La Novela de la Generación del 98
La novela de la Generación del 98 agrupa a escritores, ensayistas y poetas profundamente afectados por la crisis moral, política y social que atravesó España a finales del siglo XIX. Sus rasgos distintivos son:
- Preocupación por España y gusto por lo castizo.
- Idealización del paisaje.
- Renovación de los géneros literarios.
- Pesimismo, actitud crítica y tendencia hacia el subjetivismo.
Sus ideales estilísticos se basan en la sobriedad, sencillez y precisión. En cuanto a su narrativa, la novela se configura en torno a un personaje, el interés del argumento reside en las discusiones de los personajes y la realidad se describe a través de la sensibilidad, no de forma objetiva.
José Martínez Ruiz, «Azorín»
En la obra de Azorín, la frontera entre novela y ensayo se difumina. Su estilo es preciso y claro, empleando la palabra justa y la frase breve. Sus descripciones destacan por una técnica miniaturista y una gran atención al detalle. Entre sus obras de carácter autobiográfico destacan: La voluntad, Antonio Azorín y Las confesiones de un pequeño filósofo.
Miguel de Unamuno y la Nivola
Miguel de Unamuno, cuya evolución ideológica fue del liberalismo al conservadurismo, centró su obra en el sentido de la vida, la angustia ante la muerte y la existencia de Dios. Para renovar la novela, creó la Nivola, un relato esencial centrado en el conflicto de conciencia donde se elimina el marco espacial y temporal.
Sus personajes son agonistas que buscan incesantemente a Dios. Obras clave:
- Paz en la guerra: sobre la vida en Bilbao durante el asedio carlista.
- Amor y pedagogía: sátira de la pedagogía científica.
- Niebla: centrada en problemas existenciales y de identidad.
- Abel Sánchez, La tía Tula y San Manuel bueno, mártir.
Pío Baroja: El Escepticismo Radical
Pío Baroja se caracteriza por su visión pesimista, su actitud solitaria e inconformista, y un escepticismo radical. Su narrativa se basa en la observación directa y una estructura abierta, a menudo protagonizada por un aventurero. Su estilo es claro, con frases cortas y diálogos naturales.
Su producción se divide en tres etapas, destacando trilogías como La lucha por la vida (La busca, Mala hierba, Aurora roja) y La raza (El árbol de la ciencia), además de sus Memorias de un hombre de acción.
El Novecentismo o Generación del 14
Situados entre la Generación del 98 y la del 27, los autores del Novecentismo huyen del sentimentalismo y rompen con la estructura argumental tradicional. Proclaman la renovación del lenguaje, el retorno a temas clásicos grecorromanos y el cosmopolitismo.
- Gabriel Miró: destaca por su melancolía y descripciones minuciosas (El obispo leproso).
- Ramón Pérez de Ayala: autor de Belarmino y Apolonio, donde analiza la duda trascendental.
La Novela de Vanguardia
Las vanguardias (futurismo, cubismo, ultraísmo y surrealismo) presentan una actitud provocadora, luchando contra las tradiciones mediante la experimentación y la yuxtaposición de imágenes.
Ramón Gómez de la Serna
Es el prosista más importante de este periodo. Inventó el género de la greguería, frases breves que definen objetos mediante relaciones metafóricas. Sus novelas, como El torero Caracho, se caracterizan por la ausencia de dramatismo, situaciones absurdas y personajes extravagantes.