LAS CÉLULAS

1. EL SENTIDO DE LA VIDA.
¿Para qué vivimos? ¿Qué es la felicidad? ¿Quién soy yo? ¿Por qué el dolor y la muerte? ¿Cualquier tipo de vida es buena?
Estas y otras muchas preguntas similares surgen inevitablemente a lo largo de la vida. A veces parece que podemos vivir sin plantearlas y sin responderlas, pero, de vez en cuando, determinados acontecimientos de la vida humanacomo la enfermedad, la misma vida y la muerte nos las evocan de nuevo. Tarde o temprano estas preguntas exigen respuesta, ya que la felicidad personal depende en gran medida de la capacidad que la persona tenga para responderlas en profundidad.
Nuestra felicidad depende de nuestras elecciones y de nuestras opciones. A través de ellas construimos día a día el sentido de nuestra vida.


A  lo largo de la historia de la humanidad se ha intentado dar respuestas sobre el sentido de la vida. Las podemos agrupar en tres grandes grupos:
− Las ciencias empíricas y los humanismos. − Las ciencias ocultas.
− Las religiones.
a) Lascienciasempíricasyloshumanismos.
Las ciencias empíricas buscan responder a las preguntas sobre el sentido de la vida solamente desde el plano de la razón humana, es decir en la ciencia, en lo que se puede comprobar científicamente. A partir del desarrollo de las ciencias en los últimos siglos, a la hora de responder a las preguntas sobre el sentido de la vida, se prescinde cada vez más de Dios.


Antes, los que se preguntaban sobre el origen del mundo y del hombre eran los filósofos; pero hoy día, estas preguntas son investigadas por las ciencias llamadas empíricas como la Física, la Química, la Biología, la Geología, la Arqueología, la Antropología, las Matemáticas, la Medicina y, en el campo de lo personal, la Psicología y la Psiquiatría.
La carácterística principal de estas ciencias es que buscan la respuesta a las preguntas últimas dentro de los límites de la razón (es decir lo que se puede comprobar científicamente). Para eso, utilizan para eso el método científico de formular hipótesis y comprobarlas empíricamente.
Los humanismos en sentido amplio reflexionan filosóficamente sobre el ser humano.


b) Lascienciasocultasylamagia.
El interés de las personas por conocer su futuro y encontrar respuestas a sus dudas es muy antiguo. El origen de la astrología y las ciencias ocultas se remontan a la civilización de los caldeos (en la antigua Mesopotamia, que es la actual Irak) unos 3.000 años a. C. Las ciencias ocultas aceptan una fuerza o algo superior a este mundo, pero no lo consideran como personal. En el caso de la magia, el vudú, la hechicería etc., se trata de dominar las fuerzas de la naturaleza directamente, por medio de encantamientos y conjuros. En el caso de la astrología, las cartas astrales o el tarot se pretende llegar a resolver los problemas y las angustias de una persona, partiendo del supuesto de que los astros influyen en las personas. En el caso del espiritismo se trata de averiguar el futuro consultando a los espíritus que vagan por el mundo.


Hoy día han resurgido con fuerza las ciencias ocultas. Muchas personas andan preocupadas por su futuro y su sentido de la vida, de ahí que busquen sus respuestas en lo oculto, lo extraño, lo esotérico, o en el “Más Allá”.
Sin embargo, estas ciencias ocultas se suelen presentar a la gente como verdaderas ciencias. Muchos las califican como Pseudo − Ciencias porque dan como ciertos unos fenómenos que no se pueden comprobar científicamente.


c) LasReligiones.
“De múltiples maneras en su historia y hasta el día de hoy, los hombres han expresado su búsqueda de Dios por medio de sus creencias {…}. A pesar de las ambigüedades que pueden entrañar , estas formas de expresión son tan universales que se puede llamar al hombre un ser religioso ( CEC, no 28).
Todas las religiones históricamente han cumplido la función de dar sentido a la vida y responder a las preguntas últimas recurriendo a un Ser trascendente y Absoluto.
RELIGIÓN – 1o BTO | Reyes Martín Villar
 
Cada cultura se lo ha imaginado y concebido de distinta manera, pero lo más curioso es que todas las culturas de la Tierra y a lo largo de todos los tiempos hayan creído en un Ser trascendente y Divino al que se le llama Dios, creador de todo y a quien hay que darle culto.


