La Arquitectura Barroca: Del Renacimiento al Movimiento
La reinterpretación personal de los elementos clásicos iniciada en el manierismo acabó derivando en la arquitectura barroca. El equilibrio, las proporciones y la simetría de los edificios renacentistas fueron reemplazados por el movimiento, la teatralidad y la desproporción de las construcciones barrocas. Las principales características del estilo son:
- Tratamiento anticlásico y antirracional de los elementos decorativos y constructivos clásicos.
- Búsqueda de la sorpresa: El interés principal se centró en sorprender al espectador mediante edificios monumentales, decoración exuberante, predominio de líneas curvas, contrastes de luces y sombras para dar sensación de movimiento e integración de las artes plásticas, haciendo difícil distinguir lo estructural de lo decorativo.
- Elementos arquitectónicos: Se emplearon columnas de orden gigante, plantas de formas curvas (elípticas y ovaladas), columnas salomónicas y juegos de formas cóncavas y convexas en las fachadas. Destacan elementos que producen resaltes y hundimientos, como la curvatura de entablamentos, frontones partidos y trampantojos en las bóvedas.
- Tipologías constructivas: Los principales edificios continuaron siendo los religiosos y los palacios:
- Templos: Representaban el poder de la Iglesia y fueron el vehículo de transmisión de las ideas de la Contrarreforma. Se utilizaron plantas de cruz latina y plantas centralizadas (circular, elíptica, octogonal) para conseguir un espacio unitario.
- Palacios: Evolucionaron desde estructuras alrededor de un patio hacia plantas en U o en H, aumentando su tamaño como demostración del poder y la riqueza de los reyes.
La Escultura Barroca y el Theatrum Sacrum
La escultura desempeñó un papel central en el arte barroco, como uno de los elementos fundamentales del llamado Theatrum sacrum (teatro sagrado), espacio de representación donde se integraron todas las artes para proporcionar una experiencia sensorial al espectador. La escultura barroca se caracterizó por el naturalismo, la monumentalidad, un acusado dinamismo y la complejidad compositiva.
Gian Lorenzo Bernini: El Maestro del Barroco
El principal escultor fue Gian Lorenzo Bernini. Comparable a Miguel Ángel en maestría, marcó toda una época. Sus composiciones son complejas y exuberantes, de profundo naturalismo y gran expresividad. Entre sus obras destacan:
- El rapto de Proserpina: Representa a Proserpina siendo raptada por Plutón mediante una figura serpentinata.
- David: Representado en plena acción, con el cuerpo retorcido y gran expresividad.
- Éxtasis de Santa Teresa: Obra cumbre del theatrum sacrum, situada en la Capilla Cornaro, que captura un momento fugaz entre lo terrenal y lo espiritual.
- Muerte de la Beata Ludovica Albertoni.
Otros escultores relevantes fueron Alessandro Algardi, François Duquesnoy, Nicola Salvi, François Girardon, Antoine Coysevox y Pierre Puget.
La Pintura Barroca: Luz, Color y Realismo
La pintura barroca supuso una ruptura con respecto a la renacentista. La técnica predominante fue el óleo sobre lienzo, donde el color y la luz desplazaron al dibujo. Los cuadros se llenaron de grandes contrastes de luces y sombras (claroscuro), con representaciones de acentuado realismo.
- Temática: Religiosa, mitológica, retratos, paisajes, marinas, bodegones y pinturas costumbristas.
- Maestros destacados: Caravaggio (Italia), Rubens (Flandes) y Rembrandt (Holanda).
- Caravaggio: Máximo representante del naturalismo y el tenebrismo, rechazó la idealización y utilizó luces violentas para dotar de realismo a sus figuras.
Antecedentes: Escultura del Quattrocento y Miguel Ángel
La escultura del Quattrocento, centrada en Florencia, buscó el naturalismo y el estudio anatómico. Destacan:
- Lorenzo Ghiberti: Maestro del relieve y el bronce (Puertas del Baptisterio de Florencia).
- Donatello: Destacó por su realismo y fuerza expresiva en madera, bronce y mármol (San Jorge).
El Legado de Miguel Ángel
Miguel Ángel fue el gran genio de la escultura del siglo XVI. Su proyecto del Mausoleo del Papa Julio II, con la figura de Moisés, ejemplifica su dominio de la terribilità. Asimismo, la Capilla Funeraria de los Médicis en San Lorenzo integra arquitectura y escultura de forma magistral. Sus últimas obras, como la Piedad, reflejan una búsqueda de la belleza interior que influiría profundamente en los escultores manieristas, quienes, al romper con la armonía clásica, anunciaron las complejas composiciones del Barroco.