historia

LAS PRIMERAS INICIATIVAS DEL NAZISMO

La crisis económica de los años treinta creó un clima favorable a la exacerbación de los
nacionalismos y al apogeo de las soluciones totalitarias. Una serie de hechos pusieron fin al breve
periodo de cooperación internacional de la segunda mitad de los veinte.
Cuando Hitler llegó al poder en Alemania, se manifestó la debilidad de la Sociedad de
Naciones porque aunque reconocíó a Alemania en pie de igualdad con otros países, Alemania la
abandonó cuando se propuso una conferencia de desarme. Con ello quedaba patente que Hitler no
pensaba someter a ningún tipo de arbitraje el rearme alemán.
A partir de ahí, Hitler fue conculcando las limitaciones del tratado de Versalles, el primer
objetivo era crear un gran Estado nacionalsocialista de base racial (Gran Reich) más allá de las
fronteras fijadas en Versalles y luego se quiso dotar de un “espacio vital” a través del
expansionismo y la guerra.

El primer paso fue el intento de anexionar Austria en 1934, anexión que estaba prohibida en
el tratado de Versalles. La anexión se abortó por la intervención de Mussolini.
En 1935 Hitler se anexiónó el Sarre tras un plebiscito, restablecíó el servicio militar
obligatorio, reforzó el ejército y creó la fuerza aérea (Luftwaffe).
Francia intentó aislar diplomáticamente a Alemania. En 1935 en la Conferencia de Stressa

Francia logró firmar un acuerdo con Italia y Reino Unido para asegurar la independencia de Austria

y contra la política de Hitler. La red de alianzas se cerró con el pacto Franco-soviético y soviético-
checoslovaco.


LA COLABORACIÓN ENTRE LOS ESTADOS FASCISTAS

El eslabón mas débil de esta coalición antialemana fue Italia. Entre 1935 y 1936 Italia
invadíó y conquistó Etiopía, lo que provocó la oposición de las potencias europeas. La Sociedad de
Naciones condenó esta acción y decidíó adoptar sanciones económicas contra Italia. La respuesta de
Mussolini fue romper los pactos de Stressa, aproximarse a Alemania y abandonar la Sociedad de
Naciones.
Alemania dejó de estar aislada en Europa y retomó la iniciativa. En 1936 Hitler ordenó la
ocupación de la zona desmilitarizada de la Renania, lo que rompía el tratado de Versalles y la
principal garantía de la seguridad de Francia. Las potencias europeas aceptaron la situación, pues
sobreestimaron la capacidad bélica alemana. La pasividad de las democracias fue percibida por
Hitler y Mussolini como debilidad ante los hechos consumados.
El estallido de la Guerra Civil española en Julio de 1936 puso una vez más en evidencia la
debilidad de las democracias occidentales. En Agosto se logró un acuerdo de no intervención
firmado por 25 países entre los que estaban Alemania, Italia y la URSS. El acuerdo se rompíó
pronto porque Alemania e Italia ayudaron con tropas y material bélico a los sublevados y la URSS a
la república con armas y técnicos.
La Guerra Civil española facilitó la alianza entre Hitler y Mussolini que, en Octubre de 1936,
forjaron el “Eje” Roma-Berlín. En Noviembre Alemania y Japón firmaron el Pacto Antikomintern
contra la URSS, al que se adhirieron Italia y la España de Franco en 1937.


EL CAMINO HACIA LA GUERRA.Reforzados los lazos entre Alemania, Italia y Japón, Hitler tomó la iniciativa a finales de
1937. El temor de las democracias a la guerra les llevó a una política de apaciguamiento que incluía
cesiones a los dictadores.
En el protocolo Hossbach Hitler desveló sus planes a sus colaboradores. Planteó la idea del
“espacio vital” como algo necesario para la autarquía y el rearme. Ello se debía a que Alemania
necesitaba nuevos territorios para la obtención de materias primas y alimentos.
Tras los éxitos deiplomáticos de Hitler y ante las débiles respuestas de las democracias, en
Marzo de 1938 las tropas alemanas entraron en Viena y se celebró un plebiscito que ratificaba la
anexión de Austria (Anschluss) al Tercer Reich.
El siguiente paso fue Checoslovaquia. La excusa fue que en Los Sudetes, regíón minera e
industrial, vivían tres millones de alemanes. La anexión de Los Sudetes no contó con la
conformidad de Checoslovaquia, pero Francia, Reino Unido e Italia aceptaron la anexión en la
Conferencia de Múnich en Septiembre de 1938. Las protestas checoslovacas hicieron que en Marzo
de 1939 fuese invadido todo el territorio y se fundase un protectorado alemán. También en Marzo
Alemán ia conquistó el puerto lituano de Memel y en Abril Mussolini invadíó Albania. En Mayo
Hitler y Mussolini firmaron el Pacto de Acero.La ocupación de Checoslovaquia puso en evidencia el fracaso de la política de
apaciguamiento con Alemania y se empezó a temer por Polonia, con la que Francia y Reino Unido

firmaron un pacto en Agosto de 1939. A este pacto no se sumó la URSS por los recelos de los
polacos, con lo que la URSS terminó firmando el Pacto germano-soviético el 23 de Agosto de 1939.
Se trataba de un pacto de no agresión entre ambas potencias, en el que se prevéía el futuro reparto
de Polonia y se reconocían los derechos soviéticos sobre Finlandia y los países bálticos.
Respaldada por el pacto, el 1 de Septiembre Alemania invadíó Polonia. Reino Unido y Francia declararon la guerra a Alemania el 3. Comenzaba la Segunda Guerra Mundial.


EL EXPANSIONISMO DE JAPÓN

Otro escenario del conflicto se desarrolló en Asía y el Pacífico. Japón, que estaba muy
afectado por la crisis de los años treinta vio en el expansionismo la salida a sus problemas. En 1931
ocupó Manchuria. Ante la falta de respuestas entre 1932 y 1937 conquistó el resto de China y todo
el sudeste asíático.