El Imperio de Felipe II (1556-1598)
En 1556, Carlos V abdicó y se retiró al Monasterio de Yuste. Su hijo, Felipe II, heredó sus dominios en la península ibérica, los Países Bajos e Italia. Estableció la capital en Madrid (1561). Tras la muerte sin descendencia del rey de Portugal, Felipe II reclamó el trono y en 1581 fue reconocido como rey de Portugal. Tras la incorporación del imperio portugués, la monarquía hispánica alcanzó su máxima expansión, con dominios en todo el planeta.