– LOS HUMANISMOS.
El humanismo, en sentido genérico, articula, con ligeras variantes, la respuesta al sentido de la vida de muchas personas de hoy, de nosotros mismos, a veces sin saberlo. En los siglos XIX y XX existieron algunos pensadores o filósofos cuyas ideas han contribuido mucho al desarrollo de esta mentalidad.
La Edad Media era una época Teocéntrica y nadie dudaba de Dios. Pero en el Renacimiento, el hombre comienza a ponerse en el centrodel universo. Surgeasí la épocaantropocéntrica enel Siglo XVI, que se acrecentará posteriormente con los descubrimientos científicos y el desarrollo de la ciencia y la técnica.A partir de entoncesel hombre se siente capaz de dominar la naturaleza y busca la respuesta a las preguntas del sentido de su vida en las ciencias. Las ciencias, al utilizar el método científico sólo creen en lo que se puede comprobar científicamente


Carácterísticas del Humanismo del Siglo XVI:
 Interés por la recuperación de la cultura de la Antigüedad clásica.
 El antropocentrismo o consideración de que el hombre es importante, su
inteligencia el valor superior.
 Se restaura la fe en el hombre contemporáneo porque posee valores
importantes: optimismo radical en el ser humano. La fe se desplaza de Dios
al hombre.
 Se vuelve a apreciar la virtud de tradición clásica, el esfuerzo en la
superación, y el conocimiento y disfrute de lo sensorial.
 La razón humana adquiere valor supremo.
 En las artes se valora la actividad intelectual y analítica de conocimiento.
 Vuelta al pacifismo: el odio por todo tipo de guerra.
 El deseo de la unidad política y religiosa de Europa bajo un sólo poder político
y un solo poder religioso separado del mismo: se reconoce la necesidad de
separar moral y política; autoridad eterna y temporal.
 La idealización y estilización platónica de la realidad. Se pinta la realidad
mejor de lo que es, se la ennoblece.
 La lógica aristotélica frente al argumento de autoridad medieval: la imprenta
multiplica los puntos de vista y los debates, enriqueciendo el debate intelectual y la comunicación de las ideas. Se ponen de moda los géneros del diálogo y la epístola, todo lo que suponga comunicación de ideas. Se propone la libre interpretación de la Biblia y su traducción a las lenguas vulgares (Lutero), frente al reduccionismo medieval de reducir su interpretación a la del Papa (Reforma o protestantismo).
 Búsqueda de una espiritualidad más humana, interior, más libre y directa y menosexterna y material


su traducción a las lenguas vulgares (Lutero), frente al reduccionismo medieval de reducir su interpretación a la del Papa (Reforma o protestantismo).
 Búsqueda de una espiritualidad más humana, interior, más libre y directa y menosexterna y material
3- EL SENTIDO DE LA VIDA PARA ALGUNOS HUMANISTAS DEL Siglo XIX Y XX.
3.1- LUDWIG FEUERBACH. EL PADRE DEL ATEÍSMO MODERNO.
Ludwing Feuerbach nacíó en Baviera, en 1804. Estudió teología en Berlín. En esta misma ciudad fue discípulo de Hegel. Si bien al principio estuvo muy influenciado por él, rápidamente criticó la ideología de su maestro siguiendo dos ejes que fueron
la base de su pensamiento: la concepción antropológica de toda religión y la crítica materialista del pensamiento especulativo. Su carácter crítico sobre la religión no le permitíó ejercer la docencia hasta la revolución de 1848. Feuerbach se convirtió en el maestro del pensamiento de los jóvenes hegelianos. Sobre todo, tuvo influencia en Marx y Engels. Murió en 1872 en Rechenberg, cerca de Núremberg (Alemania).
La filosofía de Feuerbach se inicia en discusión abierta con la teología. Entiende que la filosofía es independiente de la religión. En el centro y como eje de su pensamiento instala al ser humano y por lo tanto a la antropología.
Así, los anhelos y las pretensiones e ideas religiosas son una carácterística específica del ser humano por lo que la religión quedaría inscrita en la antropología, la cual debe explicarla.


