Fundamentos y Evolución del Arte y la Arquitectura Islámica

Características Generales del Arte Islámico

El arte islámico ha evolucionado desde distintas fuentes como la romana, la paleocristiana o bizantina, que se entremezclaron en su primera arquitectura, junto al arte persa sasánida y los estilos del centro de Asia. Dos rasgos dominantes del arte y la arquitectura islámica son la importancia de la decoración y la composición espacial de la mezquita, elementos que estuvieron íntimamente ligados a la doctrina islámica y se desarrollaron en los primeros tiempos de la religión.

Periodización Histórica

El desarrollo del arte islámico se divide tradicionalmente en tres periodos fundamentales:

  • El período de formación: Coincide aproximadamente con el califato Omeya.
  • El período medio: Abarca la época de los califas Abasíes.
  • El periodo final: Transcurre entre los siglos XIII y XVIII.

El Lenguaje Decorativo y la Simbología

En las mezquitas predominaba un lenguaje decorativo que prescinde de la figuración (aniconismo), aunque intenta transmitir los conceptos de razón divina y el orden del Universo. La ornamentación se realiza mediante tres fórmulas decorativas principales:

  • Geométrica: Basada en polígonos, estrellas y lazos combinados.
  • Epigráfica: Utiliza la escritura con inscripciones coránicas.
  • Vegetal estilizado o ataurique: Denominado también «arabesco» en Occidente. Consiste en una abstracción de las vides, las hojas de acanto y roleos de tradición romana.

Es importante notar que la representación humana y animal sí se encuentra en ámbitos profanos como los baños, los palacios y otros edificios civiles.

Elementos Arquitectónicos Típicos

Junto a la decoración, la mezquita presenta elementos arquitectónicos distintivos como el arco de herradura y el capitel. La evolución del capitel hispanomusulmán revela la vitalidad de la estética musulmana, destacando tipologías como:

  • Capiteles de acarreo.
  • Capitel de avispero.
  • Capitel encintado.
  • Capitel de mocárabe y de ataurique.

Urbanismo y Principales Edificios

Las ciudades hispanomusulmanas se caracterizaban por ser laberínticas. En su centro neurálgico se alzaba la mezquita, que funcionaba como lugar de oración, centro de enseñanza islámica y tribunal de justicia.

Estructura de la Mezquita

La mezquita posee una estructura sencilla inspirada en el oratorio provisional que el Profeta construyó en el patio de su casa en Medina. Consta de varias partes ordenadas en un eje longitudinal:

  • Haram (sala cubierta): Compuesta por arcos distribuidos en naves longitudinales (verticales) y transversales (horizontales).
  • Mihrab: Nicho vacío perforado en el muro frontal de la qibla, cuya dirección está orientada hacia el santuario de la Kaaba en La Meca.
  • Maqsura: Espacio especial delante del mihrab, acotado para el califa durante la ceremonia del viernes en la mezquita-aljama, con el fin de protegerlo de posibles atentados.
  • Sahn (patio): Espacio al aire libre rodeado de pórticos o galerías. Contiene el sabil (fuente de abluciones) para que los fieles se purifiquen antes de entrar al recinto sagrado.
  • Alminar: Elemento vertical que rompe la horizontalidad del conjunto. Desde allí, el muecín llama a los fieles a la oración cinco veces al día: al alba, al mediodía, al comienzo de la tarde, al crepúsculo y por la noche.

El Comercio y la Vida Social: El Zoco

El zoco o mercado se situaba habitualmente al lado de la gran mezquita del viernes. Las tiendas se distribuían según el prestigio de los artículos:

  • Los libros y perfumes ocupaban los puestos más cercanos a la entrada de la mezquita.
  • A continuación, se situaban los cambistas, los puestos de alimentación y los de utensilios domésticos.
  • Los géneros caros (joyas, telas bordadas o artículos de lujo) se vendían en la alcaicería, un recinto cerrado, cubierto y custodiado dentro del zoco.
  • En las calles próximas abundaban los fundaq (alhóndigas), que contaban con establos y almacenes.

Instituciones y Edificaciones Civiles

Otras construcciones esenciales en la ciudad islámica incluían:

  • Madrasa: Escuela teológica coránica. Su forma, basada en la arquitectura sasánida, dio lugar a un nuevo tipo de mezquita difundido por países como Irán (ej. Mezquita de Ispahán, siglo XI).
  • Maristán: El hospital.
  • Hamman: Baños para el aseo personal. Tenían horarios diferenciados (mañana para hombres, tarde para mujeres) y solían ser servicios gratuitos por la obligación coránica de la ablución. Con el tiempo evolucionaron hacia los baños turcos. El término árabe «alhama», presente en numerosos pueblos españoles (ej. Alhama de Almería, Alhama de Granada), delata el prestigio de sus balnearios terapéuticos.
  • Qubba: El tipo más funcional de mausoleo, consistente en una sala cuadrada cubierta con cúpula.
  • Ribat: Convento fortificado provisto de patio de armas y baluartes. Ejemplos notables son San Carlos de la Rápita (Tarragona) y Santa María de la Rábida (Huelva).