1. La Guerra Civil Española y el Contexto Internacional
Los historiadores han planteado la dimensión internacional de la Guerra Civil española bajo dos enfoques diferentes:
- Prólogo de la Segunda Guerra Mundial: Considerarla un anticipo del conflicto global.
- Conflicto Periférico: Reducirla a un conflicto que se podía mantener aislado para evitar su propagación al resto de Europa.
El conflicto estalló en un momento sumamente crítico en las relaciones internacionales. Desde 1936, la tensión entre las grandes democracias europeas (Francia y Reino Unido) y los regímenes totalitarios nazi y fascista llegó a un punto tal que cualquier incidente podía provocar una segunda guerra mundial. De ahí que la guerra española provocase divisiones en la opinión pública y despertase la inquietud, sobre todo, de los gobiernos británico y francés.
Apoyos Internacionales
Los sublevados (el bando franquista) contaron con una gran ayuda militar y económica de la Alemania nazi y de la Italia fascista, así como con el apoyo del régimen autoritario de Portugal (Estado Novo) y la propaganda activa de la Iglesia Católica.
El legítimo gobierno republicano contó con la ayuda de la URSS, de México y de los voluntarios de las Brigadas Internacionales.
Por su parte, Francia e Inglaterra impulsaron un Comité de No Intervención para evitar que el conflicto se extendiera al resto de Europa.
2. Fases Militares de la Guerra Civil
A continuación, se sintetizan las grandes fases de la guerra desde el punto de vista militar:
Batalla de Madrid (Julio 1936 – Marzo 1937)
El principal objetivo de los militares sublevados era una rápida conquista de Madrid que les permitiese consolidar la sublevación, pero el avance se detuvo en el Guadarrama y, por deseo del Generalísimo Franco, en el Alcázar de Toledo.
La Caída del Norte (Abril – Octubre de 1937)
El fracaso en la toma de Madrid hizo que el ejército sublevado se dirigiese contra el norte industrial y minero bajo dominio republicano.
De la Ofensiva sobre Teruel a la Batalla del Ebro (Diciembre de 1937 – Noviembre de 1938)
La ofensiva sobre Teruel solo fue una maniobra del gobierno republicano para distraer al enemigo. Franco optó por una ofensiva general en el frente de Aragón que supondría la Batalla del Ebro, la más sangrienta de las batallas de la guerra con casi 100.000 muertos. Fue el principio del fin de los republicanos, puesto que, ante la superioridad aérea y artillera de las tropas nacionales, el ejército republicano se derrumbó.
El Fin de la Guerra (Diciembre 1938 – Abril 1939)
A fines de 1938 se produjo la ofensiva franquista sobre Cataluña, que supuso el golpe decisivo para la República. A finales de marzo, los ejércitos franquistas reanudaron su ofensiva y entraron en Madrid, ocupando posteriormente el resto de España.
3. Evolución Política y Situación Económica de los Bandos
La España Republicana: Evolución Política
La sublevación militar desató en el Frente Popular todas las divergencias y tensiones internas que hasta ese momento habían permanecido latentes. Esto supuso la desarticulación del Estado republicano. Salvo en el País Vasco, donde el PNV tomó las riendas de la situación, en el resto de la zona republicana fueron las organizaciones obreras, que se habían hecho con las armas, las que ejercieron realmente el poder.
Las organizaciones obreras estaban divididas en dos bandos:
- Anarquistas (CNT) y Marxistas (POUM): Partidarios de hacer la revolución al mismo tiempo que la guerra.
- PSOE y PCE: Partidarios de unir todas las fuerzas para acabar con la guerra y derrotar a los sublevados, y una vez finalizada la contienda, hacer la revolución.
En mayo de 1937, el médico y socialista grancanario D. Juan Negrín formó un nuevo gobierno que supuso un giro considerable en la estrategia política, consistente en dar la máxima prioridad a la guerra. Esto requería un control absoluto de las decisiones por parte del gobierno, así como garantizar los envíos de armamento soviético.
En 1938 se plantearon dos estrategias posibles de guerra:
- La de Negrín, que proponía continuar la resistencia a la espera de que estallara la previsible guerra en Europa.
- La de amplios sectores republicanos e, incluso, la de algunos socialistas, que se inclinaban a favor de negociar una paz aceptable con el enemigo.