sus cualidades, negándoselas a sí mismo. De este modo, reserva para sí lo que en él hay de más bajo y se considera nada frente al Dios que ha creado.
Concepto de enajenación:
De su crítica a la religión se desprende este concepto, tal vez el más influyente de su obra. Parte de una inversión de términos: sujeto por predicado. Dios no crea al hombre, el hombre crea a Dios proyectándose y proyectando sus mejores atributos en él. Es, entonces, simplemente un producto del hombre. Pero este producto se vuelve ajeno a su productor y lo domina. Las propiedades del hombre se enajenan en Dios, el objeto aparece con vida propia y domina al sujeto. Para Feuerbach, esta enajenación estaba en la conciencia humana, y un simple acto de la misma podía resolverla.
La conclusión para Feuerbach es que el hombre religioso es un ser alienado (se ha hecho extraño a sí mismo). Por eso hay que acabar con la religión para que el hombre vuelva a ser el mismo. La religión quedará superada cuando el hombre reconozca que no hay más Dios que el hombre mismo.
El sentido de la vida para Feuerbach es que el hombre se dé cuenta que está alienado y luche para evitar esto.
La crítica a Feuerbach consiste en que la suposición de que el hombre sin Dios se realiza más plenamente no está comprobada científicamente ni se puede demostrar. Y, ¿podemos demostrar que es más feliz el ser humano sin Dios? ¿Está más a gusto consigo mismo?
La existencia de Dios no se puede demostrar científicamente pero tampoco se puede demostrar científicamente que Dios no exista.


3.2- EL COMUNISMO DE Karl Marx.
Karl Marx, (Tréveris, Alemania, 5 de Mayo de 1818 – Londres, Reino Unido, 14 de Marzo de 1883), fue un intelectual y militante comunista alemán de origen judío. En su vasta e influyente obra, incursiónó en los campos de la filosofía, la historia, la sociología y la economía. Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno y del marxismo. Sus escritos más conocidos son el Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Engels) y el libro El Capital.
 Las teorías de Marx sobre la sociedad, la economía y la política, que se conocen colectivamente como el marxismo, sostienen que todas las sociedades avanzan a través de la dialéctica de la lucha de clases. Fue muy crítico de la forma socioeconómica vigente de la sociedad, el capitalismo, al que llamó la “dictadura de la burguésía”, afirmando que se llevaba a cabo por las acaudaladas clases alta y media para su propio beneficio.Marx parte de lo que él llamaba realidad histórica concreta. Y esa realidad viene marcada por la economía, el trabajo y sus problemas.
Afirma que el ser humano transforma la naturaleza mediante el trabajo. El trabajo es una actividad del hombre en que este se encuentra con la naturaleza.
El modo de transformar la naturaleza para satisfacer las necesidades de las personas se llaman fuerzas de producción. Esto es lo que determinan cómo son las sociedades (por ejemplo, si las fuerzas de producción son primitivas, la sociedad será primitiva, si las fuerzas de producción son modernas, la sociedad será moderna).


Marx concluye que la sociedad en la que vive es capitalista. Analiza el sistema capitalista y observa que el trabajo no humaniza al hombre, sino que lo aliena (lo hace extraño a sí mismo) porque este sistema establece dos clases sociales: Burguésía y Proletariado.
La Burguésía controla los medios de producción (fábricas, máquinas y capital) y explota y se aprovecha del proletariado que ponen la fuerza y el trabajo. Con este sistema unos hombres viven alienados en favor de otros (es decir los trabajadores viven esclavizados por sus patrones que sólo se preocupan que ganar dinero) por lo que Marx propone el comunismo como modelo social y la lucha de clases. El comunismo para Marx consiste en que no haya propiedad privada de los medios de producción y por tanto no habrá clases sociales.
Para Marx la religión es el opio del pueblo. La religión lo único que hace es favorecer el sistema capitalista y a los ricos, y se dedica a consolar a los pobres y a los que sufren prometiendo un futuro mejor (el cielo, el paraíso).
Al igual que Feuerbach, Marx también piensa que la religión no hace al hombre, sino que el hombre hace la religión. Por eso, si la religión no humaniza, sino que aliena,


hay que abolir la religión para que el pueblo se dé cuenta de la realidad y sus problemas.
El sentido de la vida para Marx es establecer una sociedad sin propiedad privada ni clases sociales, en el que no haya religión y todos puedan participar de los bienes y lo tengan todo en común.
La crítica a Marx. Con respecto a la frase de que la religión es el opio del pueblo, (es decir que la religión actúa de manera que la gente pobre se resigne a su suerte), hay que decir que, aunque la religión ha actuado a veces así, no por eso se puede negar la existencia de Dios. Sin embargo, en América Latina y África, la Iglesia es la primera defensora de los pobres y sus derechos y la que denuncia la opresión de los ricos. La Iglesia siempre ha trabajado por los pobres y en favor de estos, siempre les ha ayudado, si bien también ha cometido muchos y graves errores. Pero las actitudes de la Iglesia no se deben confundir con su doctrina.
Además, si los bienes se repartieran justamente y desaparecieran las clases sociales: el dolor, la enfermedad y la muerte continuarían existiendo. Y la gente continuará preguntándose sobre el sentido de la vida


