Marcial y Fedro: Maestros del Epigrama y la Fábula en la Literatura Latina

Introducción al epigrama

En el mundo literario griego, el epigrama era una inscripción en verso sobre piedra que poseía una finalidad funeraria o votiva. A partir del siglo IV a. C., surgen nuevos epigramas de contenido erótico, sentencioso, descriptivo o simposíaco.

En la literatura latina, el género se inicia a finales del siglo II a. C. con poetas como Catulo, quien expresaba su pasión amorosa por Lesbia y el resto de sus amantes, además de atacar a sus enemigos con un tono agresivo. Sin Sigue leyendo

Explorando la Poesía Bucólica y Satírica Latina: De Virgilio a Juvenal

La Poesía Bucólica Latina: Raíces Griegas y Evolución

Orígenes en Teócrito

La poesía bucólica latina hunde sus raíces en Grecia, específicamente en la obra de Teócrito de Siracusa. A inicios del Helenismo, Teócrito compuso sus Idilios, que en griego significan “pequeños cuadros” o estampas campesinas, las cuales inspirarían a pintores y escritores del mundo entero.

El Concepto del *Locus Amoenus*

El medio rústico y campestre se considera un locus amoenus, una especie de paraíso alejado Sigue leyendo

El Epigrama y la Fábula en la Literatura Clásica: Marcial y Fedro

El Epigrama

Introducción: Definición del Género

Actualmente se entiende como **epigrama** un poema breve e ingenioso y en general satírico. Sin embargo, originariamente eran composiciones en verso destinadas a conmemorar a alguna personalidad difunta de renombre. Por lo tanto, estas producciones tenían una función práctica inicialmente.

El Epigrama Arcaico

El epigrama tuvo su origen en **Grecia**, donde era una inscripción corta destinada a fijar sobre un documento público o privado, en recuerdo Sigue leyendo

Evolución del Latín al Español: Guía Completa con Ejemplos

Marcial: El epigrama

El origen de este tipo de composición se remonta a Grecia. Allí se designaba con este nombre una composición breve en verso destinada a ser escrita sobre una tumba o monumento (epi-gramma “escritura sobre”), y por tanto tenía un fin laudatorio o funerario. Tras esporádicas apariciones en la literatura latina (por ejemplo, en Catulo, creador del epigrama amoroso y de improperio, de insulto), Marco Valerio Marcial (40-104 d.C.) proporcionó al género su forma e importancia Sigue leyendo