Por último, el coronel Casado, jefe del Ejército del Centro, precipitó el final de la contienda al sublevarse contra el gobierno republicano con la intención de negociar la paz con Franco. Pero este solo aceptaba la rendición incondicional. El 28 de marzo Franco entraba con sus tropas en Madrid.
La España en Poder de los Sublevados: Evolución Política
Los sublevados necesitaban establecer alguna forma de organización política. Esta fue la Junta de Defensa Nacional, con sede en Burgos, presidida por el militar de más alta graduación, el general Cabanellas. Sin embargo, el poder efectivo lo ejercía cada general en su sector: Franco, en África; Queipo de Llano, en el sur; Mola, en el norte.
Las primeras medidas decretadas por la Junta para los territorios ocupados estaban dirigidas a acabar con las huellas de la República. Todo ello vino acompañado, además, de una brutal represión.
Franco consiguió, tras unas reuniones de la Junta de Defensa en Salamanca, que se le proclamara Jefe de Estado y Generalísimo de los Ejércitos. A partir de ese momento, se inició una nueva etapa política en el bando sublevado: se pasó a un poder concentrado y unipersonal en manos de Franco. La Junta de Defensa de Burgos se transformó en Junta Técnica del Estado, con funciones secundarias, y el verdadero centro de decisiones y de poder se situó en el Cuartel General de Franco.
En abril de 1937, Franco promulgó el Decreto de Unificación por el cual se fusionaban todas las organizaciones políticas adeptas en una sola: Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS). En este partido único, Falange tenía un papel preponderante, pero Franco se convertía en el jefe supremo. Franco, además de ser el jefe de Estado, asumió la presidencia del gobierno. De este modo, se fue institucionalizando el nuevo régimen personalista, nacionalista español, fascista y católico.
Su actuación durante la guerra se caracterizó por la adopción de medidas provisionales. La primera ley de importancia dada por el nuevo gobierno fue el Fuero del Trabajo, que regulaba los derechos y deberes de los trabajadores y el nuevo marco de relaciones laborales, y estaba prácticamente calcado de la Carta del Lavoro de la Italia fascista.
Situación Económica Republicana
Cuando comenzó la guerra, la República controlaba todas las zonas industriales y las principales ciudades. El desconcierto provocado por la guerra en los primeros meses supuso la pérdida del control político por parte de las instituciones legales de la República y también perdió el control sobre la economía.
Salvo en el País Vasco, donde se respetó la propiedad privada por la preponderancia del PNV, en el resto de la zona republicana las organizaciones obreras y campesinas se hicieron con el control de los medios de producción con una pésima gestión, en especial los anarquistas con sus experimentos sociales, que provocaron el desabastecimiento de las ciudades.
Para la financiación de los costes de la guerra, la República se vio obligada a recurrir a dos soluciones:
- La emisión de deuda pública.
- El depósito en Moscú de las reservas de oro del Banco de España.
Situación Económica de los Sublevados
Si al comienzo de la guerra la industria estaba bajo el control republicano, los sublevados, en cambio, disponían de la mayor parte de las tierras de cultivo, por lo que no tuvieron problemas importantes de abastecimiento. Sus carencias industriales explican el interés mostrado desde el principio de la guerra por ocupar la franja norte de la Península, con sus recursos mineros y siderúrgicos.
El control de la producción fue estricto en las zonas ocupadas por los sublevados, para lo cual contaban con la colaboración de los propietarios rurales, la banca y los grandes financieros. En cuanto a las tierras expropiadas, se restituyeron a sus antiguos propietarios y se anularon todas las disposiciones y actuaciones del republicano Instituto de Reforma Agraria. Respecto a la financiación de la guerra, recibieron ayuda de los regímenes fascistas de Italia y Alemania. Sus aportaciones de material militar alcanzaron una elevadísima cifra.
4. Costes Humanos y Consecuencias de la Guerra
Consecuencias Demográficas
Aparte de los alrededor de 500.000 muertos (130.000 lejos del frente), hay que añadir un número similar de exiliados y otros tantos no nacidos debido al brusco descenso de la tasa de natalidad. Pueden añadirse aquí los encarcelados, unos 200.000, algo para lo que no estaba preparado el sistema penitenciario español. Algunos autores son partidarios de añadir aquí las ejecuciones posteriores al fin de la guerra, que suponen un número nada desdeñable.
