La Lírica en España desde 1939: Del Arraigo a la Experimentación de los Novísimos

La Poesía Española de Posguerra

La lírica de este periodo rehúye el vanguardismo y se centra en las preocupaciones del ser humano. Se divide en diversas corrientes fundamentales que reflejan la evolución social y estética de España.

1. Poesía Arraigada

Representada por autores de la Generación del 36, se caracteriza por el uso de la forma clásica, una visión épica de la realidad y un tono heroico. Es una poesía intimista que canta al amor, al paisaje, a la belleza de la tierra y al sentimiento religioso. Se aglutinó en torno a revistas como Escorial, Juventud y Garcilaso (dirigida por José García Nieto).

  • Luis Rosales: Abril.
  • Leopoldo Panero: La estancia vacía.
  • Dionisio Ridruejo: Poesía en armas.
  • José García Nieto: Víspera hacia ti.
  • Luis Felipe Vivanco: Tiempo de dolor.

2. Poesía Desarraigada

Refleja la vivencia individual y angustiada del ser humano. Los poetas se aglutinan en torno a la revista Espadaña. Sus temas principales son la muerte, la tristeza, la soledad, la desesperación y la búsqueda de fe o amor. Utilizan imágenes tremendistas, adjetivos sonoros, un tono apasionado y desgarrador, y un lenguaje violento que muestra el desajuste entre el individuo y la sociedad.

  • Dámaso Alonso: Hijos de la ira. Es el libro capital de esta corriente; muestra una visión angustiada de la realidad, está escrita en versículos y contiene imágenes que recuerdan al surrealismo con un léxico coloquial y antirretórico.
  • Otros autores: Gabriel Celaya, Blas de Otero, Eugenio de Nora, José Hierro y José Luis Hidalgo.

3. Otras Tendencias Poéticas

Grupo Cántico

Desarrollan una poesía sensual de gran fuerza expresiva y lenguaje neobarroco. Destacan Ricardo Molina, Juan Bernier y Pablo García Baena.

Postismo

Se propone rescatar y continuar la poética surrealista mediante un lenguaje de imágenes nuevas, lúdicas y sorprendentes, defendiendo la libertad creadora. Autores: Carlos Edmundo de Ory, Eduardo Chicharro y Juan Eduardo Cirlot.

4. Poesía en el Exilio

Protagonizada por los poetas de la Generación del 27 (Juan Ramón Jiménez, José Moreno Villa, Juan Gil-Albert). Sus temas recurrentes son la patria perdida, la lucha, la derrota, la nostalgia, el recuerdo de la infancia y el deseo de regresar.

  • León Felipe: Desarrolla una poesía combativa, de tono vehemente y declamatorio con resonancias quijotescas en obras como Español del éxodo y del llano y Ganarás la luz.

5. Poesía Social y Realismo Social

La literatura existencialista desemboca en el realismo social. Los escritores intentan presentar con objetividad la vida colectiva española y sus conflictos, exigiendo un cambio en la sociedad y creyendo que la literatura puede ser el motor de esa transformación.

Características principales:

  1. La poesía es comunicación: Ha de dirigirse a la «inmensa mayoría».
  2. La poesía es testimonio: Refleja la realidad de la calle.
  3. La poesía es una herramienta de transformación: Tiene un fin utilitario.

Temas: Denuncia de la marginación, el paro, la falta de libertad política y social, y la exigencia de justicia y paz. Utilizan un lenguaje transparente, con predilección por el verso libre y construcciones sintácticas simples o yuxtapuestas.

Obras y autores destacados:

  • Blas de Otero: Que trata de España.
  • Eugenio de Nora: España, pasión y vida.
  • Victoriano Crémer: Canto total a España.

6. Perfiles de Poetas Sociales

  • Victoriano Crémer: Vinculado a Espadaña, con un acento desgarrado y tremendista (Nuevos cantos de vida y esperanza) y poesía social (La espada y la pared).
  • Eugenio de Nora: Sus poemas existenciales se centran en el dolor y la muerte (Cantos al destino) antes de pasar a la poesía social (Pueblo cautivo, España, pasión de vida).
  • Gabriel Celaya: Representa el enérgico compromiso con la realidad (Tranquilamente hablando), su etapa social (Las cartas boca arriba) y una posterior poesía experimental (Función de uno, equis, ene).

7. Renovación Poética: La Generación del 50

Son autores más jóvenes que los poetas sociales, con una visión crítica de la realidad, actitudes éticas comunes y preocupación por los problemas del ser humano desde una actitud humanista.

  • Plano formal: Pretenden dignificar el lenguaje poético, alejándose del prosaísmo exacerbado de la poesía social.
  • Contenidos: Vuelven los motivos eternos como la intimidad, el paso del tiempo, el amor, el erotismo, la amistad, la soledad y la muerte.
  • Plano estilístico: Gran rigor expresivo, lenguaje personal, uso de la ironía, humor distanciador y tendencia hacia la narratividad con lenguaje familiar.
  • Métrica: Verso libre y estrofas clásicas, retomando elementos estéticos y juegos de palabras cercanos al vanguardismo. Influencia de poetas europeos como T.S. Eliot y Cavafis.

Autores representativos:

  • Blas de Otero: Tres etapas: 1. Existencialista (Ángel fieramente humano); 2. Social (Que trata de España); 3. Cambio formal (Hojas de Madrid).
  • José Hierro: Etapa existencialista (Tierra sin nosotros), social (Cuanto sé de mí) y su etapa final (Cuaderno de Nueva York).
  • Ángel González: Áspero mundo; refuerza su ironía y tono ingenioso en Prosemas o menos.
  • José Ángel Valente: A modo de esperanza, El fulgor.
  • Jaime Gil de Biedma: Poesía irónica, sincera y cercana a lo cotidiano, con escepticismo y visión negativa de la realidad (Compañeros de viaje).
  • Francisco Brines: Poesía grave y reflexiva sobre el paso del tiempo y tono elegíaco (Palabras a la oscuridad).
  • José Agustín Goytisolo: Preocupación ética y exploración de la intimidad (Palabras para Julia).
  • Antonio Gamoneda: Descripción de la mentira.

8. Claudio Rodríguez: Una voz singular

Dos rasgos definen su personalidad: la observación de los juegos infantiles y su carácter andariego. Sus primeros poemas fueron Ejercicios para piano. A los 18 años ganó el Premio Adonáis por Don de la ebriedad. Se afilió brevemente al Partido Comunista. Otras obras destacadas son Conjuros (1958), Alianza y condena (Premio de la Crítica 1965), El vuelo de la celebración (1976) y Casi una leyenda (1993). Fue miembro de la RAE y recibió los premios Príncipe de Asturias de las Letras y Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

9. Poesía Experimental: Los Novísimos

La renovación poética culmina a finales de los sesenta con la aparición en 1966 de Arde el mar de Pere Gimferrer. Supone una vuelta al esteticismo y la experimentación, rompiendo con la poesía social.

Características:

  1. Disidentes políticos y críticos con la sociedad de consumo.
  2. Rica formación literaria e influencia de los medios de comunicación y sus mitos.
  3. Libertad creativa absoluta, despreocupándose de las normas preceptivas.
  4. Creencia en la autonomía del arte y la autosuficiencia del poema.

Contenidos: Mitología frívola y aspectos de las vanguardias del siglo XX. Se distinguen dos tendencias principales, destacando especialmente el culturalismo.