La Desamortización de Mendizábal (1836)
Análisis: La idea principal es justificar la desamortización de los bienes del clero. En su justificación subyacen varias ideas secundarias:
- Necesidad financiera: Vender tierras para hacer frente a la deuda pública derivada de la Primera Guerra Carlista.
- Régimen de manos muertas: Liberar tierras vinculadas y amortizadas por la Iglesia para permitir su venta y redistribución.
- Objetivos económicos: Incrementar el Producto Interior Bruto y la productividad agraria mediante la explotación por parte de campesinos.
- Consolidación política: Crear una masa de propietarios afines al liberalismo y a la futura Isabel II.
Contexto histórico y valoración
Tras la muerte de Fernando VII en 1833, la regencia de María Cristina se alió con los liberales frente al bando carlista. Este periodo marca el fin del Antiguo Régimen. A pesar de los propósitos de la ley, los resultados fueron mediocres: no se recaudó el dinero esperado debido al uso de «Vales Reales» y la productividad bajó al explotarse tierras menos fértiles. Además, la venta en pública subasta favoreció a la alta burguesía y nobleza, consolidando el latifundismo en lugar de una reforma agraria real.
La Desamortización de Madoz (1855)
Clasificación
Se trata de una fuente primaria de naturaleza jurídica (Ley de Desamortización Civil). Fue promulgada en 1855, durante el Bienio Progresista (1854-1856) bajo el gobierno de Espartero, por el Ministro de Hacienda Pascual Madoz y la Reina Isabel II.
Análisis del contenido
La ley declara la venta en subasta pública de bienes del Estado, del clero y, fundamentalmente, de los municipios (bienes propios y comunes). El objetivo era continuar la privatización iniciada por Mendizábal para financiar la construcción del ferrocarril.
Glosario de términos clave:
- Predios: Fincas urbanas o rústicas.
- Foros y censos: Propiedad enfitéutica (cesiones de tierra a largo plazo).
- Propios y comunes: Bienes municipales destinados a gastos colectivos o aprovechamiento vecinal.
- Manos muertas: Bienes inalienables (no vendibles).
Consecuencias y conclusiones
La desamortización de Madoz logró reducir la deuda pública y financiar el ferrocarril, pero tuvo un impacto social negativo. La pérdida de acceso a los bienes comunales perjudicó gravemente al campesinado, provocando emigración. Aunque se puso en circulación el 20% de la superficie nacional, no se alteró la estructura de la propiedad, consolidando el latifundio. En conclusión, el Gobierno Progresista priorizó la recaudación y el fortalecimiento de la burguesía sobre una reforma agraria que hubiera beneficiado a las clases populares.