El Reinado de los Reyes Católicos: Consolidación y Expansión de la Monarquía Hispánica

El origen de la unión dinástica

El matrimonio entre Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en 1469 unió las familias reinantes de sus reinos, la dinastía Trastámara. Tras la muerte de Enrique IV, Isabel de Castilla y su hija Juana «la Beltraneja» se enfrentaron en una guerra civil contra Portugal, que terminó con la Batalla de Toro en 1476 y la Paz de Alcaçovas en 1479. Isabel I fue reconocida como reina de Castilla, mientras que Fernando fue coronado rey de Aragón tras la muerte de su padre, Juan II. Así, se produjo la unión dinástica entre los dos reinos más poderosos de la península, y los nuevos reyes se propusieron lograr la unión peninsular bajo su corona.

Desarrollo: La unión territorial

La conquista del Reino Nazarí de Granada

Durante la guerra y conquista de Granada (1482-1492), Isabel y Fernando aseguraron su posición frente a la nobleza y desarrollaron el sistema fiscal y la capacidad militar castellana. La contienda fue una empresa común entre castellanos y aragoneses, y permitió asegurar el flanco mediterráneo del reino castellano y reforzar el prestigio de los nuevos monarcas. La campaña militar culminó con la rendición final de Boabdil, el último monarca del último reino musulmán de la Península Ibérica.

La integración de las Canarias

En 1478, los Reyes Católicos ordenaron la conquista de Gran Canaria, y en 1496, la conquista de Tenerife concluyó la unión de las Islas Canarias a Castilla. La población indígena, los guanches, fue exterminada principalmente debido a enfermedades.

La conquista del Reino de Navarra

Durante la Baja Edad Media, el reino de Navarra estaba influenciado por Francia y las coronas de Aragón y Castilla. En 1512, el ejército castellano, bajo las órdenes de Fernando de Aragón, invadió Navarra y la anexó a Castilla. En 1515, las Cortes de Castilla en Burgos unieron oficialmente el Reino de Navarra al de Castilla, con la promesa de respetar sus leyes y fueros.

Política interior

La organización del Estado: instituciones de gobierno

Durante el reinado de los Reyes Católicos se fortaleció el poder de la monarquía frente a la nobleza y se consolidaron las instituciones de gobierno y la hacienda pública. Se reorganizó el sistema de Hacienda, se creó la Santa Hermandad como organismo policial y judicial y se reforzó la administración de la justicia con la creación de las Audiencias y las Reales Chancillerías. También se dio un importante fortalecimiento del poder local con la generalización de los corregidores.

La uniformidad religiosa

La uniformidad religiosa bajo el catolicismo se convirtió en el principal objetivo de la monarquía, y se creó el Tribunal de la Santa Inquisición para perseguir la herejía de judíos y musulmanes conversos.

Política exterior

Proyección exterior: Política italiana y norteafricana

Los monarcas mantuvieron una política de enfrentamiento con Francia por el predominio en la península italiana, recuperando el Rosellón y la Cerdaña en el Tratado de Barcelona. Tras la conquista de Nápoles por Carlos VIII de Francia, España envió tropas y logró incorporar a la monarquía el reino de Nápoles en 1505, convirtiéndose en una gran potencia europea.

Política matrimonial y acercamiento a Portugal

Los Reyes Católicos utilizaron la política matrimonial como herramienta de su política exterior para unir Portugal mediante enlaces con sus hijas María e Isabel, pero no tuvo éxito inmediato. Sin embargo, Felipe II logró reclamar el trono de Portugal en 1580 gracias a esta política.

La llegada a América

La llegada de Cristóbal Colón a América en 1492 condicionó la evolución política, social y económica de los siglos siguientes. A finales del siglo XV, Colón ofreció a los Reyes Católicos llegar a las Indias por una ruta hacia el oeste y, por las Capitulaciones de Santa Fe, acordaron la expedición que llegó a una isla de las Antillas el 12 de octubre de 1492. En 1494 se firmó el Tratado de Tordesillas.

Conclusión

Los Reyes Católicos sentaron las bases del Estado moderno en la monarquía hispánica, establecieron un gobierno autoritario y fortalecieron el poder de la corona. Además, sentaron las bases del futuro imperio colonial español americano y de la preponderancia ibérica como potencia más importante de Europa. Su legado fue continuado por los Austrias, empezando por Carlos I de España y V de Alemania.