La partición de Europa
Las conferencias de Yalta y Potsdam establecieron el reparto de Europa en zonas de influencia entre los aliados. Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, tanto la URSS como EE. UU. trataron de ejercer la hegemonía en su zona de dominio y hacerse con el control de otras áreas en disputa. La rivalidad entre las dos potencias se inició a raíz de la formación de los nuevos gobiernos de la posguerra:
- La URSS: Propició que en los países ocupados por el ejército soviético, el Partido Comunista se hiciese con el poder, imponiendo las llamadas democracias populares.
- EE. UU.: Logró la exclusión de los partidos comunistas de los gobiernos de Europa Occidental, mientras intervenía militarmente en Grecia para frenar el avance comunista apoyado por la URSS.
Esta tensión entre los aliados derivó en una ruptura definitiva a raíz de dos hechos significativos: el Plan Marshall y la crisis alemana.
El Plan Marshall
En consonancia con la declaración del presidente Truman de apoyar a los gobiernos que solicitaran ayuda para oponerse al comunismo, EE. UU. ofreció una ayuda económica a los países europeos. Esta iniciativa consistió en cuantiosos créditos para comprar productos estadounidenses y reconstruir los países destruidos por la guerra. Para gestionar las ayudas se creó la Organización Europea de Cooperación Económica.
Como respuesta, la URSS prohibió a los países bajo su control beneficiarse de las ayudas ofrecidas por EE. UU. Mostró su voluntad de apoyar los movimientos revolucionarios en todo el mundo e instó la creación de la Kominform, una organización que aglutinaba a los partidos comunistas bajo directrices comunes.
El bloqueo de Berlín
Al terminar la guerra, Alemania quedó dividida en cuatro zonas de ocupación. Estados Unidos, Reino Unido y Francia decidieron unir sus zonas de ocupación, introducir una nueva moneda (el marco alemán) y crear un Estado federal alemán. En venganza por esta decisión unilateral, la Unión Soviética inició el bloqueo de las zonas de Berlín ocupadas por el resto de los aliados. Para proveerlas, Estados Unidos estableció un puente aéreo que garantizase la llegada de suministros hasta que el gobierno soviético decidió poner fin al bloqueo.
Los hechos que consumaron la división de Alemania fueron los siguientes:
- La URSS impulsó la creación de la República Democrática Alemana (RDA) con capital en Berlín oriental.
- El resto quedó integrado en la República Federal Alemana (RFA), con capital en Bonn.
La partición consolidó la ruptura entre el bloque occidental y el oriental, erigiéndose entre ellos un telón de acero. Unos años más tarde, la URSS decidió levantar un muro que dividía en dos la ciudad y se convirtió en símbolo de la Guerra Fría.
La creación de alianzas militares
En 1949 se firmó el Tratado del Atlántico Norte, origen de la OTAN, suscrito por EE. UU., Canadá y 10 países europeos. EE. UU. promovió alianzas y pactos militares similares en Asia y Oriente Medio. Por su parte, la URSS impulsó en 1949 una alianza de carácter económico en Europa Oriental, el COMECON, completada con una alianza militar: el Pacto de Varsovia. Desde 1950, los bloques enfrentados quedaron perfectamente definidos en Europa.
Diferencias ideológicas entre EE. UU. y la URSS
EE. UU. (Bloque Occidental)
- Capitalismo: Propiedad privada, economía de mercado, libertad de industria y comercio, con poca intervención del Estado.
- Sistema político democrático: Gobiernos representativos, elecciones libres, libertades individuales y colectivas.
URSS (Bloque Oriental)
- Comunismo: Propiedad estatal, economía planificada, inexistencia de mercado libre.
- Dictadura del proletariado: Control político del Partido Comunista, inexistencia de partidos y de elecciones libres, falta de libertades individuales.
¿Qué fue la Guerra Fría?
Fue una rivalidad entre los bloques de influencia (capitalista y comunista) y una tensión internacional permanente entre EE. UU. y la URSS. Se caracterizó por una actitud beligerante y el constante rearme. El enfrentamiento entre ambos no se realizó de forma directa, sino a través de conflictos periféricos, en los que se enfrentaban indirectamente mediante el apoyo político, económico y militar a sus aliados.
Hasta 1950, el escenario de la Guerra Fría fue Europa; a partir de esa fecha, se trasladó a otras zonas del mundo. El proceso de descolonización introdujo un nuevo elemento de rivalidad, dado que las grandes potencias estaban resueltas a impedir que los nuevos países independientes se aliaran con el bloque rival.