Biogeografía y Formaciones Vegetales en España: Factores y Regiones

Introducción a la Biogeografía

La biogeografía es la ciencia que estudia la distribución de los seres vivos sobre la superficie terrestre. Esta clasificación se organiza en distintos niveles: reino, región, provincia y sector. Además, las especies pueden ser autóctonas (propias del lugar) o alóctonas (introducidas), y primarias o secundarias según su abundancia.

2. Factores de la diversidad biogeográfica

2.1 Factores físicos

El relieve influye en la vegetación a través de varios aspectos:

  • La altitud provoca un descenso de la temperatura (aproximadamente 0,5–0,6 ºC por cada 100 metros), lo que da lugar a la disposición escalonada de la vegetación en pisos, conocida como cliserie.
  • La orientación de las laderas genera diferencias entre la solana, más cálida y seca, y la umbría, más húmeda.
  • La exposición a los vientos: las zonas de barlovento reciben más precipitaciones, mientras que las de sotavento son más secas debido al efecto Foehn.
  • La pendiente puede dificultar el desarrollo de la vegetación.

El clima es el factor más determinante. Las temperaturas condicionan la presencia de especies, ya que el frío intenso y las heladas limitan su desarrollo. Las precipitaciones también son clave, tanto por su cantidad como por su intensidad y distribución anual, ya que influyen en los periodos de crecimiento vegetal.

La posición geográfica de España, situada entre Europa y África, favorece la mezcla de especies. En el caso de Canarias, su localización subtropical y su aislamiento explican su elevada riqueza florística.

El suelo también influye, ya que cada tipo (silíceo, calizo o salino) permite el desarrollo de determinadas especies adaptadas a sus características.

2.2 Factores humanos

La acción humana ha modificado profundamente la vegetación natural. La agricultura y la silvicultura sustituyen las formaciones naturales por especies de interés económico. La deforestación, causada por la tala de bosques para cultivos, infraestructuras o uso industrial, supone la desaparición de la cubierta vegetal. Los incendios forestales, muchos de ellos provocados, destruyen grandes extensiones (más de 100.000 hectáreas al año en España). Además, la contaminación y la erosión del suelo contribuyen al deterioro de los ecosistemas.

3. Regiones biogeográficas y formaciones vegetales

3.1 Región eurosiberiana

Se localiza en el norte peninsular, desde Galicia hasta los Pirineos, y presenta un clima oceánico, con precipitaciones abundantes y temperaturas suaves.

La formación vegetal más característica es el bosque caducifolio, compuesto por árboles altos, de hojas anchas que caen en otoño. Destacan el roble, en zonas más bajas, y el haya, adaptada a ambientes fríos y húmedos. El sotobosque es pobre debido a la escasez de luz.

También aparece la landa, formada por arbustos como el brezo o el tojo, generalmente como consecuencia de la degradación del bosque. Por último, los prados ocupan amplias extensiones y son característicos de este paisaje.

3.2 Región mediterránea

Es la más extensa, abarcando la mayor parte de la Península, Baleares, Ceuta y Melilla. Su clima se caracteriza por veranos secos, precipitaciones escasas e irregulares y fuertes contrastes térmicos.

La vegetación principal es el bosque perennifolio y esclerófilo, adaptado a la sequía mediante hojas pequeñas, duras y perennes. Las especies más representativas son la encina, muy extendida, y el alcornoque, más exigente en humedad. El pino aparece como especie secundaria. Este bosque suele transformarse en dehesas, que combinan el aprovechamiento forestal, agrícola y ganadero.

Cuando el bosque se degrada aparece el matorral mediterráneo, que puede ser de tres tipos:

  • La maquia (densa y alta).
  • La garriga (más baja y dispersa).
  • La estepa (propia de zonas muy áridas).

3.3 Vegetación de ribera

Se desarrolla a lo largo de los ríos, donde la humedad del suelo es constante. Está formada por especies hidrófilas como sauces, chopos o álamos, y se dispone en franjas paralelas al río.

3.4 Vegetación de montaña (región boreoalpina)

En las zonas montañosas, la vegetación se distribuye en pisos según la altitud (cliserie): basal, montano, subalpino, alpino y nival. Esta distribución depende del descenso de temperaturas, la orientación y la exposición al viento.

3.5 Región macaronésica (Canarias)

Corresponde al archipiélago canario, con clima subtropical, suelos volcánicos y gran riqueza de especies. Destaca la presencia de endemismos (especies exclusivas) y especies relictas (de gran antigüedad).

La vegetación se organiza también en pisos: zonas áridas en la base, bosques de laurisilva en áreas húmedas y pinares y vegetación de alta montaña en cotas superiores.