Dualismo Platónico: Realidad, Conocimiento y el Alma en la República

El origen de la Teoría de las Ideas

La teoría de las ideas se va gestando en el pensamiento de Platón de un modo lento y progresivo. Cuando tuvo lugar la ejecución de Sócrates, Platón contaba con menos de treinta años. Este suceso marcó al joven filósofo de modo que renunció a cualquier intento de colaborar con el gobierno democrático de Atenas. Platón se retiró para dedicarse a la filosofía y la tarea de escritor, aunque nunca se despreocupó de los temas sociales y políticos de su época. Se dio cuenta, siguiendo el conceptualismo socrático, de que una polis justa depende de la educación que reciben sus ciudadanos y la reforma de la política se veía urgente.

Estos temas son tratados en La República, obra que tarda en redactar unos diez años. Esta obra es la primera en dar respuesta a la preocupación principal de Platón: la crisis de la polis. En ella aparece al completo la teoría de las ideas, que se apoya en tres dualismos: el dualismo ontológico, el epistemológico y el antropológico.

Ante la pregunta de qué es la realidad, Platón se da cuenta de que es una cuestión estancada desde las propuestas opuestas de Heráclito y Parménides: el primero propone un mundo de constante cambio y lucha entre polos opuestos; el segundo mantiene que la realidad es única, negando todo posible cambio y pluralidad. Platón entiende que ambos defienden posturas acertadas, pero que se refieren a dos realidades diferentes: Heráclito está describiendo el mundo sensible y Parménides el inteligible.

El Mundo Sensible

El mundo sensible está conformado por los objetos físicos que atestiguan nuestros sentidos. Se trata de un mundo de apariencias en un continuo devenir de entes materiales que nacen y perecen, y son plurales y heterogéneos. Este mundo es dependiente del mundo inteligible, ya que cada ente particular es una copia en físico de la idea correspondiente.

El Mundo Inteligible

Por otro lado, el mundo inteligible es el lugar donde habitan las ideas de las cosas. Se trata de realidades independientes, abstractas, perfectas, eternas, inmutables y subsistentes a las que accedemos por medio del conocimiento intelectual.

  • El Eidos: Es la esencia, aquello por lo cual cada cosa es lo que es; por esta razón, las ideas son únicas.
  • Participación: Si algo del mundo físico resulta bello es porque participa de la idea de belleza.

Las ideas del mundo inteligible están ordenadas de modo jerárquico:

  1. Ideas matemáticas: (la importancia de esta disciplina es un claro ejemplo de su aceptación de las tesis pitagóricas).
  2. Ideas éticas y estéticas.
  3. Idea Suprema: La Idea de Bien, principio ontológico y epistemológico de la realidad.

Dualismo Epistemológico: Doxa y Episteme

Platón diferencia dos grandes grados de conocimiento: doxa (opinión) y episteme (verdadero conocimiento). Según Platón, no es posible un saber riguroso acerca del mundo sensible, pues en este mundo solo nos encontramos con opiniones; solo del conocimiento de las ideas es posible un conocimiento verdadero.

El pasaje fundamental se encuentra en el libro VI de La República, en lo que se conoce como el mito de la línea:

  • Mundo sensible (opinión):
    • Eikasia (conjetura): trata de conocer las imágenes por medio de la imaginación (representado por las sombras en el mito de la caverna).
    • Pistis (creencia): por medio de los sentidos conocemos los entes naturales y artificiales (representado por los objetos transportados).
  • Mundo inteligible (episteme):
    • Dianoia (verdad deducida): estudio de los entes matemáticos.
    • Dialéctica: estudio de las ideas mediante la intuición intelectual (nous), culminando en la Idea de Bien.

Dualismo Antropológico y el Estado

En el campo de la ontología y de la epistemología, Platón también propone un dualismo para explicar la esencia del ser humano, bajo la influencia del pitagorismo. El ser humano es un ser compuesto de cuerpo y alma. Siendo el cuerpo una cárcel para el alma y el culpable de todos los males, Platón diseña un plan de vida virtuoso diferenciando tres partes en el alma:

  • Racional: cuya virtud es la sabiduría.
  • Irascible: cuya máxima virtud es la valentía.
  • Concupiscible: cuya virtud es la templanza.

La educación se convierte en el pilar básico para construir un Estado justo. Debe gobernar el rey filósofo, pues es quien posee el conocimiento necesario para ejercer el gobierno de un modo justo y prudente.