Historia y desarrollo de la Guerra Civil Española: Causas, etapas y consecuencias

Guerra Civil Española

Causas

Las causas de la Guerra Civil española se encuentran en la profunda crisis política y social de la Segunda República española, marcada por la polarización entre izquierda y derecha. Las desigualdades económicas y los conflictos sociales, junto al rechazo de sectores conservadores a las reformas republicanas, provocaron una creciente radicalización y violencia. Finalmente, la conspiración de parte del Ejército, con figuras como Francisco Franco, desembocó en el golpe de Estado de 1936 que inició la guerra.

Bandos enfrentados

  • Bando republicano: Defendía la Segunda República española y estaba formado por partidos de izquierda (republicanos, socialistas, comunistas, anarquistas), además de sindicatos y sectores obreros.
  • Bando sublevado o nacional: Integrado por militares rebeldes, monárquicos, conservadores y grupos de derecha como la Falange, bajo el liderazgo de Francisco Franco, que buscaban acabar con la República e implantar un régimen autoritario.

Desarrollo

A) El inicio de la guerra (julio de 1936)

El bando sublevado logró controlar Castilla y León, Galicia, gran parte de Aragón, Navarra, el norte de Marruecos, los archipiélagos y algunas zonas de Andalucía oriental y Extremadura. Se trataba de áreas más atrasadas económica y socialmente, y menos favorables a la República. Dentro de este territorio, dominaban dos grandes ciudades como Sevilla y Zaragoza. Estos espacios eran rurales y pobres, y concentraban solo 1/3 de la población española.

Por otra parte, los republicanos controlaban la franja cantábrica, el País Vasco, Madrid, Cataluña, Valencia y todo el sureste peninsular, albergando las principales áreas industriales y mineras, así como las ciudades más pobladas e importantes del país.

B) Primera fase: objetivo Madrid (julio de 1936 – marzo de 1937)

Al inicio de la Guerra Civil española, gran parte de la marina y la aviación permanecieron fieles al bando republicano, aunque su eficacia fue limitada por la falta de mandos cualificados. Mientras tanto, las tropas sublevadas en el norte de África, con la ayuda de Alemania e Italia, lograron cruzar el Estrecho, desembarcar en Cádiz y avanzar hacia Sevilla y Córdoba, con el objetivo de la toma de Madrid. Francisco Franco asumió el mando del ejército del sur y avanzó por Extremadura, destacando la toma de Badajoz, donde se produjo una dura represión, logrando así unir las zonas sublevadas del norte y sur.

En su avance hacia Madrid, Franco se desvió para liberar el Alcázar de Toledo (tras unos 70 días de asedio), lo que retrasó el ataque a la capital y permitió a los republicanos reforzarse. En octubre de 1936, comenzó la Batalla de Madrid (1936-1937), con una fuerte resistencia republicana apoyada por la URSS y las Brigadas Internacionales. El frente se estabilizó en la Casa de Campo y la Ciudad Universitaria, mientras el gobierno se trasladó a Valencia (6 de noviembre de 1936) y la defensa quedó en manos de Vicente Rojo.

En febrero de 1937, los sublevados tomaron Málaga con ayuda italiana, provocando la huida masiva de civiles hacia Almería y miles de muertos. En el norte, Emilio Mola ocupó Irún y San Sebastián, aislando al País Vasco, mientras en Aragón las milicias de Buenaventura Durruti fracasaron en la toma de Zaragoza. Ante la imposibilidad de tomar Madrid, Franco intentó rodearla, lo que dio lugar a la Batalla del Jarama (febrero de 1937) y la Batalla de Guadalajara (marzo de 1937), ambas con resistencia y victoria republicana, consolidando una guerra de posiciones.

C) El frente del norte y las ofensivas republicanas (abril de 1937 – noviembre de 1937)

Ante la imposibilidad de tomar Madrid, Francisco Franco centró su ofensiva en la cornisa cantábrica, donde los sublevados avanzaron tras el bombardeo de Guernica (abril de 1937) por la Legión Cóndor alemana. Posteriormente cayeron Bilbao (junio de 1937), Santander y Asturias, desapareciendo el frente norte y permitiendo a los nacionales controlar recursos clave como la industria minera. En este contexto murió el general Emilio Mola en un accidente aéreo el 3 de junio de 1937.

Mientras tanto, los republicanos intentaron aliviar la presión con ofensivas como la de Brunete (julio de 1937) cerca de Madrid y la de Belchite (agosto-septiembre de 1937) en Aragón, pero ambas fracasaron, consolidando el avance de las tropas sublevadas.

D) El frente de Aragón y la campaña del Mediterráneo (diciembre de 1937 – febrero de 1939)

Tras la toma de Teruel en diciembre de 1937, los sublevados la recuperaron y avanzaron hacia el Mediterráneo, ocupando Vinaroz (abril de 1938) y después Lérida y Castellón, lo que dividió en dos la zona republicana y aisló Cataluña. Los republicanos, dirigidos por Juan Negrín, lanzaron la ofensiva del río Ebro, iniciada el 25 de julio de 1938, dando lugar a la Batalla del Ebro (25 julio–16 noviembre 1938), la más sangrienta de la guerra, frente a las tropas de Francisco Franco, que lograron detener y derrotar la ofensiva, dejando el conflicto prácticamente decidido. Después, la ofensiva sobre Cataluña en diciembre de 1938 provocó su rápido colapso y la caída de Barcelona en enero de 1939, con el éxodo masivo hacia Francia.

E) El final de la guerra (febrero – abril de 1939)

Entre febrero y abril de 1939, la República solo controlaba Madrid, Valencia y el sureste. En este contexto, el 4 de marzo de 1939, el coronel Segismundo Casado dio un golpe de Estado en Madrid y formó un nuevo gobierno para intentar negociar la paz, pero Francisco Franco solo aceptaba la rendición incondicional. Tras la caída sin resistencia del sureste, el conflicto terminó el 1 de abril de 1939, cuando Franco emitió el último parte de guerra, anunciando la victoria nacional con el final de la Guerra Civil española, dando inicio a la posguerra.

Consecuencias

Las consecuencias de la Guerra Civil española fueron muy graves en todos los ámbitos:

  • Demográfico y social: Provocó al menos medio millón de muertos, además de un gran número de fallecidos por hambre y enfermedades, junto al exilio de cerca de medio millón de republicanos, una fuerte represión y la caída de la natalidad.
  • Económico: Se destruyeron infraestructuras, industrias y el sector agrario y ganadero, generando una grave crisis alimentaria y los llamados “años del hambre”.
  • Político: La victoria de Francisco Franco instauró una dictadura militar que eliminó derechos y libertades y dejó a España aislada internacionalmente en sus primeros años.
  • Cultural: El país perdió gran parte de su élite intelectual, con exilios y fusilamientos como el de Federico García Lorca, además de importantes pérdidas patrimoniales por la guerra, los bombardeos y la violencia.