Consecuencias Económicas
Destrucción del sistema productivo español, en especial la cabaña ganadera, las comunicaciones (puentes, líneas férreas…), el parque de viviendas y las reservas de oro y divisas. La Renta Per Cápita se derrumbó y no se recuperaría hasta 1954.
Consecuencias Políticas
El fin de la Guerra Civil no vino seguido de una política de reconciliación. Las libertades básicas no se recuperaron hasta 1978, tres años después de la muerte de Franco, y la persecución por motivos políticos se prolongó durante los años posteriores.
Consecuencias Geográficas
España quedó aislada a partir de entonces de los avatares políticos de la vida europea, resultando una excepcionalidad dentro del continente.
Consecuencias Culturales
Además de las enormes destrucciones en el patrimonio cultural, sobre todo los monumentos religiosos, fueron al exilio los principales intelectuales españoles: literatos (Alberti, León Felipe), artistas (Pau Casals, Picasso), científicos (Severo Ochoa), profesores (Madariaga)… Incluso algunos de los que apoyaron a Franco en un primer momento optaron por el exilio real o el exilio interior (Ridruejo, Ortega, Baroja).
Consecuencias Sociológicas
La fuerte represión a que fueron sometidos los españoles en ambas zonas por sus ideas políticas han legado, generación tras generación, un apartamiento de los españoles respecto a su afiliación a partidos y sindicatos, bien sea por miedo o por un escepticismo hacia la política que hunde sus raíces en los tiempos de la Restauración.
5. Proclamación de la Segunda República y la Crisis del 29
Causas de la Proclamación
La monarquía de Alfonso XIII, estrechamente vinculada al desacreditado sistema político de la Restauración y a la experiencia de la dictadura, era incapaz de renovarse y, por tanto, de satisfacer la demanda de gran parte de la sociedad española.
La causa inmediata de la caída de la monarquía y la proclamación de la República fueron unas elecciones municipales que se celebraron el 12 de abril de 1931, en las que triunfó la conjunción republicano-socialista en la mayor parte de las provincias y grandes ciudades españolas, donde el poder caciquil era mucho menor. El triunfo de la conjunción republicano-socialista se interpretó como un rechazo a la monarquía, por lo que Alfonso XIII decidió abandonar España. El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República.
Relación con la Crisis Económica Mundial de los Años 30
La influencia de la Crisis del 29 no fue tan profunda en España como en otros países, y se manifestó en cuatro aspectos. Señala también las consecuencias políticas en el resto de Europa (autoritarismo), con lo que el experimento español resultó atípico en este contexto.
La economía española, aunque estaba fuertemente protegida por una política arancelaria, era dependiente de los países desarrollados, por lo que la crisis internacional tuvo también consecuencias:
- Contracción del comercio exterior y de las exportaciones.
- Colapso de las inversiones extranjeras en España.
- Interrupción de la emigración a América.
- Aumento del retorno de muchos emigrados, lo que supuso un considerable incremento del desempleo en España.
Aunque la economía de la Segunda República se desenvolvió en un escenario de crisis internacional, sus principales problemas no vinieron tanto de la situación exterior como del comportamiento de los agentes internos. La desconfianza y el boicot de terratenientes y capitalistas, por un lado, y la radicalización y conflictividad social de campesinos y obreros, por otro, se reforzaron mutuamente y generaron un clima de incertidumbre poco propicio para el desarrollo de la economía.
6. Fuerzas de Apoyo y Oposición a la República
Fuerzas de Apoyo a la República
Los apoyos a la República iban desde los partidos y sindicatos obreros (PSOE, PCE, UGT e, inicialmente, la CNT), sectores de la izquierda burguesa y clases medias con ansias de renovación (Izquierda Republicana, …) y los nacionalismos periféricos (Esquerra Republicana de Catalunya, PNV, …). Todos tenían en común el rechazo al corrupto sistema de la monarquía y sus deseos de transformar el país.
En el primer grupo encontramos cuatro actitudes:
- Republicanos de centro y derecha (Lerroux).
- Republicanos de izquierda (Azaña).
