Variedades del español y su presencia mundial: dialectos septentrionales, meridionales y sefardí

Variedades geográficas del español septentrional

En el castellano o español actual se suelen distinguir dos grandes zonas dialectales: la zona septentrional, que corresponde al castellano norteño, más conservador, y la zona meridional, más innovadora. Además, debemos referirnos también a los dialectos históricos: el leonés y el aragonés.

Leonés

El leonés está formado por un conjunto de hablas, entre las que destacan las hablas bables. Sus rasgos más característicos son:

  • Cierre de las vocales finales /e/, /o/ (por ejemplo, malu por malo, nochi por noche).
  • Conservación de la f inicial latina (por ejemplo, facer por hacer).
  • Mantenimiento del diptongo -ie ante ll (por ejemplo, castiello por castillo).
  • Uso del diminutivo -ín, -ina (por ejemplo, paisanín).
  • Plurales femeninos en -es (por ejemplo, patates).
  • Verbos pronominales sin pronombre (por ejemplo, ¿Ya marchaste?).
  • Pronombres enclíticos (por ejemplo, díjome).
  • Preferencia por el pretérito perfecto simple (por ejemplo, se usa Ahora lo vi en lugar de Ahora lo he visto).
  • Uso del posesivo con el artículo delante (por ejemplo, la su casa).

Aragonés

Entre sus rasgos característicos pueden destacarse:

  • Entonación ascendente.
  • Conservación de la f inicial latina (por ejemplo, forca por horca).
  • Conservación de /ll/ frente a /x/ (grafías j, ge, gi) (por ejemplo, muller por mujer).
  • Pronunciación de las palabras esdrújulas como graves (por ejemplo, pajaro por pájaro).
  • Combinación pronominal se le/les en vez de se lo/la (por ejemplo, se les he dicho).
  • Preferencia por el sufijo -ico/-ica (por ejemplo, casica).
  • Uso del pronombre personal con preposición (por ejemplo, con mí).
  • Empleo coloquial de pues (por ejemplo, vámonos, pues).
  • Mantenimiento de los grupos iniciales latinos pl, fl, cl (por ejemplo, plano «llano», flama «llama», clamar «llamar»).
  • Empleo de aragonesismos.

Las variedades septentrionales corresponden a la zona de origen del castellano que, lingüísticamente, son las más conservadoras. Comprenden el norte de España, con un límite impreciso que pasa por Salamanca, Ávila, Madrid, Guadalajara, Cuenca y el norte de Albacete. Toledo, Ciudad Real y Albacete son áreas más innovadoras, aproximándose en algunas zonas a las hablas meridionales.

Principales rasgos de las variedades septentrionales

  • Diferenciación entre /s/ y /z/: casa / caza.
  • Aspiración de la -s implosiva: ehque («es que»).
  • Pronunciación de z por -d final: verdaz; y de la c de los grupos –ct y cc: pazto, azzión.
  • Pronunciación como s de la x ante consonante o en posición intervocálica: experiencia.
  • Relajación y pérdida de la -d intervocálica: aprobao.
  • Extensión del yeísmo: pronunciación del sonido /y/ en lugar del sonido /ll/ (por ejemplo, desarroyo).
  • Leísmo (por ejemplo, el paraguas me le dejé en casa) y laísmo (por ejemplo, la dije que viniera).
  • Distinción en el uso del pretérito perfecto simple y del pretérito perfecto compuesto.
  • Uso de la 2.ª persona del singular del pretérito perfecto simple con desinencia -s: vistes; y uso del infinitivo en lugar del imperativo: fijaros.
  • Duplicación de preposiciones: voy a por el pan.
  • Confusión en el uso de las perífrasis verbales deber y deber de + infinitivo.

Variedades geográficas del español (meridionales y de transición)

Los dialectos meridionales proceden de la extensión del castellano hacia el sur durante la Reconquista. Desde allí llegaron a Canarias y a América. Son el andaluz, el canario y las hablas de transición (extremeño y murciano).