 EL Nihilismo de F. Nietzsche.
Nace en 1844 cerca de Leipzig, en el seno de una familia de pastores protestantes. Es educado muy severamente en la religión protestante. Estudia Filología clásica y a los 24 años es profesor de lenguas clásicas en la universidad de Basilea. En 1871 se pone enfermo y se retira de su profesión. Su vida transcurre en continuos viajes por Europa buscando salud y reposo. En 1899 sufre un ataque de locura del que ya no se recuperará y muere en 1900. Sus obras principales son Así habló Zaratrusta, Más allá del bien y del mal, la voluntad de poder, Genealogía de la moral, Ecce Homo, el anticristo.
Nietzsche parte de un dato básico: La propia vivencia de la experiencia de la vida que suele ser de insatisfacción, es decir la vida está llena de experiencias negativas, dolor, enfermedad, sufrimiento, etc. Para Nietzsche la vida nos inquieta, nos amenaza, no la podemos controlar ni dominar.
Debido a esa insatisfacción, necesitamos apoyarnos en algo o en alguien, porque no somos capaces de soportar nuestra debilidad solos en la vida.
Para Nietzsche, las personas están insatisfechas, tienen un resentimiento hacia lo real que hace surgir un mundo Suprahumano (según Nietzsche el mundo suprahumano es un mundo irreal que es, en definitiva, el mundo de la moral y de Dios).
Ese mundo irreal, creado por el resentimiento hacia lo real es un mundo aparente, es decir, no existe. Para Nietzsche se lo ha inventado el hombre.


de la vida, el instinto, la fuerza, el poder, el placer) y Apolo (el Dios griego de la razón, las ideas, el orden).
Desde el filósofo griego Sócrates, se ha impuesto la concepción apolínea de la vida. Y la moral cristiana ha consolidado esta concepción apolínea, del débil y del resentido. Por eso, según Nietzsche, el cristianismo ha predicado la humildad, la sencillez, la pobreza, la abnegación, el arrepentimiento (moral de débiles o esclavos).
Pero en la época actual (Nietzsche se refería al Siglo XIX que es el que le tocó vivir) hay una crisis de Religión y la religión terminará por desaparecer porque Dios ya no es necesario. Es un acontecimiento inevitable, por lo que Nietzsche propone acelerar la muerte De Dios y asumir la nueva situación.
Por eso Nietzsche proclama la muerte de Dios y a partir de ahí el hombre ya podrá vivir: “Muerte a Dios, viva el hombre, su vida y su existencia”. Pero sin moral y sin Dios queda el Nihilismo (del latín Nihil) que significa: La nada. Si la gente ya no cree en Dios y ya no tiene moral, queda la nada. Esa nada hay que llenarla de algo.
Para superar la Nada, el hombre debe caminar hacia el Superhombre. El superhombre para Nietszche es el que debe superar la moral de esclavos y el resentimiento hacia la vida. A partir de ahora el hombre debe caminar hacia el superhombre que vive sin ninguna trascendencia.


l sentido de la vida para Nietzsche es darle la vuelta a la moral de esclavos, olvidarse de Dios y caminar hacia el superhombre que vivirá sin acordarse de ninguna trascendencia.
La fórmula que encuentra Nietzsche para expresar el sí a la vida es el eterno retorno (se refiere a un movimiento circular indefinido que se repite constantemente). Como el hombre ya no puede aspirar a lo trascendente, Nietzsche introduce esta idea, tomada de la antigüedad (Heráclito) para afirmar a toda costa la inmortalidad de las personas.
 crítica a Nietzsche. La propuesta de Nietzsche recuerda el famoso mito griego de Prometeo. Este mito nos cuenta las aventuras de este joven griego que quería ser como Dios y luchó contra Zeus, y robó el fuego y la inteligencia para dárselo a los hombres. La conclusión del mito es que la inmortalidad solo es para los dioses y no para los hombres. Repite este mito, ya superado.
Nietszche creía que, si el hombre abandonaba la creencia en Dios y caminaba hacia el Superhombre, sería libre absolutamente y más feliz, sin embargo, esta idea no se ha cumplido. En muchos casos Dios es sustituido por los ídolos como el dinero, el poder, el placer, el sexo, personajes famosos, cantantes, deportistas, multimillonarios, etc. A estos son los que se adoran. Y para conseguir dinero, poder, placer, se llega, a veces, incluso a pisotear a otras personas.