- Partidos obreros (PSOE, PCE).
- Nacionalistas catalanes.
Fuerzas Opositoras a la República
En la oposición se encontraban:
- Anarquistas (FAI-CNT): Tras un inicial apoyo a la República, pronto la declararon tan enemiga de la clase obrera como cualquier otra forma de Estado.
- Partidos de Derechas: Se dividieron entre los que aceptaban la legalidad republicana (CEDA de Gil Robles) y los que no (Renovación Española de Calvo Sotelo).
- Extrema Derecha Totalitaria: Partidos fascistas como Falange Española de las JONS.
- Derecha Monárquica y Antirrepublicana: Partido Carlista y Renovación Española.
- La Iglesia y una parte del Ejército: A la Iglesia le preocupaba la política laicista de la República. El Ejército se dividió entre partidarios y enemigos de la República.
La oposición más dura la protagonizaron los partidos fascistas y las corrientes anarquistas.
7. Reformas Impulsadas durante el Bienio Reformista (1931-1933)
El Bienio Reformista impulsó una política general de reformas cuyo objetivo era la modernización y la democratización del país.
Reforma Religiosa
El gobierno quería establecer una clara separación Iglesia – Estado y reducir la influencia de la Iglesia Católica en la sociedad española. Para ello desarrolló una serie de leyes en cumplimiento de los principios secularizadores de la Constitución: Ley del Divorcio y Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas.
Reforma Educativa
La reforma educativa pretendía que la educación gratuita y laica fuera un derecho universal. Entre 1931 y 1933 se construyeron unas 13.000 escuelas y aumentó el número de maestros de 36.000 a 51.000.
Reformas Laborales
El socialista Francisco Largo Caballero aprobó leyes que mejoraban la situación de los trabajadores, como la Ley de Contratos de Trabajo y la Ley de Jurados Mixtos.
Reforma Territorial: Los Estatutos de Autonomía
La Constitución intentó resolver el problema territorial mediante el reconocimiento del derecho a la autonomía de las regiones. Regiones como Cataluña, País Vasco y Galicia comenzaron a promover sus estatutos de autonomías, logrando Cataluña la autonomía efectiva en una serie de competencias.
Reforma del Ejército
Sus objetivos fueron ganarse la fidelidad del Ejército para la República y aumentar su eficacia. Se creó la Guardia de Asalto, que es el antecedente lejano e indirecto de la actual Policía Nacional.
Reforma Agraria
Era sin duda el proyecto económico y social de mayor magnitud que debía acometer la República, y además con urgencia, para paliar la situación de los campesinos. Se tardó muchísimo en aprobar la Ley de Reforma Agraria.
8. Características Esenciales de la Constitución de 1931
La Constitución republicana de 1931 fue el resultado de un compromiso entre socialistas y republicanos de izquierdas para establecer una república democrática y no confesional.
- Se definía a España como una república democrática y de trabajadores de toda clase que se organizan en régimen de libertad y justicia.
- La declaración de libertades y derechos ciudadanos era muy amplia: derecho al voto de las mujeres; el establecimiento del matrimonio civil y el divorcio; y el derecho a una educación primaria obligatoria, laica y gratuita.
- El Estado era único, pero admitía posibles autonomías regionales.
- Se reconocía la propiedad privada de los medios de producción, pero subordinada a los intereses generales de la economía nacional.
- Se establecía una radical separación de poderes. Las Cortes adquirían un gran poder, tanto legislativo como de control sobre el gobierno, y constaban de una sola cámara elegida por sufragio universal, que incluía por primera vez a las mujeres. El gobierno era responsable ante las Cortes, que podían retirarle su confianza en cualquier momento. El Poder Judicial descansaba sobre la independencia profesional de los tribunales.
- El Estado era laico, pero se reconocía la libertad de conciencia y la práctica de cualquier religión.
- La enseñanza y la cultura aparecían como funciones primordiales del Estado.
9. La Revolución de Asturias de 1934
Causas
El detonante de la Revolución fue la formación, en 1934, de un nuevo gobierno, más de derechas aún, por la entrada de tres ministros de la CEDA. Los republicanos de izquierdas consideraron la entrada de la CEDA en el gobierno como una traición a la República y el anuncio del triunfo inminente del fascismo.
