La filosofía moral de Aristóteles y la ética de Hume: Diferencias
En Aristóteles
La ética para Aristóteles es teleológica, en cuanto a que todo ser tiende hacia un fin según su naturaleza: la felicidad. Aunque, al ser una ética autónoma, implica que no estás obligado a seguirla si no lo deseas. Esta felicidad solo es alcanzable cumpliendo con la naturaleza humana y practicando en todo momento la virtud.
En Hume
Para Hume, bueno es lo útil y malo lo nocivo. Existe un instinto que nos hace apreciar lo bueno de lo malo, el cual mira hacia el interés general, alejándose así del egoísmo de Hobbes. La apreciación común de las acciones como virtuosas recae sobre su utilidad. La virtud siempre está determinada por un sentimiento agradable de aprobación.
Principio de causalidad en Aristóteles y en Hume
La teoría de Aristóteles afirma que el efecto es el resultado de las causas; conocemos una cosa a través de sus causas. Para conocer un efecto, es necesario conocer todas sus causas.
Hume, por el contrario, no afirma este principio de causalidad porque, según él:
- Nuestras impresiones son del pasado, no del futuro.
- No tenemos impresiones de la causalidad necesaria.
- Existe una unión de impresión a impresión, pero no es de causa-efecto, sino de simple sucesión. Por ejemplo: siempre que ha llovido me he mojado; hay una simple sucesión de hechos, pero no una unión causal.
Diferencias en la teoría del conocimiento: Hume frente a Platón
- Platón sostenía que toda percepción de lo sensible era engañosa y que todas las personas nacían con ideas innatas.
- Hume afirma que todo lo percibido por los sentidos es la única fuente verdadera de conocimiento; al nacer, nuestra mente es una página en blanco y todo lo que se aprende proviene de la experiencia.
Semejanzas y diferencias en la teoría del conocimiento: Hume y Aristóteles
Existe una semejanza en el punto de partida: Aristóteles afirma que nacemos sin saber nada, como una tabula rasa, y que el conocimiento empieza por los sentidos. La única fuente de conocimiento es la experiencia a través de la percepción.
Las diferencias radican en que Hume limita el conocimiento estrictamente a la percepción y eleva todo lo percibido a la categoría de idea.
El concepto de sustancia en Hume y en Descartes
Según Hume, todo nuestro conocimiento se reduce a impresiones e ideas; nuestro entendimiento está limitado por las impresiones, lo que impide abordar cuestiones abstractas como la sustancia, concepto al cual no corresponde ninguna impresión.
Desde Descartes, se había afirmado la realidad del “yo” como sustancia distinta de nuestros pensamientos mediante la intuición inmediata: “Pienso, luego existo”. Hume debe negar esto porque:
- Solo tenemos intuición de nuestras impresiones.
- El “yo” o “persona” no es una impresión, sino un sujeto supuesto al que se refieren nuestras impresiones, pero del cual no tenemos impresión directa.
- Nuestras impresiones son variables y sucesivas (dolor, tristeza, alegría), nunca constantes ni permanentes.
En consecuencia, no existe el “yo” como sustancia distinta de las impresiones.
Emotivismo Moral
Es la teoría ética según la cual el fundamento de la experiencia moral no se encuentra en la razón, sino en el sentimiento que las acciones y cualidades de las personas despiertan en nosotros. Aunque este término no aparece explícitamente en las investigaciones éticas de Hume, caracteriza su punto de vista.
El emotivismo moral se opone al intelectualismo moral, el cual afirma que el conocimiento es condición necesaria y suficiente para la conducta moral. El emotivismo se acerca más al sentido común al destacar la importancia de la esfera de los sentimientos y las emociones en la vida moral.
1) La esfera de la razón
- Está a la base del conocimiento del mundo, de la verdad y la falsedad.
- Descubre lo que hay.
- Nos enseña los medios para alcanzar los fines de nuestras acciones.
- Nos muestra las cosas tal y como son en la naturaleza.
- No es motivo de la acción.
2) La esfera del gusto
- Está a la base de la experiencia moral y la estética.
- Da el sentimiento de belleza y deformidad, de vicio y de virtud.
- No descubre nada nuevo, sino que crea rasgos: “embelleciendo y tiñendo todos los objetos naturales con los colores que toma del sentimiento interno”.
- Produce placer o dolor.
- Se convierte en motivo de acción y en impulso para el deseo y la volición.
Conclusión sobre la moral
La razón es insuficiente para decidir en asuntos morales; no puede establecer valores. Lo que la razón no logra, lo consiguen los sentimientos. La moral no es una cuestión de hecho, ni una relación de ideas, ni una correspondencia con la legalidad. Son los sentimientos los que valoran los hechos al contemplarlos de manera global.
En el análisis moral, debemos evaluar el conjunto de las circunstancias. La moral tiene que excitar las pasiones y provocar sentimientos. Los fines últimos de nuestras acciones no tienen explicación racional, simplemente son sentidos y deseados por sí mismos. En definitiva, el ser humano está escindido: razón y verdad por un lado, sentimientos y moralidad por el otro.