Andaluz

El área de dominio del andaluz reúne un conjunto de hablas muy variadas. Rasgos fónicos:

  • Seseo: pronunciación de z, ce, ci como s (por ejemplo, asertijo en lugar de acertijo), o ceceo: pronunciación de s como z (por ejemplo, zuave por suave). En el norte de Andalucía no existen; la zona seseante abarca Sevilla, Córdoba, Huelva, Málaga y el oeste de Granada; la zona sur es ceceante, excepto la mayor parte de Almería.
  • Aspiración o eliminación de la -s final de sílaba o de palabra: lah niñah («la niña»). En la zona oriental, la pérdida de la -s suele llevar a una vocal final más abierta en plural; en la occidental se aspira o se pierde.
  • Aspiración de la letra h inicial procedente de la f inicial latina: jondo («hondo»).
  • Aspiración del fonema /x/ (grafías ge, gi, j): hefe («jefe»), sobre todo en la zona occidental.
  • Confusión u omisión de -l y -r implosivas (por ejemplo, arma por alma).
  • Yeísmo: pronunciación del sonido /y/ en lugar del sonido /ll/ (por ejemplo, yover por llover).
  • Articulación relajada de /ch/ (de africada a fricativa): chaval → [shaval].
  • Relajación y pérdida de la -d intervocálica: estao. En el habla coloquial, la -d puede perderse ante -r (por ejemplo, pare por padre) y la -n al final de sílaba (por ejemplo, vié por viene).

Rasgos morfológicos:

  • Uso del pronombre personal ustedes por vosotros en la parte oriental, pero conjugando el verbo en 2.ª persona: ustedes venís.
  • Empleo etimológico de los pronombres le, lo, la.
  • Preferencia por los diminutivos -illo/-illa (por ejemplo, chiquilla).

Canario

El habla de las islas Canarias, repobladas sobre todo por andaluces y portugueses y en contacto con Hispanoamérica, presenta características comunes con las variedades meridionales.

Rasgos fonéticos principales:

  • Seseo: sinco («cinco»).
  • Aspiración de la -s final de sílaba: cohta («costa»).
  • Aspiración del fonema /x/ (grafías j, ge, gi): cuaho («cuajo»).
  • Aspiración de la h inicial: jablar («hablar»).
  • Yeísmo.
  • Confusión de l y r finales: pensal («pensar»).
  • Pronunciación relajada de la /ch/: coshe («coche»).

En el nivel morfosintáctico, el pronombre ustedes sustituye a vosotros, con el verbo en 3.ª persona plural: ustedes vienen. Hay preferencia por el pretérito simple en lugar del compuesto: te caíste / te has caído.

En el léxico encontramos andalucismos, portuguesismos (por ejemplo, fechillo «pasador», balayo «cesto»), americanismos (por ejemplo, guachimán «vigilante») y guanchismos (por ejemplo, gofio «harina»).

Hablas de transición

Se conocen como hablas de transición las modalidades que comparten rasgos del castellano meridional y de otras variedades. En este grupo se sitúan el extremeño y el murciano.

Extremeño

El extremeño tiene rasgos comunes con el castellano septentrional, el andaluz y el leonés. Rasgos:

  • Aspiración de la -s final de sílaba o de palabra: niñoh («niño»).
  • Aspiración del fonema /x/: muhé («mujer»).
  • Confusión de -r y -l al final de sílaba y pérdida de la -a final (por ejemplo, colol / coló por color).
  • Pérdida de la -d intervocálica: aprobao.
  • Yeísmo.
  • Aspiración de la h inicial procedente de la f latina: jambre («hambre»).
  • Cierre de las vocales finales -e, -o en -i, -u: abaju («abajo»), pobri («pobre»).
  • Uso del posesivo acompañado del artículo: el mi amigo.
  • Preferencia por el sufijo diminutivo -ino/-ina (por ejemplo, chiquinino).
  • Destacan los leonesismos y arcaísmos.

Murciano

El murciano tiene influencia del andaluz, el aragonés y el catalán. Destacan:

  • Entonación característica.
  • Aspiración y pérdida de la -s final de sílaba o palabra: etrecho («estrecho»).
  • Aspiración del fonema /x/.
  • Confusión de r y l: arta («alta»).
  • Seseo (en la costa de Cartagena: sapato «zapato»).
  • Yeísmo (por ejemplo, ciudades).
  • Pérdida de la /d/ intervocálica: sequeá («sequedad»).
  • Pronunciación palatal del fonema /l/ inicial: llengua.
  • Mantenimiento de los grupos consonánticos pl, cl, fl: flama («llama»).
  • Conservación de consonantes sordas intervocálicas: acachar («agachar»).
  • Pérdida de consonantes intervocálicas sonoras b, d, g: peazo («pedazo»).
  • Uso de diminutivos -ico/a, -iquio/-a: pajarico.
  • En el léxico existen numerosos aragonesismos y catalanismos.