Desarrollo
La izquierda obrera (PSOE, PCE, UGT y CNT) convocó la huelga general nacional, pero esta solo adquirió importancia en Barcelona y Asturias. El único lugar en que triunfó la insurrección fue Asturias, donde se había firmado un pacto de alianza regional (la Alianza Obrera entre socialistas, anarquistas y comunistas), con el fin de socializar los medios de producción en un movimiento revolucionario conjunto. Los obreros consiguieron ocupar por las armas toda Asturias y proclamaron la Revolución Socialista de los Consejos Obreros. El gobierno reaccionó enviando tropas procedentes de Marruecos al mando del general Franco para sofocar la rebelión.
Consecuencias
La represión posterior se caracterizó no solo por su dureza, sino también por su arbitrariedad. El balance de la Revolución de Octubre de 1934 fue aterrador: más de mil trescientos muertos, el doble de heridos, y treinta mil detenidos, entre ellos Manuel Azaña (que no había apoyado el levantamiento), Lluís Companys (President de la Generalitat, quedando suspendida la autonomía catalana) y los principales dirigentes del PSOE como Indalecio Prieto o Francisco Largo Caballero.
A partir de ese momento, se produjo un giro aún más conservador en la política gubernamental, acelerándose la rectificación de las reformas del Bienio.
10. El Frente Popular: Causas y Actuaciones
Causas de la Formación del Frente Popular
La revolución de octubre provocó una fuerte polarización política y una radicalización de posiciones, tanto de la izquierda como de la derecha. La izquierda, tras la represión que siguió a la revolución de octubre, impulsó una concentración de fuerzas que desembocó en la creación del Frente Popular. También contribuyó a ello el avance del fascismo en Europa y la recomendación de la Internacional Comunista de frenarlo mediante la formación de frentes antifascistas integrados por todas las fuerzas de izquierdas.
Con la experiencia del fracaso electoral de 1933 que dio paso al bienio conservador, la izquierda vio esta vez la necesidad de unir sus fuerzas contra la reacción de derechas y para conseguir una amnistía que sacara de la cárcel a los dirigentes populares detenidos tras la revolución asturiana. En consecuencia, se configuró el Frente Popular, que agrupaba a toda la izquierda.
Actuaciones tras el Triunfo Electoral
El primer gobierno del Frente Popular estuvo compuesto exclusivamente por republicanos sin la participación de socialistas.
- Se decretó la amnistía para todos los represaliados de la revolución de 1934. Y también se decretó el reingreso a sus puestos de trabajo.
- Se restauró plenamente el Estatuto de Autonomía de Cataluña.
- Se reanudó todo el proceso reformista puesto en marcha por el Bienio Reformista: Ley de Reforma Agraria, enseñanza, religión, etc.
- El Congreso destituyó al presidente de la República, el conservador moderado Alcalá Zamora, y fue elegido para el cargo Manuel Azaña.
11. Grupos Ideológicos y Apoyos Sociales del Franquismo Inicial
Grupos Ideológicos (Pilares del Régimen)
Estos grupos se plasmaron en las tres instituciones garantes del régimen:
- El Ejército: Constituyó la columna vertebral del régimen. Dentro de este predominaban los fascistas y los monárquicos, todos ellos ideológicamente ultraconservadores.
- La Falange: Sus ideas fueron claves para la formación del régimen y el control de la sociedad. Su ideología provenía de la Italia fascista y de la Alemania nazi.
- La Iglesia: Se identificó con el nuevo régimen, con el cual estableció una sólida alianza, el nacionalcatolicismo, la ideología unificadora y oficial del régimen franquista.
Apoyos Sociales
Los apoyos sociales al régimen, aparte de estas instituciones con los grupos sociales que formaban (militares, clero y aparato político), residían en los empresarios, clases medias conservadoras, propietarios, etc.
Los grupos de apoyo al régimen, tomando como criterio de clasificación su ideología, constituyeron las llamadas «familias» del régimen. Las familias con más protagonismo en los sucesivos gobiernos fueron los militares, los falangistas, los católicos, y dentro de este grupo, los miembros del Opus Dei.
