El problema de la ética y la moral en Kant
Kant intenta responder a la pregunta “¿Qué debo hacer?”, es decir, cómo debemos actuar moralmente. Trata este tema sobre todo en la Crítica de la razón práctica. Para él, la razón no solo sirve para conocer la realidad, sino también para guiar la voluntad y determinar nuestras acciones mediante el deber moral.
Kant propone una ética formal, que no dicta acciones concretas, sino la forma de la norma moral. Esta norma se expresa en el imperativo categórico, un mandato universal. A diferencia de los imperativos hipotéticos (basados en intereses), la moral kantiana es:
- Universal: Válida para todos.
- Necesaria: Obligatoria por razón.
- Autónoma: Depende solo de la razón.
Formulaciones del imperativo categórico
- Actuar solo según normas que puedan convertirse en ley universal.
- Tratar a las personas siempre como un fin en sí mismas y nunca solo como un medio.
- Actuar como si nuestras acciones formaran parte de un “reino de fines”.
La virtud consiste en actuar por respeto a la ley moral. Ante la tensión entre deber y felicidad, Kant propone tres postulados: libertad, inmortalidad del alma y existencia de Dios.
El problema de la realidad y el conocimiento en Kant
Kant aborda la pregunta “¿Qué puedo conocer?” en la Crítica de la razón pura. Su objetivo es definir los límites del conocimiento humano mediante la “crítica”.
El giro copernicano
El conocimiento combina dos elementos:
- Materia: Datos sensoriales (experiencia).
- Forma: Estructuras a priori de la mente.
No conocemos los noúmenos (cosas en sí), sino los fenómenos (cómo aparecen ante nosotros). Kant sintetiza el empirismo y el racionalismo en su idealismo trascendental. La mente organiza la experiencia mediante el espacio, el tiempo y las categorías del entendimiento, permitiendo juicios sintéticos a priori.
El problema de la sociedad y la política en Rousseau
Rousseau busca organizar una sociedad que recupere la libertad y la igualdad naturales. Aunque el estado de naturaleza es una referencia teórica, la sociedad moderna genera desigualdad debido a la propiedad privada.
El Contrato Social
Para resolver la alienación, propone un pacto donde cada individuo obedece leyes que emanan de la voluntad general. Esto permite pasar de la libertad natural a la libertad civil, fundamentando la soberanía popular y la democracia directa.
El problema del ser humano en Rousseau
Para Rousseau, el ser humano es originalmente bueno, libre e independiente (el “buen salvaje”). La moral nace de sentimientos naturales como el amor a sí mismo y la compasión.
La educación como transformación
En su obra Emilio, Rousseau propone una educación que respete la bondad natural, dividida en tres etapas:
- Sentidos (hasta los 12 años): Desarrollo físico.
- Inteligencia (12 a 15 años): Desarrollo cognitivo.
- Dimensión moral (15 a 22 años): Aprendizaje de la justicia y la convivencia.
El objetivo es preparar al individuo para vivir en una sociedad justa, guiado por la razón y una religión natural.