Creación del Estado Franquista
Al terminar la Guerra Civil en 1939, se construyó en España un Estado franquista (1939-1975), una dictadura personal de Franco con una centralización absoluta de su poder. La naturaleza de esta dictadura ha sido un tema dinámico entre los especialistas: algunos historiadores niegan su naturaleza fascista, mientras que otros afirman que el fascismo surgió como solución para frenar el movimiento obrero y el ascenso de partidos socialistas y comunistas, con adaptaciones como el nazismo alemán, el fascismo italiano y el franquismo español, en los que el poder se centralizaba en Franco.
Consolidación y Represión
Tras la victoria en la Guerra Civil, el régimen se consolidó en la posguerra con una política de represión sistemática. Se creó la Ley de Responsabilidades Políticas, que incluía castigos como encarcelamientos en pésimas condiciones y ejecuciones a cualquier manifestación en contra del régimen. Con el afán de ganarse el apoyo de las democracias occidentales (vencedoras de la Segunda Guerra Mundial), se calificó al régimen como democracia orgánica (a partir de 1943, prohibiendo calificarlo como franquista) y se dio un mayor protagonismo a la Asociación Católica Nacional de Propagandistas.
Ideología y Control Social
El catolicismo se configuró como eje ideológico, otorgando a la Iglesia un dominio absoluto sobre la vida social. Se identificó como «antiespañoles» a la democracia, el liberalismo y la autonomía de las regiones. Asimismo, se restringió la libertad de expresión, asociación y reunión, y los símbolos militares fueron habituales en la vida cotidiana para recordar la victoria nacional y la unidad de la Patria. Hasta los años 50, no hubo bienestar entre los sectores sociales, los cuales aceptaron el régimen y el apoliticismo debido a la miseria y el hundimiento moral de la posguerra.
Estructura Política y Grupos de Poder
Franco recogió estas bases ideológicas en el Decreto de Unificación (1937), creando un único partido conocido como Falange Española Tradicionalista y de las JONS (FET de las JONS). Entre los grupos que lo integraban destacaban:
- Monárquicos: Divididos en carlistas y juanistas (partidarios de Don Juan de Borbón).
- Falangistas: Con ideología próxima al fascismo, aspiraban a un régimen totalitario controlado por el Movimiento Nacional.
- Católicos: Asociados a la Asociación Católica Nacional de Propagandistas o al Opus Dei.
A partir de 1943, tras la derrota de las potencias fascistas en la Segunda Guerra Mundial, Franco se distanció de los falangistas y se aproximó a los católicos, definiendo al régimen como nacionalcatolicismo. La oposición estuvo formada por republicanos en el exilio, monárquicos (Manifiesto de Lausana de 1945) y la guerrilla del interior (maquis), liderada por el PCE.
Etapas de la Dictadura
- 1ª Etapa (1939-1959): Se sientan las bases del Estado, se promulgan las Leyes Fundamentales y se impone un modelo económico autárquico. A nivel exterior, se produce el aislamiento internacional tras la Segunda Guerra Mundial.
- 2ª Etapa (1959-1973): Se consolida la estructura del Estado, se suaviza la represión y se produce un acelerado crecimiento económico. España solicita el ingreso en la Comunidad Económica Europea (1962).
- 3ª Etapa (1973-1975): Creciente oposición política, crisis económica por el petróleo (1973) y declive final del dictador.
Política Exterior y Reconocimiento Internacional
Aunque Franco mostró interés en participar en la Segunda Guerra Mundial (entrevistas de Hendaya y Bordighera), la participación española se limitó a la División Azul y la Escuadrilla Azul. Tras la guerra, el aislamiento alcanzó su punto máximo con la Resolución de la ONU (1946). Sin embargo, con el inicio de la Guerra Fría, la ONU revocó el bloqueo. El año clave fue 1953, con la firma del Concordato con el Vaticano y los acuerdos con EE. UU. para establecer bases militares, culminando en 1955 con el ingreso de España en la ONU y otros organismos internacionales.