Lamentablemente detrás de las matanzas racistas que hicieron los Nazis en los campos de concentración está la idea de Superhombre de Nietzsche, puesto que ellos creían en la superioridad de la raza aria frente a las demás razas de la tierra.
No pasemos por alto que dentro del grupo de los débiles que eran los que debían ser pisoteados por los superhombres, Nietzsche incluía a las mujeres, puesto que las consideraba como inferiores y débiles. Este pensamiento, claro está, es también reflejo de su época.
El sentido de la vida para Nietzsche era superar esa moral que él llamaba de esclavos, y que cada uno decida en su vida lo que está bien y lo que está mal (es decir se cree sus propios valores, y se haga su propia moral). El riesgo aquí es que el ser humano se guiará por sus instintos y sus apetencias, hasta pisará a los débiles e indefensos, como vemos en muchas ocasiones.
Con respecto a la famosa frase de la muerte de Dios, Nietzsche y unos cuantos profetizaron una sociedad sin religión y sin Dios, pero no dejaron el espacio de respeto a quienes comprenden que el ser humano es un ser religioso y busca el sentido de la vida en la religión y concretamente en algunas de sus múltiples manifestaciones.
Claramente muchas de las ideas de Nietszche provienen de la imagen de Dios que él había experimentado en su severa educación: un Dios terrible, castigador y justiciero.


 Sigmund Freud Y LA TEORÍA PSICOANALÍTICA.

Nacíó el 6 de Mayo de 1856, en Moravia, Imperio austríaco (actualmente República Checa) Murió, en Londres el 23 de septiembrede1939. Fue unmédiconeurólogoaustriaco, es considerado padre delpsicoanálisis y una de las mayores figuras intelectuales del Siglo XX.
Su interés científico inicial como investigador se centró en el campo de la neurología, derivando progresivamente hacia la vertiente psicológica de las afecciones mentales.
Probablemente, la contribución más significativa que Freud ha hecho al pensamiento moderno es la de intentar darle al concepto de lo inconsciente (que tomó de Schopenhauer y Nietzsche) un estatus científico.
Otro elemento importante de estudio fueron las represiones. La represión tiene gran importancia en el conocimiento de lo inconsciente. De acuerdo con Freud, las personas experimentan a menudo pensamientos y sentimientos que son tan dolorosos que no pueden soportarlos. Estos pensamientos y sentimientos (al igual que los recuerdos asociados a ellos) no pueden ser expulsados de la mente, pero sí pueden ser expulsados del consciente para formar parte del inconsciente, manteniéndolo reprimido en su efectividad psíquica y retornando en forma de alguna de sus producciones: sueños, lapsus, etc.


Freud buscó una explicación a la forma de operar de la mente. Propuso una estructura de la misma dividida en tres partes: el Ello, el Yo y el Superyó:
 El Ello, que es la parte instintiva de nuestra personalidad, o las punciones básicas formadas por nuestra sexualidad. Es un sistema inconsciente, irracional, en él se sitúan el placer y los instintos. Su principio de funcionamiento es el principio de placer, así si no se consigue esta satisfacción, Freud dice que está irrealizado.
 El Superyó, es inconsciente y se forma durante el periodo edípico. Representa la
  exigencia ética y moral de la persona, aquí residen todas las interiorizaciones
 culturales y morales desde la infancia. Se rige por el principio del deber ser.
 El Yo permanece entre ambos, mediando entre nuestras necesidades instintivas y nuestras creencias éticas y morales, el yo actúa. No es sinónimo de la consciencia (existen partes del yo que son inconscientes). Funciona por el principio de realidad, un Yo saludable proporciona la habilidad para adaptarse a la realidad e interactuar con el mundo exterior de una manera que represente el mejor compromiso entre los deseos y mociones pulsionales del Ello y las demandas restrictivas o punitivas provenientes del Superyó.


