La Restauración Borbónica: Estructura y Funcionamiento del Sistema Canovista

El Origen de la Restauración

Tras el golpe del general Pavía y la disolución de las Cortes en enero de 1874, se estableció un gobierno provisional. El 1 de diciembre, el príncipe Alfonso firmaba el Manifiesto de Sandhurst, en el que garantizaba una monarquía dialogante y constitucional. Posteriormente, los generales Martínez Campos y Jovellar se pronunciaron a favor de la Monarquía el 29 de diciembre en Sagunto. Cánovas formó un gabinete de regencia el día 31 y comunicó a Alfonso su proclamación como rey. Para restablecer la autoridad de la Corona, Cánovas impulsó una serie de cambios y reformas estructurales.

Conflictos y Pacificación

La campaña final contra los carlistas permitió la caída de la zona catalana y el estrechamiento del cerco en el núcleo navarro y vasco, concluyendo con su rendición en marzo de 1876 (Manifiesto de Somorrostro). Por otro lado, la Paz de Zanjón, que puso fin a la guerra en febrero de 1878, incluía una amplia amnistía y reformas legales cuyo incumplimiento posterior por el Gobierno español provocaría la guerra definitiva de 1895.

El Proyecto Político de Cánovas

Antonio Cánovas fue la figura clave en la Restauración. A finales de 1874, su objetivo era construir un nuevo sistema político monárquico, liberal y representativo. Sus pilares fundamentales eran:

  • Asentar firmemente la Monarquía.
  • Crear un marco constitucional que acogiera todas las tendencias liberales.
  • Lograr que el Ejército volviera a los cuarteles para cumplir su misión constitucional.

El Turno de Partidos

Inspirado en el modelo parlamentario británico, el sistema se basaba en la existencia de dos grandes partidos que aceptaran turnarse en el poder: el Partido Conservador (canovista) y el Partido Liberal (de Sagasta). Los objetivos de este turno eran:

  • Evitar la exclusión de los partidos del poder y prevenir tentaciones golpistas.
  • Asegurar la estabilidad del sistema, terminando con las convulsiones del Sexenio Democrático.
  • Impedir que grupos extremistas y hostiles a la monarquía liberal accedieran al poder.
  • Mantener el orden socioeconómico en beneficio de las clases dominantes.

Mecanismos de Control

La manipulación fraudulenta de los resultados electorales fue la herramienta para asegurar este reparto. El proceso incluía:

  • El «encasillado»: el ministro de Gobernación fabricaba los resultados.
  • El caciquismo: una red de autoridades locales que garantizaba el resultado pactado en todo el país.

La Constitución de 1876

Este marco legal, de carácter conservador, definía las bases sociales del Régimen:

  • Cortes bicamerales: Congreso de los Diputados y Senado.
  • Senadores: Tres categorías (designados por el rey, por derecho propio y electos por sufragio censitario).
  • Rol del Rey: Amplias atribuciones y función de mediador entre los partidos del turno.
  • Religión: Se reconoce el catolicismo como religión oficial, permitiendo otros cultos.

La Regencia de María Cristina

Tras la muerte de Alfonso XII el 25 de noviembre de 1885, María Cristina de Habsburgo asumió la regencia. Para garantizar la estabilidad, se firmó el Pacto de El Pardo, que permitió que el turno funcionara con relativa corrección hasta 1909.

El Parlamento Largo (1885-1890)

Durante este periodo, los liberales de Sagasta impulsaron reformas clave:

  • Supresión de la censura de prensa.
  • Ampliación de las libertades de expresión y cátedra.
  • Nueva ley de asociaciones para legalizar organizaciones obreras.
  • Restablecimiento del sufragio universal masculino.

A pesar de la precisión matemática del turno durante los años 90, el sistema comenzó a mostrar síntomas de agotamiento al no afrontar los problemas estructurales que preocupaban a la sociedad española.