La Creación del Sistema Canovista: Orígenes del Proceso Restaurador
Antonio Cánovas del Castillo fue el político encargado de restaurar la monarquía borbónica en la figura de Alfonso XII, hijo de Isabel II. Este logro fue el resultado de un largo proceso de maniobras diplomáticas durante el Sexenio Democrático. La más importante fue la abdicación de Isabel II en su hijo.
Se creó el Partido Alfonsino, de carácter conservador (similar al partido moderado), bajo el lema “paz y orden”. Este partido contó con el apoyo de las clases moderadas, medias y altas, incluyendo a los terratenientes de las Antillas (el lobby esclavista) y figuras importantes del moderantismo.
A pesar de que Alfonso XII llegó al poder a través del pronunciamiento del general Martínez Campos, Cánovas deseaba un ejército subordinado al poder civil. Las ideas principales del proyecto restaurador se presentaron en el Manifiesto de Sandhurst, en diciembre de 1874, que proponía:
- Una monarquía constitucional, abierta e integradora.
- Compatibilidad de la tradición católica con la libertad.
- Superación de las constituciones anteriores (1845 y 1869).
La Formación de los Partidos Conservador y Liberal
El proyecto de Cánovas pretendía que la monarquía fuese la base y los partidos un instrumento a su servicio, estableciendo una alternancia en el poder entre dos partidos mayoritarios. El objetivo era crear un muro de contención frente a los radicalismos carlista y republicano.
Partido Conservador
Dirigido por Cánovas del Castillo, representaba el sector más conservador de la Restauración, incluyendo restos del partido moderado y algunos progresistas. Buscaba conciliar a los isabelinos con los revolucionarios del Sexenio.
Partido Liberal
Dirigido por Sagasta, representaba el sector progresista y la Unión Liberal de la Restauración. Defendían la Constitución de 1869, aunque estaban dispuestos a colaborar con Cánovas.
Las Bases del Sistema de la Restauración
Bases Ideológicas del Sistema Político de Cánovas
Las bases ideológicas se centraron en:
- Pragmatismo: Lejos de posturas dogmáticas.
- Tradición: Defensa de las costumbres y la historia de España.
- Soberanía Compartida: Rey y Cortes.
- Pesimismo Histórico: Basado en el estudio de la decadencia de España.
Además, el ejército, al mando del rey, debía quedar al margen de la política. El sistema electoral se basaba en el fraude permanente para favorecer al grupo dominante; los electores eran meros figurantes de una farsa manejada por el rey, el gobierno de turno y los caciques locales.
La Constitución de 1876
Fue la de mayor vigencia en la Historia contemporánea de España, hasta la dictadura de Primo de Rivera. Su nota más destacada fue la estabilidad.
Características Principales
- Texto breve, aprobado por amplia mayoría de diputados elegidos por sufragio universal (inicialmente).
- Síntesis y punto medio entre las constituciones de 1845 y 1869, reflejando el espíritu de pacto.
- Los puntos más polémicos (sufragio o cuestión religiosa) se dejaban en manos de los gobiernos de turno.
- Soberanía compartida Rey-Cortes.
- Se declaraba el Estado confesional con libertad religiosa en privado.
La Monarquía, Centro del Sistema
La monarquía era el Estado, no solo su representación. Cumplía un triple papel:
- Expresión de la continuidad histórica.
- Garantía del orden social.
El monarca era la piedra angular del sistema. El rey soldado era la cabeza del ejército, regulaba los tres poderes y dirigía la vida política.
Las Bases Sociales y Políticas: El Caciquismo
Joaquín Costa definió el régimen como oligárquico, caciquil y corrupto. Sin embargo, proporcionó un largo periodo de estabilidad política y social. Un grupo reducido (burguesía y aristocracia) dominaba el sistema, excluyendo a las clases medias y populares.
El caciquismo se basaba en las relaciones de patronazgo y clientelismo (favores a cambio de fidelidad), ya existentes en el Sexenio. Sus tres ejes eran:
- Altos cargos en Madrid.
- Gobernadores civiles en las provincias.
- Caciques en los pueblos.
Concedían favores (trabajo, dinero) a cambio de votos y apoyo político. Las causas del caciquismo incluyeron el atraso económico, el analfabetismo, la desmovilización política y el dinero como instrumento de dominación.
Los Mecanismos del Sistema Político
Sistema de Partidos
Se impuso un sistema bipartidista dominado por el Partido Conservador y el Liberal, ambos con una considerable indefinición ideológica (el conservador cercano a los moderados y el liberal a los progresistas).
Al margen de los dos grandes, existían otros partidos excluidos del poder:
- Republicanismo: Muy dividido (Ruiz Zorrilla, Emilio Castelar, Pi i Margall).
