Alfonso XIII (1902-1923): regeneracionismo, Guerra de Marruecos y la Crisis de 1917

Regeneracionismo y primera etapa del reinado de Alfonso XIII (1902-1914)

La primera etapa del reinado de Alfonso XIII (1902-1914) estuvo marcada por el regeneracionismo, corriente que denunciaba la corrupción, el caciquismo y el atraso político y social del sistema de la Restauración, proponiendo su modernización. Estas ideas fueron defendidas por intelectuales como Joaquín Costa y también influyeron en los partidos del turno.

Dentro del sistema, conservadores y liberales intentaron aplicar reformas. En el Partido Conservador destacó Antonio Maura (1907-1909), que propuso una “revolución desde arriba” para reformar el sistema y evitar una revolución popular. Impulsó medidas:

  • Sociales: regulación del trabajo.
  • Económicas: protección industrial.
  • Políticas: reforma electoral contra el caciquismo y la Ley de Administración Local, que permitía crear mancomunidades, primer paso hacia la descentralización.

Sin embargo, su gobierno cayó tras la Semana Trágica de Barcelona (1909), provocada por el envío de reservistas a la guerra de Marruecos. La dura represión y la ejecución de Francisco Ferrer y Guardia provocaron una fuerte oposición y su dimisión.

En el Partido Liberal destacó José Canalejas (1910-1912), que impulsó reformas como la Ley del Candado (limitación de órdenes religiosas), medidas de protección laboral y la Ley de Reclutamiento, que establecía el servicio militar obligatorio en tiempos de guerra. Su asesinato en 1912 puso fin a los principales intentos regeneracionistas.

En conclusión, aunque hubo intentos de modernizar el sistema desde dentro, las reformas fueron insuficientes y fracasaron por la oposición de los sectores conservadores y la inestabilidad política, lo que debilitó aún más el régimen de la Restauración.

La Guerra de Marruecos y el fin de la Restauración

A comienzos del siglo XX, España consolidó su presencia en el norte de Marruecos por razones de prestigio político-militar y dentro del reparto colonial acordado entre las potencias europeas (Entente Cordiale de 1904 y Conferencia de Algeciras de 1906). En 1912 se estableció oficialmente el protectorado hispano-francés, aunque el territorio quedó sin pacificar debido a la resistencia de las tribus rifeñas.

La ocupación fue lenta y costosa, con un gran aumento de tropas y continuos enfrentamientos. La situación se agravó en 1921 con el desastre de Annual, donde las fuerzas españolas dirigidas por el general Silvestre fueron derrotadas por los rebeldes de Abd el-Krim, causando unas 12.000 bajas. Este hecho provocó una fuerte crisis política y social, desprestigió al ejército y cuestionó la actuación del gobierno y del rey Alfonso XIII.

La investigación oficial (Expediente Picasso) señaló graves responsabilidades militares y políticas, pero no llegó a debatirse en las Cortes. La guerra de Marruecos se convirtió así en un factor decisivo de inestabilidad política y fue una de las causas principales que facilitaron el golpe de Estado de Primo de Rivera en 1923, contribuyendo al fin del sistema de la Restauración.

Resumen de la Crisis de 1917: causas y movimientos

La Crisis de 1917 fue consecuencia del descontento de militares, políticos y obreros, y se manifestó en tres movimientos que coincidieron en el tiempo, pero no estuvieron coordinados:

1. Las Juntas de Defensa (militares)

Oficiales de media y baja graduación protestaron por los ascensos por méritos de guerra en Marruecos, que les perjudicaban frente a oficiales jóvenes. Exigían mejores salarios y ascensos por antigüedad. El Gobierno intentó disolverlas, pero acabó cediendo ante su presión, demostrando su debilidad. El ejército reforzó así su papel como pilar del régimen.

2. La Asamblea de Parlamentarios (políticos)

Liderada por la Lliga Regionalista catalana, reclamaba la reapertura de las Cortes y una reforma política profunda: fin del turno de partidos, Cortes constituyentes y autonomía para Cataluña. Tuvo poco apoyo y se disolvió cuando comenzó la huelga general, ya que la burguesía temía una revolución obrera.

3. La huelga general (obreros)

Convocada por la UGT (y apoyada inicialmente por la CNT) en agosto de 1917, protestaba por el aumento del coste de la vida y buscaba cambios políticos. Fue muy seguida en zonas industriales, pero el Gobierno la reprimió con el ejército. Hubo muertos y miles de detenidos.

Conclusión

La crisis evidenció la debilidad del sistema de la Restauración, el aumento del protagonismo del ejército y la creciente conflictividad social. Desde 1917 hasta 1923, el régimen entró en una fase de inestabilidad que culminaría con el golpe de Estado de Primo de Rivera.