Vivir con equilibrio la estructura de la personalidad es el sentido de la vida que propone Freud.
Para Freud, todas las ideas filosóficas son una ilusión. Y como todos los fenómenos psíquicos, su origen se encuentra en las profundidades del psiquismo. De hecho, constata Freud que todos experimentamos deseos de trascendencia, de inmortalidad, pero la realidad frustra esos deseos. Frente a esta situación se desata un mecanismo de defensa: la religión, como consuelo, como narcótico. Las oraciones y otros ritos religiosos sólo consiguen calmar la ansiedad.
La crítica a Freud: La visión que tiene Freud de la religión pone en guardia frente a los infantilismos con los que a veces se vive la fe; refugiarse en ella para no tener que afrontar la maduración personal o las dificultades de la vida. También desenmascara falsa imágenes de Dios: un Dios autoritario y represor de los deseos humanos, que oprime a las personas con normas y castigos. El error claro es que ésta idea de Dios no se corresponde en absoluto con el Padre que presenta Jesús en el Evangelio.


3.5 EL EXISTENCIALISMO DE ALBERT CAMUS
El francés Albert Camus (Mondovi, Argelia, 7 de noviembrede1913 –Francia 4 de enerode1960) fue novelista, ensayista, dramaturgo y filósofo.
En su variada obra desarrolló un humanismo fundado en la conciencia del absurdo de la condición humana. En 1957, a la edad de 44 años, se le concedíó elPremio Nobel de Literaturapor«el conjunto de una obra que pone de relieve los problemas que se plantean en la conciencia de los hombres de hoy». Camus se caracteriza por un estilo vigoroso y conciso. En sus obras refleja con claridad la philosophie de l’absurde, la sensación de alienación y desencanto junto a la afirmación de las cualidades positivas de la dignidad y la fraternidad humana.
“No hay por qué quitarse la vida” si no vivirla con “rebeldía”. Aunque la vida sea difícil debemos optar por vivirla, vivirla a nuestra manera para alcanzar la felicidad, sin limitaciones. “El apego a la vida es más fuerte que toda la miseria del mundo”, era una de sus claras propuestas sobre la vida.
“Siempre me resistiré a aceptar una creación en la que los niños son atormentados”. Esta frase Camus nos muestra claramente cuál es su punto de partida. Ciertas experiencias desgarradoras, especialmente las de la Segunda Guerra Mundial, le llevan a poner de relieve los elementos absurdos de la existencia humana. Camus saca a la luz el eterno problema del mal, del dolor y de la muerte.
Para resolver cualquiera de estos problemas, niega la trascendencia.


Para él, el Mito de Sísifo, obligado por sus dioses a transportar la piedra a la cima de la montaña, una y otra vez, puede ser una buena representación de la condición humana.
Pero Camus no se resigna ante el absurdo. Rechaza un mundo en el que los inocentes sufren, y cree que es posible hacer algo para evitarlo: una opción decidida a favor de los que sufren, a favor de la justicia, haciendo todo lo posible por el bien de los demás, y sin esperar de un Dios trascendente un premio o recompensa por ello. En definitiva, plantea una rebelión contra el mal humano y Dios que lo permite.
La crítica a Camus. El mal es la ausencia del bien que el hombre conoce y desea. Si el mal resulta chocante o incluso insoportable es porque todos los seres humanos tendemos a la felicidad y a la plenitud.
Las limitaciones humanas, el mal y la muerte pueden llevar a las personas a abrirse a la trascendencia, es decir a la búsqueda del sentido de la vida más allá de su historia y de sí mismo. Como también a la negación (que es el camino que sigue Camus). Pero ambas vías deben ser espetadas.
Las causas del sufrimiento humano pueden ser las leyes de la naturaleza o las acciones de las personas. Pedirle a Dios que “evite” este sufrimiento es pedirle que esté constantemente haciendo “milagros”, suprimiendo entonces las leyes de la naturaleza y las libertades humanas. Un mundo y seres humanos convertidos en títeres de Dios, sí sería el absurdo que rechaza Camus.


