Modernismo y Generación del 98
El fin del siglo XIX y el principio del siglo XX están marcados por una serie de guerras en el contexto internacional (I Guerra Mundial) y de conflictos en el contexto nacional que marcaron la deriva del país. La literatura española, como la europea, se debatirá entre la vanguardia formal y el compromiso con la realidad.
De esta forma, el Modernismo y la Generación del 98 son dos corrientes distintas que se entrecruzan en la práctica; ambas son una reacción a una realidad que se rechaza, pero la primera escoge una actitud centrada en la estética, mientras que la segunda es de tipo trascendental.
El Modernismo: Renovación Estética
El Modernismo es un movimiento cultural de renovación estética que se desarrolla entre 1880 y 1920. En literatura, su propulsor fue el nicaragüense Rubén Darío, quien acuñó el término en su obra lírica Azul, con el sentido de “expresión moderna”.
- Influencias: Surge de la síntesis del Parnasianismo y el Simbolismo franceses.
- Temática: Huida de la realidad cotidiana, expresión de malestar ante las convenciones sociales y búsqueda de una belleza absoluta.
- Estilo: Arte cosmopolita, elegante y exótico que rechaza lo burgués. Utiliza ambientes medievales, clásicos, legendarios, orientales y parisinos.
- Lenguaje y métrica: Léxico culto con neologismos y arcaísmos. En métrica, destaca la búsqueda del ritmo y la musicalidad mediante versos como el alejandrino o el dodecasílabo.
Tras Azul, Rubén Darío culmina la sensibilidad modernista con la obra Prosas Profanas.
Exponentes del Modernismo español
El Modernismo español es más brillante, con menos alardes formales y más intimista. Destacan:
- Manuel Machado: Con una lírica ágil y grave (Alma, Apolo y Cante Hondo).
- Antonio Machado: Estilo intimista, sobrio y simbolista (Soledades).
- Valle-Inclán: Autor de las 4 Sonatas.
- Juan Ramón Jiménez: En su etapa sensitiva (Arias Tristes, Elegías, La soledad sonora y Platero y yo).
La Generación del 98: Reflexión y Cambio
La Generación del 98 parte de la necesidad de reflexión y cambio, expresada en un manifiesto publicado por Baroja, Azorín y Maeztu; a ellos se unen Unamuno, Valle-Inclán, Antonio Machado y Ganivet.
Sus dos grandes preocupaciones son España y el sentido de la vida, que se concretan en:
- Subjetivización del paisaje.
- Análisis de la intrahistoria.
- Conflictos personales y angustia vital.
Su estilo es antirretórico, sencillo y sobrio, con preferencia por la novela y el ensayo.
Autores destacados
- Pío Baroja: Destaca por su concepción pesimista y rebeldía institucional. Obras: Tierra vasca, La lucha por la vida, La raza y El árbol de la ciencia.
- Azorín: Prosista excepcional, domina la descripción detallada. Obras: La voluntad, Antonio Azorín, Los pueblos y Castilla.
- Unamuno: Expresa desasosiego existencial. En su narrativa acuña el término “nivola” (Niebla, La tía Tula). En ensayo destaca En torno al casticismo.
- Antonio Machado: Integra el grupo con Campos de Castilla, donde sublima el paisaje y critica la España actual.
- Valle-Inclán: Gran innovador del teatro. Su obra evoluciona desde el ciclo mítico (Comedias bárbaras) y la farsa (La marquesa Rosalinda) hasta el esperpento (Luces de bohemia), una deformación sistemática de la realidad para criticar la corrupción social.