- Carlismo: Muy dividido tras la derrota de 1876.
- Movimientos Obreros: Socialismo y anarquismo.
- Nacionalismos: PNV y la Liga Regionalista.
Turnismo
Desde 1881 se estableció el turno pacífico entre los dos partidos dinásticos, alejando el riesgo de pronunciamientos y motines. Se buscaba establecer una democracia puramente formal o un sistema liberal sin democracia real.
El proceso del turnismo seguía estos pasos:
- La Corona llamaba a gobernar al partido en la oposición (liberal o conservador).
- Se disolvían las Cortes y se convocaban nuevas elecciones.
- Las elecciones se manipulaban para que el nuevo gobierno obtuviera mayoría en las Cortes.
El turnismo se consolidó con el Pacto del Pardo, acuerdo entre Cánovas, Sagasta y la reina regente María Cristina.
Fraude Electoral
La ley electoral de 1878 eliminó el sufragio universal reconocido en 1868, otorgando gran poder a los ayuntamientos y alcaldes para elaborar el censo y revisar el proceso.
El proceso electoral se desarrollaba así:
- Encasillado: El Ministerio de Gobernación elegía el nombre del futuro parlamentario para cada distrito electoral. Los gobernadores, alcaldes y caciques aseguraban su elección.
- Pucherazo: Si el resultado no era el previsto, se recurría a la manipulación directa de los resultados electorales.
El proceso electoral estaba en manos del gobierno y sus hombres de paja, no de los electores.
La Práctica Política
El Reinado de Alfonso XII
Dominio del Partido Conservador (1876-1881)
Etapa conocida como dictadura canovista por el fuerte carácter autoritario de su política, cuyo objetivo era consolidar la monarquía y construir un sistema de orden y centralizado.
La falta de libertades se manifestó en:
- Control de la libertad de expresión y de imprenta.
- Limitado derecho de reunión.
- La ley electoral conservadora privaba del voto a cinco de cada seis ciudadanos mayores de 25 años.
En este periodo se pudieron concluir varios conflictos:
- Guerra Carlista: Derrota de Carlos VII, abolición de los fueros vascos y decadencia del carlismo. A pesar de los conciertos económicos de Cánovas, esto dio lugar al fuerismo y al nacionalismo vasco.
- Sublevación Cubana: Paz de Zanjón en 1878 (amnistía, libertad de esclavos), aunque sin estatus de provincia española.
La Consolidación del Sistema (1881-1885)
En 1881 comenzó a gobernar el Partido Liberal de Sagasta, implementando derechos y libertades postergados:
- Modernización del ejército y la marina.
- Política librecambista (que afectó a los industriales).
- Ampliación del sufragio (sin imponer el universal).
- Ampliación de la libertad de expresión y de imprenta.
- Reforma educativa (retorno del krausismo), aunque con creciente presencia de la Iglesia.
En 1885 muere Alfonso XII, comenzando la regencia de su esposa, María Cristina de Habsburgo.
La Regencia de María Cristina
Tras la muerte de Alfonso XII, su esposa asumió la regencia (estando embarazada de Alfonso XIII). Con el Pacto del Pardo, se consolidó el turno pacífico y el sistema canovista, manteniéndose la regente al margen de la política activa.
El Gobierno Largo Liberal (1885-1890)
Fue una época de importantes reformas liberales:
- Ley de Asociaciones de 1887: Legalización de sindicatos y partidos obreros.
- Ley de Jurado: Supresión de la censura previa.
- Ley de Sufragio Universal (1890): Aunque se mantuvo el fraude electoral y parlamentario.
- Mejora del funcionamiento del Estado con el Código Civil y legislación de procedimiento administrativo.
- Reforma del ejército (servicio militar obligatorio y nuevo sistema de ascensos).
En política exterior, se intentó dar mayor presencia en las relaciones internacionales (embajadas, alianzas), pero sin peso real en el Congreso de Berlín.
La Crisis de Fin de Siglo (1890-1898)
Con gobiernos conservadores y liberales, Sagasta abandonó el gobierno por divisiones internas en su partido. Tres problemas desembocaron en la crisis de 1898:
- La situación de las colonias: Melilla y nuevos levantamientos en Cuba y Filipinas. En 1892, José Martí creó el Partido Revolucionario Cubano, y José Rizal la Liga Filipina, lo que dio lugar a una nueva guerra contra España en 1895.
- La cuestión social.
- El auge de los regionalismos convertidos en nacionalismos.
El intento de regeneracionismo del sistema, liderado por el conservador Silvela para alejarse de las prácticas corruptas, fracasó. La polémica librecambismo-proteccionismo, el asesinato de Cánovas y el Desastre del 98 cambiaron drásticamente la situación política.