12. Organización Política del Estado Franquista
El Estado franquista se basó en una dictadura personal, autoritaria y de base militar. Franco concentró en sus manos todos los poderes (jefe de Estado, presidente del Gobierno, jefe del único «partido político» permitido, el «Movimiento Nacional» identificado con la Falange, generalísimo de todos los ejércitos). En definitiva, fue investido Caudillo de España por la gracia de Dios. De ese poder ilimitado solo respondía ante Dios y ante la Historia. Su régimen político se caracterizó por un autoritarismo extremo; se definía como antiliberal y totalitario, negando así los derechos individuales de los ciudadanos.
Pilares Fundamentales del Sistema Político Franquista
El sistema político franquista se apoyó en cuatro pilares fundamentales:
- El Ejército: Constituía la piedra angular del nuevo régimen, controlaba la vida interior del país, ayudando al mantenimiento del orden público y absorbía una parte importante del presupuesto militar destinado a los gastos de personal. Era un grupo social cerrado, de ambiente muy conservador que disfrutaba de privilegios.
- La Falange: Único partido permitido, se encargaba de controlar los medios de comunicación y de dotar al régimen de sus bases ideológicas. Además, aportaba al régimen los cuadros políticos tanto a nivel nacional como provincial y local.
- La Iglesia Católica: Legitimó el régimen declarándolo como un estado confesional católico, recibiendo a cambio financiación pública, el control casi total del sistema educativo, el poder de censurar y la imposición de valores y de la moral católica al conjunto de la sociedad española. Además, tenía representación en las Cortes y en los Consejos de Ministros.
- Los Monárquicos Franquistas: Formados por generales, banqueros y terratenientes que apoyaron la rebelión. Terminada la guerra, presionaron a Franco para que orientase el modelo de estado hacia una monarquía, cosa que hará hacia 1947 cuando define a España como un Reino, aunque él se declaró como regente perpetuo y se reservó la capacidad de designar al futuro rey.
13. Política Económica del Franquismo y Evolución del País
Etapa de Autarquía (1939 – 1959)
Al acabar la guerra, el régimen puso en marcha una política económica intervencionista y autárquica, es decir, pretendía ser autosuficiente y mantener escasa conexión con el exterior. Esta política económica resultó nefasta para un país atrasado industrialmente y con escasas fuentes de energía propias. La autarquía favoreció el estancamiento y la crisis de subsistencia, retrasando la recuperación de la renta per cápita de preguerra y el fin de las cartillas de racionamiento hasta 1952.
Etapa de Liberalización y Desarrollo (1959 – 1973)
En 1959, el Plan de Estabilización cambió las líneas maestras de la economía del régimen: puso fin a la autarquía y dio paso a la liberalización económica, que actuó como motor de desarrollo hasta la crisis de 1973. El plan estableció medidas para lograr la estabilidad económica, la integración en el ámbito del capitalismo europeo y el equilibrio de la balanza comercial. Los efectos positivos de estas medidas se apreciaron durante la década de 1960, con un crecimiento económico anual del PIB de un 7% de media.
14. Evolución Política del Régimen y Contexto Internacional
Alineamiento Fascista (1939 – 1943)
Entre 1939 y 1943, el régimen de Franco era tan fascista como la Alemania nazi y la Italia de Mussolini. En estos países totalitarios estaba inspirado y de estas potencias del Eje recibió la ayuda clave para ganar la Guerra Civil española y encumbrarse en el poder.
Cambio de Imagen y Aislamiento (1943 – 1950)
Conforme se acercaba el final de la Segunda Guerra Mundial, en la que cada vez se veía más inminente la derrota de los Estados fascistas, el régimen de Franco inició algunos cambios. Retiró la preponderancia, tenida hasta entonces, a la “familia falangista”, optando ahora por la “familia católica”, que internacionalmente estaba mejor vista.
Franco argumentaba a las potencias aliadas que su régimen era una democracia “orgánica” con su Parlamento y sus referéndum, como el de 1947.
Integración en la Guerra Fría (A partir de 1950)
Fue en el contexto internacional de la Guerra Fría donde ya para EE. UU. no estaba tan mal visto ser una dictadura fascista, si a la vez era “anticomunista”. De hecho, EE. UU. se encargó de mover sus hilos para que en 1950 España fuera aceptada por la comunidad internacional en la ONU y en las relaciones económicas, diplomáticas, etc.