Camus exige que se tome en serio el sufrimiento del hombre concreto y que se sea solidario con él. Sin embargo, la respuesta de la fe cristiana ante el dolor no es suprimirlo sino hacerse solidario con el que sufre hasta padecerlo en la propia carne. Es el sentido de la muerte de Jesús. Un cristiano está llamado a comprometerse no a dar respuestas evasivas ante el dolor del individuo concreto. 3.6 EL PERSONALISMO DE EMMANUEL MOUNIER
Fiel a sus ideas, de filósofo pasó a protagonista de la vida intelectual y política de Francia y del mundo, a través de sus escritos, de sus conferencias, de sus artículos y polémicas. Se incorporó a la Resistencia francesa durante la ocupación nazi y actuó en la clandestinidad, en la que participó como integrante de grupos armados. Pensaba, enseñaba, pero también actuó cuando la realidad así lo reclamaba.
El movimiento personalista es un movimiento de pensamiento y de acción que afirma el valor absoluto de la persona.


Carácterísticas Generales:
 Afirma el primado de la persona sobre las necesidades materiales y sobre los mecanismos colectivos que sustentan su desarrollo.
 Se propone como objetivos:
 Afirmar el valor absoluto de la persona
 Poner a cada hombre en situación de poder vivir como persona
 Hacer una “revolución personalista, comunitaria y espiritual”.
 Se sitúa entre el marxismo y el existencialismo.
 Frente al marxismo, acentúa el valor de la persona, su acción libre más
allá de las estructuras sociales. Quiere transformar el orden injusto y liberar enteramente al hombre para que sea realmente persona, aceptando el esquema de clases de Marx.
 Frente al existencialismo acentúa la dimensión comunitaria y trascendente del hombre. Asume los valores de libertad, acción, individualidad… Pero frente a la angustia vital y al pesimismo, cree en la esperanza y en la trascendencia.
Emmanuel Mounier (Grenoble, 1 de Abril de 1905 – Châtenay-Malabry, 22 de Marzo de 1950) filósofo cristiano atento sobre todo a la problemática social y política.


El hombre personalista está llamado a construir según un modelo personal, donde cada uno sea respetuoso con la persona. Para esto el ser humano necesita comunicarse con otros. Aquí se descubre a Dios como suprema comunicación. Sólo quien vive la verdadera comunicación con los demás, trascendíéndose a sí mismo, puede creer de verdad en Dios.
Es importante aclarar que el personalismo no es sinónimo de individualismo. La persona, en el pensamiento de Mounier, es el individuo inserto en la comunidad. Persona y sociedad en el personalismo son conceptos complementarios; nunca el uno sin el otro. Para Mounier, además de libre, racional y afectiva, la persona es, al modo de Aristóteles, un ser social por naturaleza. Por eso se resaltan también en Mounier conceptos como: fraternidad, libertad, solidaridad, responsabilidad con los demás. “El rasgo fundamental del hombre, sea o no político, ha de ser descubrir al prójimo.”
Así, persona es, plenamente, quien participa y es responsable de su comunidad y del derrotero de esta. El futuro no está ni hecho ni determinado de antemano: es la persona y la suma de personas que integran la comunidad, quienes tienen la responsabilidad de su construcción.
Otra faceta clave del pensamiento personalista de Mounier es su crítica severa al capitalismo, que considera, siguiendo la línea de las encíclicas sociales de la Iglesia católica, un sistema económico injusto por naturaleza, inhumano y un obstáculo definitivo en contra de la democracia. 


El cristianismo es consciente de que la existencia humana consiste en una búsqueda. Dios ha puesto en nuestro corazón el deseo de buscarlo y encontrarlo.
Desde el principio hay una inquietud en el corazón del ser humano debido al hecho de que hemos sido creados con un motivo (alcanzar la comunión con Dios) todavía no cumplido, y por eso nos sabemos incompletos y nos encontramos en camino.
Si el hombre puede olvidar o rechazar a Dios, Dios no cesa de llamar a todo hombre a buscarle para que viva y encuentre la dicha. Pero esta búsqueda exige del hombre todo el esfuerzo de su inteligencia, la rectitud de su voluntad, “un corazón recto”, y también el testimonio de otros que le enseñen a buscar a Dios. (CEC, no 30)
La respuesta cristiana propone una visión total del mundo: no se puede aceptar un conjunto de verdades y abandonar otras.
La verdadera fe exige coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.
La novedad cristiana es la primacía del amor de Dios y el mayor fracaso del hombre es el egoísmo o el individualismo. El amor es el regalo esencial. Por eso, la actitud propia del cristiano es la acción de gracias.