Evolución y Transformaciones del Estado Franquista: De la Dictadura a la Transición

1. Organización Política del Estado Franquista

Este nuevo régimen político se estableció como un sistema totalitario, sin Constitución y sin libertades democráticas, en el cual todos los poderes se concentraban en la figura del Jefe del Estado, el general Franco. Era un modelo político basado en la existencia de un partido único: FET y de las JONS. Este sistema se inspiraba en el de los Estados fascistas de Alemania e Italia. La ausencia de una constitución fue suplida por la promulgación de una serie de Leyes Fundamentales que otorgaran una imagen de legalidad a la dictadura.

A través de estas leyes se organizaron los poderes del Estado y se estableció un nuevo marco legal. En la estructura del nuevo Estado, Franco era Jefe del Estado y del Partido y, como tal, era jefe del gobierno, presidía el Consejo Nacional a la vez que gozaba de poderes excepcionales para promulgar leyes. La estructura política y la doctrina que sustentaba el Estado franquista fueron llamadas el Movimiento Nacional.

2. La Crisis Final del Régimen (1973-1975)

Desde principios de los años setenta, la incapacidad del régimen para reformarse y adaptarse a las demandas sociales y al contexto internacional lo precipitó a una crisis irreversible, desatada abiertamente con la muerte de Franco en 1975. Un momento decisivo de esa crisis final se abrió con el asesinato del vicepresidente del gobierno, Luis Carrero Blanco, víctima de un atentado de ETA en diciembre de 1973.

En enero de 1974 se formó un nuevo gobierno presidido por Carlos Arias Navarro, que anunció una reforma limitada del franquismo hacia un mayor aperturismo político, pero pronto se vio que las reformas prometidas no eran sino un formalismo sin contenido real. Con Franco gravemente enfermo, el gobierno de Arias se decantó hacia el inmovilismo político.

Conflictividad social y oposición

  • Crisis económica: Derivada de la crisis del petróleo de 1973, provocó movilizaciones y conflictividad social.
  • Oposición política: El Partido Comunista de España (PCE) impulsó la Junta Democrática, que propugnaba la formación de un gobierno provisional para implantar un régimen democrático.
  • Represión: Ante la falta de diálogo, el gobierno empleó la represión policial, los tribunales de justicia y la censura para frenar las movilizaciones y actos culturales críticos.

Finalmente, en octubre de 1975, el rey de Marruecos organizó la «Marcha Verde» sobre el Sáhara. Ante el peligro de un conflicto bélico, España firmó el Acuerdo de Madrid, entregando el Sáhara a Marruecos y Mauritania. El 20 de noviembre de 1975, tras una larga agonía, fallecía Franco, dejando un régimen anacrónico y en profunda crisis.

3. Relaciones Internacionales y el Carácter del Régimen

El vínculo con las potencias fascistas

El régimen de Franco tuvo un marcado carácter fascista, implantado gracias a la ayuda de Hitler y Mussolini. Desde el inicio de la Guerra Civil, Alemania e Italia prestaron una constante ayuda militar y económica decisiva para el resultado de la contienda, a pesar de haber firmado ambos países los acuerdos del Comité de No Intervención.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Franco prestó una ayuda considerable a las potencias del Eje:

  • Entrevista de Hendaya: Intento de pactar la entrada de España en el conflicto, truncada por las pretensiones de Franco.
  • División Azul: Cuerpo de voluntarios falangistas que lucharon junto a los nazis en el frente ruso.
  • Apoyo material: Venta de wolframio a Alemania para su industria armamentística.

La Guerra Fría y el pragmatismo internacional

La nueva situación geopolítica tras el inicio de la Guerra Fría favoreció al régimen. Estados Unidos y el Reino Unido, con un gran pragmatismo ideológico, vieron en Franco un firme aliado frente al peligro comunista de la URSS. Esto permitió:

  • La reanudación de relaciones diplomáticas y el ingreso de España en la ONU.
  • Los Pactos de Madrid con Estados Unidos: asistencia económica y ayuda para la defensa mutua, incluyendo la cesión de cuatro bases militares.
  • A pesar de estos acuerdos, España quedó al margen del Plan Marshall por su incompatibilidad política.