Evolución de la industria textil catalana, la siderurgia y la minería a lo largo del siglo XIX
La Industria Textil Catalana
En 1802 se prohibió la importación de algodón hilado del extranjero. Hacia 1830, solo este sector había iniciado su mecanización e industrialización en Barcelona. La introducción de la máquina de vapor en las fábricas textiles dio lugar a la producción en serie de tejidos de algodón a bajo precio, asequibles a la población de bajos ingresos, lo que permitía multiplicar las ventas y generar grandes beneficios. La política proteccionista de los gobiernos favoreció su expansión.
Sin embargo, la pérdida de las colonias en 1898 afectó muy duramente a este sector por la desaparición del mercado cubano. La reducción de la producción trajo como consecuencia la bajada de salarios y los despidos. En esta industria se trabajaba la lana, la seda y, cada vez más, el algodón. El foco principal estaba centrado en torno a Barcelona (Manresa, Sabadell) y tuvo, predominantemente, la forma de pequeñas empresas familiares. Este sector impulsó otras industrias, como la química, a la que compraba tintes, y la siderúrgica, que producía hierro para las máquinas textiles.
La Siderurgia
La demanda de hierro comenzó a crecer a partir de 1830, pero no puede hablarse de un despegue y un proceso de mecanización real porque faltó la demanda suficiente. La construcción del ferrocarril se realizó mayoritariamente con materiales del extranjero, mucho más baratos que los españoles debido a la escasez, baja calidad y alto coste del carbón nacional.
- Los primeros intentos se dieron en Málaga, pero el hierro era escaso y no había carbón.
- La primera empresa con un alto horno fue la de Mieres, que explotaba carbón local, pero carecía de hierro.
- Hasta 1880 no se impone el predominio de la siderurgia vizcaína en altos hornos. Allí había hierro, acceso por mar al carbón británico (más barato y de mejor calidad que el asturiano) y capitales provenientes de la minería y las finanzas.
Esta industria estaba concentrada en grandes empresas que en 1902 se fusionaron en Altos Hornos de Vizcaya. El sector quedó en manos de muy pocas familias de la burguesía vasca. Se crearon astilleros también en Vizcaya, donde se fabricaba material ferroviario, al igual que en Cataluña. Este sector también se benefició del proteccionismo estatal, sobre todo a partir de la Restauración.
La Minería
Los recursos mineros en España eran abundantes: hierro, carbón, plomo, cobre y mercurio. Las principales zonas de explotación eran Sierra Morena, Asturias, Vizcaya, León, Huelva y Almería. La Ley de Bases sobre Minas de 1868 facilitó que la mayoría de las minas se vendieran o arrendaran. Para explotarlas se crearon sociedades, lo que incrementó la extracción minera y la salida de una buena parte de los recursos que podrían haber servido para la industria propia.
España llegó a ser el mayor exportador de hierro de Europa, mientras que su producción siderúrgica interna era de las más bajas. Desde 1877 hasta 1925 se impusieron aranceles al carbón británico (de entre el 10% y el 20%) para obligar a los empresarios a consumir el carbón nacional, que era de peor calidad y más caro. Este sector alcanzó un gran desarrollo tanto en la cuenca asturleonesa como en la de Teruel.
Comparativa de la Revolución Industrial española con los países más avanzados de Europa
La Revolución Industrial se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en Gran Bretaña y, bajo el concepto de industrialización, se extendió décadas después a gran parte de Europa occidental y Norteamérica.
A) La Revolución Industrial en Gran Bretaña
- La Revolución Agrícola: Se produjo un crecimiento de la producción gracias a nuevos métodos de cultivo como la rotación cuatrienal (sistema Norfolk), que permitía sacar el máximo provecho a las tierras. La nueva maquinaria hizo que las tierras fuesen más productivas.
- Factor Demográfico: La caída de la mortalidad y el incremento de la migración del campo a la ciudad (éxodo rural) proporcionaron mano de obra abundante y barata, además de incrementar el mercado potencial.
- Factor Económico: Fue clave la acumulación de capital procedente del comercio colonial y el gran papel que jugaron la banca y la bolsa.
- Ámbito Político: En el Reino Unido no existía un Antiguo Régimen con un feudalismo fuerte ni privilegios marcados. El marco político era más liberal, con una mayor iniciativa individual dentro de un sistema parlamentario.
B) La Revolución Industrial en España
En España hubo un retraso debido, principalmente, a los problemas del sector agrario. Los factores del lento desarrollo fueron:
- Estancamiento agrícola e inmovilismo tecnológico.
- Mala red de transportes, lo que impidió el desarrollo de un mercado interior.
- Falta de poder adquisitivo de la población y un proteccionismo excesivo.
- Falta de inversión en el sector industrial y malas comunicaciones terrestres.
Este atraso generalizado fue provocado por dichos factores y por eventos perjudiciales como la Guerra de la Independencia, la emancancipación de las colonias americanas (pérdida del mercado colonial) o las Guerras Carlistas. Los procesos de desamortización no obtuvieron resultados positivos: la productividad agraria no evolucionó lo suficiente para impulsar un verdadero proceso industrializador. La falta de inversiones y la imposibilidad de acceso de los campesinos a la propiedad generaron una parálisis económica durante décadas.
La industrialización española fue lenta, débil y tardía en comparación con los países más avanzados. España se convirtió en un país exportador de materias primas minerales, siendo el primer productor de hierro. Sin embargo, en 1880, el parque de máquinas de vapor fijas era apenas una quinta o sexta parte del francés; la red ferroviaria tenía la menor densidad de Europa occidental y la marina de vela seguía superando a la de vapor. La historiografía coincide en el fracaso de la industrialización española en el siglo XIX, perdiendo el tren de la Revolución Industrial. Entre 1910 y 1913, los niveles de industrialización españoles seguían estando entre los más bajos de Europa.
C) Otros países europeos
En Bélgica y Francia actuaron fundamentalmente los mismos factores que en Inglaterra, especialmente los agentes demográficos y el éxodo rural. Desde la década de 1830, su proceso de industrialización se aceleró hasta alcanzar niveles británicos. No obstante, a diferencia de Inglaterra, en Francia y Bélgica el primer impulso industrializador llegó de la mano del Estado. Algo más tarde se industrializaron países como Alemania, Polonia, Rusia, España o Italia, todos con características similares, aunque con resultados muy diversos.