La Política en Karl Marx: Materialismo y Transformación Social
Marx realiza una crítica profunda a las condiciones de vida de los seres humanos durante la Revolución Industrial, caracterizadas por la explotación, la desigualdad y la deshumanización del trabajador. Frente a la filosofía tradicional, que explicaba la historia a partir de ideas, valores o elementos inmateriales, Marx propone una concepción materialista de la historia. Según esta, son las condiciones materiales de vida, especialmente las económicas y productivas, las que determinan el desarrollo histórico. Además, su filosofía no solo pretende interpretar la realidad, sino transformarla para lograr la verdadera realización del ser humano.
El Trabajo y la Alienación
Para Marx, el ser humano posee una doble dimensión: una naturaleza general y otra históricamente condicionada. En sus orígenes, los seres humanos eran iguales y se realizaban a través del trabajo, que es su actividad esencial. Mediante el trabajo, el ser humano transforma la naturaleza para satisfacer sus necesidades y, al mismo tiempo, se realiza a sí mismo, ya que se reconoce en el producto que crea. Este proceso implica una exteriorización de sus capacidades.
Con el aumento de las necesidades, los seres humanos comenzaron a relacionarse entre sí, dando lugar a las primeras formas de organización social, como la familia. Esta interdependencia social influye en la conciencia, ya que, según Marx, no es la conciencia la que determina la vida, sino la vida social la que determina la conciencia.
División del Trabajo y Lucha de Clases
En un determinado momento histórico se produce la división del trabajo, separándose el trabajo intelectual del manual. Esto provoca una distribución desigual de las funciones y el surgimiento de clases sociales:
- Clase dominante: controla el trabajo intelectual, los medios de producción y el poder.
- Clase dominada: realiza el trabajo manual.
Entre ambas se establece una lucha de clases, que es el motor de la historia según Marx. Con la llegada del capitalismo y la Revolución Industrial, esta situación alcanza su máximo grado de desarrollo. El trabajador queda completamente alienado: pierde el control sobre su trabajo, no se reconoce en el producto que realiza (que pertenece al capitalista) y vive el trabajo como algo externo, obligatorio y desagradable.
Plusvalía y Sociedad Comunista
La base de la explotación capitalista es la plusvalía, que consiste en la diferencia entre el valor que produce el trabajador con su trabajo y el salario que recibe. Para acabar con esta situación, Marx propone que el proletariado tome conciencia de su explotación y se organice para llevar a cabo una revolución. El objetivo final es alcanzar una sociedad comunista, en la que desaparezcan las clases sociales, la explotación y la propiedad privada.
La Política en Jean-Jacques Rousseau: El Contrato Social
Rousseau observa que en la sociedad moderna existe un desajuste: ha avanzado la ciencia y la técnica, pero el ser humano vive peor, es más egoísta y está más preocupado por aparentar que por ser libre. Esto ocurre porque nos hemos alejado del estado natural y la sociedad ha traído todos los males.
Del Estado Natural a la Desigualdad
En su origen, el ser humano vivía como un animal, solo preocupado por sobrevivir y con un sentimiento espontáneo de compasión hacia los demás (piedad natural). Además, era libre y podía perfeccionarse. Pero cuando surgieron dificultades, el ser humano desarrolló la técnica y empezó a colaborar. Así, aparecieron el lenguaje, la razón, la familia y la propiedad privada.
Con la propiedad privada surgió la desigualdad social. El amor a sí mismo se transformó en amor propio: las personas se volvieron competitivas. Los ricos propusieron un pacto para crear leyes y un gobierno que protegiera a todos, pero Rousseau sostiene que ese pacto fue ilegítimo, pues los ricos lo usaron para proteger sus intereses y mantener la desigualdad.
El Nuevo Pacto: El Contrato Social
Para recuperar la libertad, Rousseau propone un nuevo pacto: el contrato social. En él, cada persona cede todos sus derechos a la comunidad. Como cada uno se da a todos, no se da a nadie en particular y todos quedan en igualdad. Así nace la República, donde sus miembros son ciudadanos y súbditos.
Con este contrato se pierde la libertad natural, pero se gana la libertad civil y la igualdad moral. La soberanía se ejerce a través de la voluntad general, que es la voluntad del pueblo como conjunto. La voluntad general busca siempre el interés común, a diferencia de la voluntad de todos, que solo busca intereses particulares.
Gobierno y Educación
El gobierno es solo un ejecutor de lo que decide el pueblo y puede ser controlado y revocado por este. Para que el sistema funcione, Rousseau defiende:
- Una buena educación moral de los ciudadanos.
- La ausencia de grupos con intereses particulares dominantes.
- La prevención de las desigualdades extremas.