El español en el mundo como lengua materna, oficial y aprendida. El sefardí

Según el Informe 2022 del Instituto Cervantes, el español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes: casi 496 millones de personas tienen el español como lengua materna, solo por detrás del chino mandarín. Es la cuarta lengua en el cómputo global de hablantes si aglutinamos el grupo de dominio nativo, el grupo de competencia limitada y el grupo de estudiantes de español; después del inglés y del chino la cifra alcanza los 595 millones de usuarios potenciales de español en el mundo. El 7,6% de la población mundial es hoy hispanohablante.

Se estima que Estados Unidos será en 2060 el segundo país hispanohablante del mundo, después de México: casi uno de cada tres estadounidenses será hispano.

Además, un total de 24 millones de alumnos estudian español como lengua extranjera en 110 países. En EE. UU. el español es el idioma más estudiado en todos los niveles de enseñanza y, en la Unión Europea, Francia, Italia, Reino Unido y Alemania (por este orden) son los países con un mayor número de estudiantes de español. También ha crecido notablemente la enseñanza de español en Canadá, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda.

Asimismo, el español es la tercera lengua más utilizada en Internet (donde tiene un gran potencial de crecimiento), después del inglés y del chino: el 8,1% de los internautas se comunica en español. Es la segunda lengua más utilizada en Wikipedia, Facebook, Twitter y LinkedIn. De los 580 millones de usuarios de LinkedIn, 55 millones usan el español, la mayoría en Centroamérica y Sudamérica. México es uno de los diez países con más usuarios en Internet.

El español es idioma oficial en estos 21 países: España, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guinea Ecuatorial, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela y Puerto Rico. Aunque no sea idioma oficial, se habla también en Estados Unidos, Belice, Andorra y Gibraltar. En Suiza, unas 150 000 personas también hablan español y hay pequeños grupos de hablantes en Italia, Alemania, Francia y el Reino Unido.

Un caso significativo es Filipinas, donde el español fue idioma oficial hasta 1987, cuando pasó a ser lengua opcional. Hoy en día, aproximadamente 3 millones hablan español si incluimos el chabacano, una lengua criolla basada en el español. En África, el español es una de las tres lenguas oficiales en Guinea Ecuatorial. También se habla en el antiguo Sáhara español, así como en Marruecos. Además hay comunidades de hispanohablantes en Angola, Sudán del Sur y Brasil.

El sefardí (judeoespañol)

El sefardí, también llamado judeoespañol, es un dialecto del castellano antiguo que conservan los descendientes de los judíos expulsados de la península ibérica por los Reyes Católicos (RR. CC.) en 1492. Estos se diseminaron en diversas regiones del mundo, siendo las principales el Imperio otomano, Marruecos, Portugal, los Balcanes y regiones de Centroeuropa. Tras múltiples vicisitudes políticas, muchos sefardíes se establecieron en el nuevo estado de Israel.

Actualmente se estima que este idioma lo hablan aproximadamente entre 150 000 y 500 000 personas; la mayoría residen en Israel, donde lo hablan con fluidez unos 100 000 hablantes, y fuera de este, en Turquía con unos 15 000. Al inicio del siglo XX muchos sefardíes emigraron a Estados Unidos; por ello hoy día, junto a Israel y Turquía, Estados Unidos es uno de los tres lugares con mayor número de hablantes de judeoespañol. Asimismo, en Latinoamérica existen comunidades sefardíes importantes, como en Chile, Argentina, Ecuador, Guatemala, México o Brasil.

Los sefardíes conservan el castellano de los siglos XV y XVI. Actualmente la lengua está en retroceso. Como rasgos lingüísticos principales se citan: conservación de la f inicial latina, cierre de las vocales -e, -o, yeísmo, seseo, conservación del grupo -mb-, conservación de vos, distinción entre /b/ y /v/ y la presencia de numerosos arcaísmos.