Estados Unidos y el Vaticano aceptaron a España como una dictadura fascista, pero la CEE, creada en 1957, no aceptó su entrada, sí un Acuerdo Preferencial de Comercio en 1970. Esa no aceptación de España como miembro de pleno derecho en la CEE será una de las razones fundamentales para que, una vez muerto Franco, se optase por la democracia. Las autoridades españolas debían elegir en 1975 entre seguir siendo una dictadura aislada o una democracia integrada en una Europa occidental próspera y democrática.
15. Transformaciones de la Sociedad Española durante el Franquismo
El tránsito de una economía agraria a otra industrial y de servicios cambió la estructura social. Se modificó el concepto de clase con la formación de una influyente burguesía urbana y la extensión de las clases medias, y aumentó el número de funcionarios y de profesiones liberales. El movimiento obrero se hizo más reivindicativo frente a las empresas y al sistema político.
La España rural con sus jornaleros, pequeños propietarios y caciques dio paso a una España urbana más abierta, plural y libre. Con el aumento del empleo y de los salarios cambiaron las costumbres, los hábitos y la mentalidad de los españoles:
- El papel de la mujer cambió, logrando una mayor formación e incorporación al mercado laboral (18% de la población activa en 1970).
- Los cambios se notaron en unos comportamientos morales diferentes.
- Mejoras en la alimentación y la sanidad.
- Un desapego con respecto a la Iglesia.
- Un aumento de la demanda de bienes de consumo: el objetivo de las familias era ahora tener un piso, un automóvil, un televisor, y que los hijos estudiaran.
16. Grupos de Oposición Política al Régimen Franquista
El Maquis (Guerrilla)
Nada más terminar la guerra, excombatientes republicanos, principalmente anarquistas y comunistas, iniciaron actividades de guerrilla. Las actividades, conocidas como maquis, se desarrollaron en zonas rurales y montañosas. La actividad armada conoció su mayor intensidad entre 1945 y 1947, pero hacia 1952 ya dejaron de ser una amenaza para el régimen.
Oposición en el Exilio y la Universidad
Los partidos políticos en el exilio se convencieron de la imposibilidad de acabar con el régimen mediante la guerrilla. El PCE, el partido más activo, estableció redes de acción en los ambientes universitarios y sindicales (CCOO). La universidad fue, desde la década de 1950, un símbolo de oposición al régimen, el cual empleó métodos represivos para controlarla.
Crecimiento de la Oposición Social (Años 60 y 70)
Desde los años 60 hasta la muerte de Franco la oposición social y política adquirió un protagonismo creciente:
- El movimiento obrero aprovechó el marco legal de los sindicatos verticales para debilitar el orden laboral franquista (CCOO 1964).
- El Concilio Vaticano II (1962 – 1965) contribuyó a una profunda renovación de la Iglesia española y su abandono del nacionalcatolicismo.
- La crisis del régimen facilitó la coordinación de la oposición política formada por partidos de izquierda (PCE, PSOE) y los pertenecientes a los nacionalismos periféricos.
17. Causas de la Crisis Final del Franquismo desde 1973
La muerte de Carrero Blanco, asesinado en 1973, aceleró la crisis del régimen y aumentó las tensiones entre las distintas «familias» sobre el futuro del franquismo. Franco eligió a Arias Navarro como presidente, el cual suscitó ciertas expectativas de cambio («espíritu del 12 de febrero»). La política continuista del jefe del gobierno se vio afectada por varios sucesos.
Sin capacidad de diálogo para mantener su política, el gobierno empleó a los cuerpos y fuerzas de seguridad y a los tribunales de justicia para impedir cualquier reforma democrática, reprimir las manifestaciones, prohibir cualquier acto crítico o reivindicativo. La aprobación de una nueva ley antiterrorista para luchar contra la “subversión” fue incapaz de contener las aspiraciones democráticas de la mayoría social.
18. Alternativas Políticas tras la Muerte de Franco
Alternativas del Régimen Franquista
Los miembros del régimen franquista se dividían en dos tendencias:
- Involucionistas (El Búnker): No barajaban ninguna otra posibilidad que no fuera continuar con una dictadura como la emprendida en 1939.
