureza de la vida provocó protestas, como la huelga general de Bilbao (1948) y el movimiento popular de Barcelona (1951). Franco remodeló el Gobierno en 1951, dando más peso a los católicos. En 1953 se firmaron los Acuerdos con Estados Unidos y el Concordato con la Santa Sede.
En 1957, entraron los “tecnócratas” (muchos del Opus Dei) para liberalizar la economía. En 1958 se aprobó la Ley de Principios del Movimiento Nacional, unificando a todas las familias franquistas.
Adoctrinamiento y control social
El franquismo impuso normas estrictas: culto a Franco, difusión de la moral católica tradicional y control total de la vida diaria. Las mujeres perdieron todos los derechos adquiridos durante la República, siendo consideradas inferiores legalmente y relegadas al ámbito doméstico.
El Desarrollismo: la gran transformación económica (1959-1975)
En 1959 se aprobó el Plan de Estabilización para evitar el colapso económico. Se liberalizó la economía, se devaluó la peseta y se abrieron los mercados. Esto dio paso al “desarrollismo”, un periodo de crecimiento económico impulsado por la industria, el turismo y la inversión extranjera.
Cambios sociales
- Éxodo rural: migración masiva del campo a las ciudades industriales.
- Urbanización: crecimiento descontrolado de las áreas metropolitanas.
- Sociedad de consumo: mejora del nivel de vida y acceso a bienes de consumo.
- Laicización: progresivo distanciamiento de la rigidez moral de la Iglesia.
La agonía de la dictadura (1970-1975)
Los últimos años estuvieron marcados por la crisis del petróleo de 1973, el aumento de la conflictividad social y la reorganización de la oposición democrática (Junta Democrática y Plataforma de Convergencia Democrática). Tras el asesinato de Carrero Blanco en 1973, el régimen se fracturó entre los inmovilistas (“búnker”) y los aperturistas. Franco murió el 20 de noviembre de 1975, dejando un país en plena transformación y con una dictadura que no podía sobrevivir a su dictador.