- Aperturistas: Eran partidarios de conducir el régimen desde la dictadura hasta una democracia homologable a las europeas occidentales. A este grupo pertenecían el propio príncipe, luego rey Juan Carlos I, y sus hombres de confianza: Torcuato Fernández y Adolfo Suárez. Eran partidarios de cambiar el régimen desde la legalidad: derogar el régimen franquista, pero sin rupturas, «de la Ley a la Ley a través de la Ley».
Alternativas de la Oposición Política
La «oposición política», plasmada en los partidos de izquierda y en los partidos de los nacionalismos periféricos, en principio era partidaria de una «ruptura democrática», pero luego optaría por el pragmatismo impulsado por el rey Juan Carlos I y Adolfo Suárez.
19. Actuaciones de Adolfo Suárez para la Reforma Política
Para avanzar en las reformas era necesario desmontar la estructura del régimen franquista y acabar con sus instituciones. El gobierno de Suárez presentó la Ley para la Reforma Política a las Cortes con el doble fin de que, una vez aprobada, estas quedaran disueltas. Su objetivo era, entre otros, establecer unas Cortes cuyos miembros fueran elegidos por sufragio universal, libre, directo y secreto; reconocimiento del pluripartidismo; defensa de los derechos fundamentales de la persona, etc.
La Ley para la Reforma Política de 1976
Esta ley permitía la ruptura pactada del sistema, se intentó ir «de la Ley a la Ley a través de la Ley» evitando rupturas traumáticas. La Ley, una vez aprobada por las Cortes franquistas, fue sometida a referéndum popular el 15 de diciembre de 1976, obteniendo algo más del 94% de los sufragios.
Ley de Amnistía de 1977
Otra de las medidas del gobierno de Suárez fue la aprobación de la Ley de Amnistía, promulgada en octubre de 1977, y que afectaba a los presos políticos; es decir, se les concedía la libertad a aquellos presos encarcelados por motivos de su ideología política.
20. La Constitución de 1978
La Comisión de Asuntos Constitucionales del Congreso fue la encargada de elaborar una constitución consensuada por siete de sus miembros ponentes, comisionados para su redacción, pertenecientes tres a UCD, y uno por cada uno de los siguientes cuatro partidos: PSOE, AP, PCE y Minoría Catalana.
El Congreso y el Senado aprobaron el texto constitucional en octubre de 1978 en una sesión conjunta. El 6 de diciembre de 1978 la Constitución se sometió a referéndum. Votó el 67% del electorado y fue aprobada por el 87% de los votantes.
Características Esenciales de la Carta Magna
La Carta Magna recogía en sus 169 artículos las características esenciales de las democracias occidentales:
- El Título Preliminar definía a España como un «Estado democrático de Derecho».
- La forma política es la monarquía parlamentaria.
- Se fundamentaba en la «indisoluble unidad de la Nación española», a la vez que se reconoce el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran.
- Establece la separación e independencia de los tres poderes fundamentales del Estado.
- Garantiza en sus distintos artículos los derechos humanos y las libertades.
21. Etapas Políticas desde 1979 hasta la Actualidad
1979 – 1982: Unión de Centro Democrático (UCD)
Las diferencias internas de la UCD dificultaron la labor de gobierno de Suárez. La segunda crisis del petróleo en 1979 repercutió en el aumento del paro, el empeoramiento de la situación económica y el descontento social. Destacan la dimisión de Suárez, su sustitución por Calvo Sotelo, y el intento de asalto al Congreso de los Diputados por un grupo de guardias civiles encabezados por Tejero durante su investidura.
1982 – 1996: Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
Las políticas de González fueron moderadas, y al principio se dirigieron sobre todo a consolidar la democracia y a luchar contra la crisis económica: destacan la reconversión industrial, la reforma fiscal, la universalización de la asistencia sanitaria, etc. Entre los acontecimientos más importantes se encuentran la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (1986), el referéndum de la OTAN (1986), la Exposición Universal de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona, ambas en 1992.
1996 – 2000: Partido Popular (PP)
La primera victoria del PP fue reducida, así que tuvo que pactar con los nacionalistas su investidura a cambio de cesiones. Destaca la política privatizadora de las empresas públicas rentables, y como inmediata consecuencia, el logro de los criterios económicos pactados en Maastricht para formar parte del euro.